ACNUR ayuda a resolver los problemas de las propiedades en el norte de Sri Lanka

New challenges involving land and property are emerging in Sri Lanka as hundreds of thousands of displaced people return home. [for translation]

Gracias a la voluntaria de UNV Online Laura Gil Mendoza por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.  © ACNUR/S.Perera

COLOMBO, Sri Lanka, 6 de noviembre (ACNUR) – Tres años y medio después de que terminara la guerra civil en Sri Lanka, han surgido nuevos retos con el regreso de la gente a su hogar. La agencia de la ONU para los refugiados está trabajando con autoridades locales y socios para apoyar retornos sostenibles tratando algunos de estos problemas, incluidos los problemas de alojamiento, de terrenos y de propiedades.

El conflicto que duró 26 años, el cual terminó en mayo de 2009, dejó a los servicios básicos por los suelos, destruyó hogares e infraestructuras y causó la huida de sus hogares de cientos de miles de personas en el norte y en el este. Al huir, muchas familias perdieron sus documentos fundamentales, incluyendo sus escrituras de propiedad.

Dado que los servicios del gobierno local eran prácticamente inexistentes cuando regresaron, estas personas no han podido obtener copias de los documentos o no se lo han podido permitir. Esto significa que mucha gente no pudo demostrar que eran propietarios de sus tierras.

"La documentación de propiedad hace difícil para estas familias retomar sus vidas y reintegrarse en sus ciudades", dijo Michael Zwack, representante de ACNUR en Sri Lanka. "Sin escrituras de las propiedades, las familias que regresaron no pueden obtener autorización para reconstruir sus casas o demostrar que son propietarios para acceder a la asistencia de vivienda. Además para las familias los documentos son esenciales para reclamar una retribución por las propiedades privadas que se utilizaron para propósitos de Estado".

Para ayudar a abordar este peliagudo problema, ACNUR ha proporcionado ordenadores, fotocopiadoras, escáneres y faxes a 45 oficinas del Gobierno que tratan los asuntos de documentación de propiedad e historiales en los distritos de Mannar, Jaffna, Vavuniya, Mullaitivu y Kilinochchi. Esto permitirá a los funcionarios tramitar las reclamaciones de propiedad y expedir nueva documentación.

ACNUR, tras debatir con el Departamento de Registro General, también proporcionará equipos informáticos a 14 oficinas locales en el norte para ayudar a descentralizar el proceso de expedición y almacenamiento de la documentación. Los equipos ayudarán también a mantener contacto entre las oficinas y guardar información de las reclamaciones y los títulos de propiedad.

"La responsabilidad de satisfacer la necesidad de documentación civil y de propiedad generalmente yace en el Departamento de Registro General. Estas funciones están descentralizadas y han sido redirigidas a las oficinas del gobierno local y a los registros de propiedad de los distritos", explicó Zwack. "Así que mientras se ha proporcionado equipamiento para ayudar fundamentalmente a hacer más eficiente el proceso de solicitud de documentación de propiedad, ayuda además a racionalizar las funciones generales e incrementar la eficiencia de las oficinas del gobierno local".

Los funcionarios públicos que tratan los temas de propiedad han recibido con los brazos abiertos estos nuevos equipos informáticos. Nadarajah Thurilinganathan, director de la oficina del Gobierno en Maruthankerny, dijo que el caos perduraba en 2006 cuando tuvieron que trasladarse a un área más segura del distrito de Jaffna ya que se acercaba el conflicto.

"Durante el proceso de traslado, perdimos toda la documentación, incluyendo copias de las escrituras de propiedad que pertenecían a las personas de esta zona", dijo Nadarajah. "Pero gracias a este nuevo equipamiento somos capaces ahora de mantener contacto con el Departamento de Registro y obtener copias nuevas de las escrituras".

ACNUR, por medio de organizaciones locales socias, está ayudando además en el proceso de delimitación, para que los que han regresado puedan acordonar sus tierras y construir cercas protectoras. La agencia financia los costes de transporte para los peritos del Gobierno enviados para delimitar las propiedades en áreas rurales remotas.

Este proceso es especialmente importante para personas como Yoganathan Selvarani, de 36 años, que vive con sus seis hijos mientras su marido trabaja en el extranjero. Selvarani y su familia son de un pueblo cerca de la costa en el área de Aliyavalai en Jaffna.

Dejaron su hogar después de que la zona fuera afectada por el tsunami en el océano Índico en diciembre de 2004 y se trasladaron a zonas del interior. Entonces tuvieron que desplazarse varias veces durante la guerra civil y finalmente regresaron a su hogar hace dos años.

"Aunque estábamos viviendo en nuestra propiedad, no estaba bien delimitada por lo que no pude construir una cerca", dijo Selvarani y añadió que el personal del Departamento de Registro los visitó a principios de año y colocó estacas delimitando el perímetro de la propiedad. "Ya que mi marido no está aquí, es esencial acordonar mi parcela de tierra y proporcionar apariencia de seguridad", dijo ella añadiendo: "No podíamos construirla antes sin saber exactamente dónde estaban los límites de la propiedad". Desde entonces ha construido una cerca con ayuda de su hermano.

Este tipo de acciones, que son el objetivo que se persigue,van a seguir un largo camino para asegurar que se identifiquen los pequeños problemas y se traten preventivamente. Sin embargo, más allá de las medidas prácticas, existe todavía una necesidad urgente de una política nacional exhaustiva sobre las indemnizaciones y retribuciones para las familias cuyas propiedades han sido empleadas para propósitos de estado. Acelerar los procedimientos de las reclamaciones y el establecimiento de mecanismos alternativos de resolución de controversias podría ayudar a asegurar un regreso sostenible de los desplazados.

Más de 238.000 personas desplazadas internamente y 6.300 refugiados han regresado a sus hogares en Sri Lanka desde mayo de 2009.

Por Sulakshani Perera en Colombo, Sri Lanka

Gracias a la voluntaria de UNV Online Laura Gil Mendoza por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.