ACNUR condena la brutalidad en Nigeria y teme nuevos desplazamientos

Los últimos dos meses han sido testigos de múltiples secuestros y muertes, creando desplazamientos de población dentro de Nigeria y hacia países vecinos.

Este chico de 14 años recibió un disparo cuando unos hombres armados atacaron su escuela. En el ataque murieron tres amigos suyos, así que sus padres decidieron llevarlo lejos de la zona.  © ACNUR/H.Caux

GINEBRA, Suiza, 9 de mayo de 2014 (ACNUR) – La Agencia de la ONU para los Refugiados está profundamente preocupada por la reciente oleada de ataques contra civiles en el noreste de Nigeria. "La brutalidad y frecuencia de estos ataques no tiene precedentes", declaró en Ginebra el portavoz de ACNUR, Adrian Edwards.

Tanto los refugiados como las personas desplazadas internas están informando sobre actos de extrema violencia y muestran claros signos de angustia y miedo. Algunos han visto cómo asesinaban a amigos y familiares tras ser elegidos al azar en las calles.

La gente cuenta que sus casas y sus cultivos han sido incendiados, que hay aldeas completamente arrasadas y que se han lanzado granadas en mercados abarrotados, causando la pérdida de vidas humanas y pérdidas de ganado. También se ha mencionado que la población se está viendo atrapada en los combates entre los insurgentes y las fuerzas armadas, y que se están produciendo arrestos arbitrarios bajo la sospecha de pertenencia a grupos insurgentes, así como otros presuntos crímenes graves, incluyendo, ejecuciones sumarias.

Los estudiantes aterrorizados que han sobrevivido a los ataques contra sus escuelas en los estados de Adawama, Borno y Yobe, han contando al ACNUR cómo sus amigos murieron o fueron secuestrados. Los medios informaronque el 14 de abril más de 200 niñas fueron secuestradas en una escuela en Chibok, en el estado de Borno, en lo que parece ser uno más de una serie de secuestros similares en escuelas del noreste de Nigeria durante los últimos meses.

La próxima semana se cumplirá el primer aniversario de la declaración del estado de emergencia en los estados nigerianos de Adawama, Borno y Yobe. En total, 250.000 personas están desplazadas dentro del país según la Agencia Nigeriana de Gestión de Emergencias. Unas 61.000 personas han huido a los países vecinos, entre ellos Camerún, Chad y Níger. La mayoría son nacionales de Níger que estaban viviendo en Nigeria, pero también hay unos 22.000 nigerianos que se han convertido en refugiados a raíz de esta crisis.

El portavoz de ACNUR dijo que la situación en el sur de Níger es particularmente difícil, dada a la poca seguridad y el aislamiento de algunas zonas, lo que dificulta la entrega de ayuda humanitaria. Entre 700 y 1.000 personas están llegando cada semana a la región de Diffa, situada justo al otro lado de la frontera con Nigeria, en el vecino Níger.

"Estas personas están huyendo de los ataques de los insurgentes y por miedo a represalias por parte de los militares nigerianos. Los equipos de ACNUR en la zona señalan que 1.500 personas llegaron recientemente a una aldea al sur de la ciudad de Diffa tras un ataque al otro lado de la frontera por parte de seis insurgentes el pasado 20 de abril", explicó el portavoz de ACNUR.

Algunos de los recién llegados han perdido todo en los ataques: 35 casas y 25 tiendas fueron incendiadas, al igual que los almacenes de comida, que fueron reducidos a cenizas, y dos hombres resultaron heridos. Mahamadou, de 34 años, dijo que unos hombres armados habían prendido fuego a su almacén de pimientos.

"Mi mujer y mis hijos empezaron a gritar y huyeron rápidamente de la casa", explicaba, añadiendo: "Yo encontré refugio en un árbol justo antes de que llegaran porque sabía que estaban buscando a los hombres para matarlos. Pasé la noche en el árbol, no dormí en toda la noche y por la mañana nos fuimos a Níger".En este momento los refugiados están alojados en casas abandonadas que corren el riesgo de inundarse cuando comience la temporada de lluvias en junio-julio. ACNUR está trabajando con sus socios para reubicar a los refugiados en un terreno más seco.

Tanto en la región de Diffa como en las aldeas y asentamientos de Lago Chad, a 100 kilómetros al este, ACNUR y su socio, el Comité Internacional de Rescate, han registrado a 15.700 personas en las últimas seis semanas. Estos refugiados han huido de los ataques de los últimos meses, sobre todo en el estado de Borno.

"Ahora mismo desde ACNUR estamos monitoreando la situación ante posibles nuevos desplazamientos en vista de las constantes operaciones militares contra sospechosos de insurgencia en la frontera" dijo Edwards.

Una segunda zona de desplazamiento potencial es la que se sitúa al otro lado del estado de Borno, en la región camerunesa de Far North, cruzando la frontera de Gamboru Ngala, en el estado de Borno. Según informaciones de los medios, más de 100 personas fueron asesinadas el pasado lunes en un mercado de Gamboru Ngala. Unos 6.800 refugiados nigerianos han llegado a Far North desde mayo del año pasado. 2.500 de ellos han sido reubicados en el campo de Minawao, a 150 kilómetros de la volátil frontera.

Chad ha recibido a 1.553 personas que huyeron de Nigeria el año pasado.