ACNUR exige corredores humanitarios seguros en el norte de Yemen

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

La situación en la ciudad de Sa'ada, en el norte de Yemen, sigue siendo dramática. Los combates continúan tanto en el interior de la ciudad como en los alrededores. Desde hace una semana la ciudad de Sa'ada está prácticamente aislada del resto del mundo. Ayer (jueves), se informaba de que proseguían los enfrentamientos entre Al Houthi y las fuerzas gubernamentales en el norte de Yemen, con ambas partes rechazando un alto el fuego y prometiendo continuar con las hostilidades.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, urgió a abrir corredores humanitarios en el norte de Yemen, que permitan a los civiles abandonar la zona de conflicto, y a los trabajadores humanitarios distribuir la ayuda humanitaria a las miles de personas desplazadas en esta remota parte del país.

Los residentes, así como los desplazados en la ciudad de Sa'ada, no pueden salir, ya que sigue vigente el estado de emergencia. Los mercados de la ciudad están cerrados, por lo escasean los alimentos y otros productos básicos, y se ha registrado una drástica subida de precios. Muchas personas sobreviven gracias a la ayuda de los amigos y familiares que han podido almacenar comida.

El campo de Al Anad, en Sa'ada, ha sobrepasado sus límites. Los otros tres emplazamientos para desplazados internos permanecen abiertos, aunque comienzan a saturarse a medida que los civiles que huyen de la violencia. ACNUR, conjuntamente con las autoridades, ha registrado a 700 familias en la ciudad de Sa'ada y, si la situación de seguridad lo permite, mañana tenemos previsto distribuir una ayuda inicial a unas 370 familias.

En la provincia vecina de Amran, el 60% de los desplazados son mujeres y niños. Algunos cuentan que han perdido su documentación durante la huida, mientras que otros están traumatizados. En torno al 40% de la población desplazada vive en escuelas, clínicas, hangares y establos. La mayor parte de estos desplazados internos huyeron de manera precipitada, dejando atrás todos sus efectos personales. Las autoridades han informado a ACNUR de que el nuevo campo para desplazados internos se construirá en Khaywan, a pesar de las dudas de la comunidad humanitaria por la cercanía del campo a la zona de conflicto.

Se han realizado varias misiones de evaluación interagencial en la provincia de Amran, entre ellas a Bani Suraim, Al-Osha, Khamir y a la ciudad de Amran, donde se ha identificado a 180 familias desplazadas internas. Se han identificado tres escuelas en Bani Suraim, en la ciudad de Amran y en Khamir que podrían servir como potenciales puntos de distribución de ayuda humanitaria.

Entretanto, en el campo de Al Mazrak, situado en el gobernorado de Kajjah, los desplazados internos se van asentando lentamente. Algunas mujeres han construido hornos de barro y arena para hacer pan. ACNUR ha distribuido tiendas de campaña, lonas plásticas, utensilios de cocina, colchones, mantas, bidones, jabón en polvo y en pastillas, y otros artículos de higiene personal a los desplazados en el campo. Hasta la fecha se han levantado 264 tiendas de campaña en el campo de Al Mazrak. Hemos realizado labores de elaboración de perfiles y verificación de 865 familias desplazadas, y les hemos proporcionado asistencia, mientras que nuestra contraparte local está realizando labores de elaboración de perfiles y verificación de los desplazados internos que se encuentran dispersos por la zona.

Para poder reforzar nuestras capacidades actuales en Yemen, también estamos desplegando un equipo de emergencia compuesto por tres expertos en protección, logística y planificación de campamentos.