Tamaño del texto A A A

ACNUR lleva alivio a yemeníes desesperados desplazados por la guerra

Las entregas de asistencia vital llegan a miles de personas en el sitiado distrito costero de Mokha, donde muchos viven a la intemperie sin servicios de agua o saneamiento.

 MOKHA, Yemen, 24 de marzo de 2017 (ACNUR) – Desarraigada de su casa por la lucha, la abuela yemení de 80 años, Maryam, vive actualmente con su familia de 10 personas en la ciudad portuaria de Mokha, en la costa del Mar Rojo.

“Salimos de nuestras casas hace unos dos meses cuando comenzaron los enfrentamientos y hemos estado en movimiento desde entonces”, dijo al personal del ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. “Es muy difícil establecerse en cualquier lugar debido al conflicto. Ahora no tenemos comida y vivimos en la calle”.

Miles de yemeníes desplazados como Maryam están luchando para sobrevivir sin acceso a agua potable, saneamiento o albergue en Mokha, donde las luchas entre combatientes en el conflicto de dos años del país se han intensificado desde finales de enero.

Esta semana, el ACNUR logró entregar asistencia de primera necesidad en la zona, tras semanas de intensas negociaciones para lograr el acceso a la gobernación de Taizz, debido a los intensos combates. Unas 3.400 personas en Mokha afectadas por el conflicto recibieron artículos esenciales como colchones, mantas, juegos de cocina y baldes de limpieza.

El personal en el terreno informó que muchos de los desplazados vivían en condiciones desesperadas, carentes de saneamiento básico y compartiendo recursos limitados con las comunidades de acogida, dijo el portavoz del ACNUR, Matthew Saltmarsh, en una rueda de prensa en Ginebra el 24 de marzo.

“Las familias están viviendo al aire libre con sólo árboles para albergarse, y muchos dijeron que esta semana fue la primera vez que recibieron ayuda humanitaria que no sea comida”, dijo Saltmarsh a periodistas en el Palacio de las Naciones.

“Es muy difícil establecerse en cualquier lugar debido al conflicto. Ahora no tenemos comida y vivimos en la calle”.

Dos años después del comienzo del conflicto, hay dos millones de personas desplazadas en todo el país, y un millón más han regresado a sus hogares pero todavía requieren asistencia humanitaria. Resulta preocupantemente que el 84 por ciento de los desarraigados de sus hogares han sido desplazados por más de un año.

La gobernación occidental de Taizz ha sido el foco del conflicto durante los últimos dos meses, con 48.000 personas desplazadas de la zona en las últimas seis semanas. Además de Mokha, el ACNUR ha negociado el acceso a otros seis distritos dentro de Taizz, y llegará a más de 42.000 personas con ayuda de emergencia en las próximas semanas en Dhubab, Al Wazi'iyah, Mawza, Al Ma'afer, Maqbanah y Mawiyah.

A pesar de las nuevas y prolongadas oleadas de desplazamiento en Yemen, las agencias humanitarias, entre ellas el ACNUR, siguen sufriendo una gran escasez de fondos. El llamamiento financiero del ACNUR para responder a las necesidades humanitarias urgentes en Yemen actualmente sólo se encuentran financiadas en un 10%.

Tamer, un niño de 6 años que fue desplazado de Mokha a un pueblo cercano con su familia, resumió la sombría situación a la que se enfrentan tantos en Yemen. “Salimos de nuestra casa hace 10 días debido a la lucha. Ahora vivimos bajo un árbol en el pueblo”.

Por Adem Shaqiri