Tamaño del texto A A A

ACNUR: penalizar a los solicitantes de asilo no es una solución

La Alta Comisionada Asistente para la Protección afirmó en la sesión anual del Comité Ejecutivo que la criminalización de la búsqueda de asilo no es una solución.

GINEBRA, 6 de octubre (ACNUR) - La Alta Comisionada Asistente para la Protección de la agencia de la ONU para los refugiados afirmó el miércoles en la sesión anual del Comité Ejecutivo del ACNUR que la criminalización de la búsqueda de asilo no es una solución.

Erika Feller en su discurso anual ante el Comité Ejecutivo en Ginebra advirtió que este enfoque “tiene graves consecuencias para la protección de los refugiados y genera repercusiones sobre los Estados, como el racismo y la xenofobia”.

Según Feller, los solicitantes de asilo sufren privaciones por ser detenidos en todos los continentes. “Se ha llegado al punto en que en algunos países hay más garantías procesales para la detención de los criminales que para los solicitantes de asilo, la gran mayoría de los cuales no ha cometido ningún crimen”.

Feller dijo a los miembros del Comité Ejecutivo que, si bien se habían realizado progresos en algunas áreas durante la última década, “el mundo para muchos millones de personas sigue siendo un lugar muy inseguro”. Lamentablemente, dijo, “La resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre las mujeres, la paz y la seguridad sigue siendo citada más por su incumplimiento que por su puesta en práctica”.

Haciendo notar que el peligro es “en muchas situaciones una amenaza siempre presente, próxima y letal”, Feller expuso el caso de una mujer somalí embarazada que fue forzada a regresar a Mogadiscio con su hijo de nueve años de edad. Unas semanas después de regresar a la capital somalí azotada por la violencia, la mujer fue víctima de un ataque con morteros, que la incapacitó de forma permanente, dejó a su hijo mayor gravemente herido y causó la muerte del hijo recién nacido.

Mirando hacia atrás en la última década, y a medida que el ACNUR se acerca a su 60º aniversario en diciembre, la Alta Comisionada Asistente para la Protección dijo que había sido testigo de algunos acontecimientos positivos. Citó avances en situaciones que parecían no tener solución, como en el norte de Uganda, donde 1,7 millones de desplazados internos ya habían podido regresar a sus casas.

A nivel mundial, resaltó que 24 países ofrecen ahora un mayor número de plazas para el reasentamiento, con 84.000 refugiados beneficiados en 2009. Sin embargo, advirtió que este aumento aún no es suficiente “... si comparado con las necesidades”, ya que “en la realidad, por cada 100 refugiados en necesidad de reasentamiento, sólo 10 son reasentados cada año”.

Incluso en áreas donde el asilo es una tradición consagrada desde hace mucho tiempo, Feller observó un deterioro de la situación en los últimos años. Resaltó que las zonas fronterizas se han vuelto particularmente peligrosas, con “casos terribles de secuestro de migrantes, entre ellos solicitantes de asilo, con el fin de extorsión, acompañada de graves quebrantamientos de los derechos humanos, violaciones, tortura y asesinatos”.

En estos cinco días de sesión del Comité Ejecutivo, Feller ha optado por centrar la atención en la cuestión del fortalecimiento del Estado de Derecho para garantizar la protección de las personas de interés del ACNUR. “Muchos, si no la mayoría, de refugiados regresan a países que salen de un conflicto prolongado, donde a lo mejor la paz es aún frágil”, dijo, señalando la importancia del desarrollo de estructuras funcionales de protección a nivel nacional y del derecho a la vivienda para garantizar el retorno sostenible y la reintegración pacífica.

Según Feller, “la educación de los refugiados constituye un desafío en todas partes” e hizo un llamamiento a los Estados Miembros del Comité Ejecutivo para cubrir el déficit de financiamiento para permitir el acceso a la educación. “La educación es tanto un derecho humano como una cuestión de protección - los niños que van a la escuela por lo general evitan el reclutamiento por parte de grupos armados, mientras que las niñas que abandonan la escuela se ven obligadas a contraer matrimonio precozmente”, dijo.

Mirando hacia el 50º aniversario de la Convención para Reducir los Casos de Apatridia, Feller solicitó un aumento en la tasa de adhesión y advirtió que existe el riesgo que pueda tomar otros 50 años llegar a una “toma de responsabilidades realmente global sobre el problema de la apatridia”. Además advirtió que las nuevas legislaciones sobre nacionalidad deberían cubrir la “privación arbitraria de la nacionalidad por motivos de género, de origen nacional o en razón de matrimonios sin consentimiento”.

Concluyendo con una nota positiva, la Alta Comisionada Asistente para la Protección dijo que esperaba que la reunión ministerial que el próximo año conmemorará el aniversario del ACNUR y el 50 º aniversario de la Convención para Reducir los Casos de Apatridia llevará a “compromisos que permitan a esta organización y a su mandato seguir marcando la diferencia entre la vida y la muerte, el peligro y el riesgo, la desesperación y las soluciones como actualmente hace para millones de personas”.

Sybella Wilkes, en Ginebra