ACNUR pide redoblar los esfuerzos humanitarios en Bangladesh

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Un joven se apoya en una lona del ACNUR, esperando la distribución en el campamento de refugiados Kutupalong.  © ACNUR/Paula Bronstein

ACNUR pide que se redoble la respuesta humanitaria internacional en Bangladesh ante la preocupación de que puedan seguir deteriorándose las condiciones para aproximadamente 436.000 refugiados rohingya que han huido a Bangladesh desde Myanmar en el último mes.

En el marco de su contribución a la respuesta liderada por las autoridades de Bangladesh, esta mañana ACNUR ha llevado a cabo su cuarto puente aéreo humanitario. El avión Boeing 777 fletado por ACNUR, con 100 toneladas de ayuda, aterrizó en Dacá a las 12,30 horas del día de hoy. Dadas las acuciantes necesidades en materia de albergue en el sureste de Bangladesh, este vuelo ha sido cargado sólo con materiales de albergue. Se están programando otros dos puentes aéreos.

A pesar de todos los esfuerzos de quienes se encuentran sobre el terreno, la afluencia masiva de personas en busca de seguridad ha superado la capacidad de respuesta y la situación de estos refugiados aún no se ha estabilizado. Muchos de los que han llegado recientemente están profundamente traumatizados. A pesar de haber encontrado seguridad en Bangladesh, todavía están expuestos a grandes dificultades.

A petición de las autoridades de Bangladesh, ACNUR y sus socios han ampliado su apoyo en materia de protección y ayuda de emergencia a los recién llegados en los campamentos de Kutupalong y Nayapara y han extendido este apoyo a los asentamientos informales que rodean estos campamentos. ACNUR también está distribuyendo paquetes para la construcción de albergues de emergencia, juegos de utensilios de cocina, bidones, colchonetas, lámparas solares y otros artículos no alimentarios.

ACNUR sigue identificando y apoyando a los refugiados más vulnerables, como los menores no acompañados, mujeres, personas mayores y personas con discapacidad, que necesitan urgentemente albergue, alimentos, agua y asistencia sanitaria. La semana pasada, ACNUR distribuyó, junto a sus socios, paquetes con productos de higiene personal a unas 1.900 mujeres, mientras que cada día un promedio de 9.900 personas recibieron comidas a través de cocinas comunitarias, 2.600 recibieron otras comidas calientes y 4.700 recibieron galletas con alto contenido energético.

Como la población en los campamentos de Kutupalong y Nyapara ahora se ha duplicado, también lo ha hecho la necesidad de agua potable. En las últimas semanas, ACNUR ha construido siete pozos de tubería profunda, 13 pozos entubados poco profundos y 116 letrinas en los dos campamentos para ayudar a hacer frente a este aumento.

Durante su visita a Bangladesh el fin de semana pasado, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, habló con las autoridades de Bangladesh sobre la importancia de buscar soluciones, pero enfatizó que por ahora, el principal objetivo debe seguir siendo aumentar de forma rápida, eficiente y sustancial la ayuda a aquellos que la necesitan desesperadamente.