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ACNUR refuerza su apoyo humanitario para los retornados a Mosul

Este es un resumen de lo dicho por el portavoz del ACNUR, Andrej Mahecic, a quien se le puede atribuir el siguiente texto, durante una conferencia de prensa en el Palacio de las Naciones en Ginebra.

GINEBRA, Suiza, 11 de agosto de 2017 (ACNUR) - ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha intensificado su ayuda a las familias iraquíes en Mosul, incluidas las miles de personas que han regresado recientement a la ciudad tras huir de los combates.

Las evaluaciones de la situación sobre el terreno de ACNUR, muestran que la población que retorna a Mosul necesita ayuda de todo tipo, aunque la más urgente es la falta de albergue, particularmente en el oeste de la ciudad. Muchos barrios de la zona occidental de la ciudad han resultado gravemente dañados o totalmente destruidos durante los meses de combates.

Según las agencias socias de la ONU, 15 de los 54 distritos residenciales del oeste de Mosul han sido destruidos o han sufrido importantes daños, otros 23 han registrado daños moderados, mientras que los 16 distritos restantes presentan daños leves.

Las minas, los artefactos explosivos sin estallar y otros dispositivos relacionados constituyen importantes riesgos para los residentes de Mosul, y especialmente para los niños. ACNUR acoge con satisfacción los esfuerzos de desminado que están llevando a cabo las autoridades y el Servicio de las Naciones Unidas de Acción contra las Minas, para garantizar el regreso seguro de la población desplazada de la ciudad. Pero dada la magnitud del problema, el trabajo de desminado y de eliminación de todos los artefactos explosivos podría llevar mucho tiempo.

Las familias que regresan también se enfrentan a retos en el acceso a los servicios básicos, ya que el acceso al agua, electricidad o combustible en algunas zonas de Mosul puede ser difícil y muy caro.

Hasta el momento, según cifras del gobierno, unas 79.000 personas habrían regresado al maltrecho Mosul Occidental, lo que supone una de cada diez personas que se vieron obligadas a huir de esta parte de la ciudad. Además, según las autoridades iraquíes, más del 90% de las familias (más de 165.000 personas) que habían huido del este de Mosul durante el conflicto, han regresado. En comparación, la destrucción en el este de la ciudad ha sido considerablemente inferior y ACNUR ya está constatando un retorno progresivo a la vida cotidiana.

Sin embargo, también hay familias que han regresado a los campamentos. Los responsables de los campamentos de desplazados internos en el este de Mosul, estiman que al menos 200 familias han regresado a los campamentos debido a las condiciones de vida difíciles en Mosul. Entre los motivos de esta situación cabe citar la falta de vivienda, los altos precios del alquiler, la falta de medios de vida y el acceso limitado a los servicios básicos como la electricidad y el agua.

Para que el regreso a la ciudad sea seguro y sostenible, deben existir condiciones propicias sobre el terreno. ACNUR insiste en el hecho de que el retorno de cualquier población desplazada debe ser voluntario, cuidadosamente planificado y llevado a cabo respetando los principios humanitarios internacionales.

Desde el final de las operaciones militares en el oeste de Mosul en julio, ACNUR y su socio Human Appeal ya han distribuido paquetes de albergue a más de 3.200 familias en el este y el oeste de Mosul, tanto a retornados como a familias que no habían podido salir de la ciudad. Estos paquetes de ayuda incluyen kits de albergue de emergencia y paquetes para aislamiento que permiten a las familias realizar reparaciones sencillas de forma que puedan vivir en edificios parcialmente dañados o sin terminar. Está previsto distribuir estos paquetes a unas 36.000 familias antes de finales año.

ACNUR también está proporcionando asistencia económica en efectivo a algunas de las familias iraquíes desplazadas más vulnerables. Hasta el momento, la Agencia de la ONU para los Refugiados ha podido llegar a una cuarta parte de las 3.000 familias vulnerables que previamente han sido identificadas como en necesidad de asistencia en efectivo. Estas familias reciben una asignación económica única de 400 dólares (486.000 dinares iraquíes), que les son transferidos a través de un sistema de telefonía móvil. Algunas de las familias más vulnerables recibirán la misma cantidad durante un máximo de tres meses, a fin de ayudarlas a pagar el alquiler y cubrir necesidades básicas, como alimentación y servicios públicos.

Por otra parte, un gran número de desplazados internos y retornados también han perdido documentos esenciales de su estado civil: en los campamentos, alrededor del 28% de las familias desplazadas dicen haber perdido sus documentos o que estos se encuentran dañados, inválidos o caducados, lo que dificulta sus movimientos y su acceso a los servicios. ACNUR y sus socios prestan asistencia jurídica y dan apoyo a las autoridades locales que no cuentan con la capacidad ni los recursos necesarios para renovar documentos de identidad y certificados del estado civil a las familias desplazadas que viven en los campamentos, incluidos los certificados de nacimiento y de matrimonio. Asimismo, ACNUR está apoyando el trabajo de los tribunales móviles, los servicios de registro catastral y los notarios para la expedición de documentos civiles a través de equipos de protección móviles que visitan a las familias en los campamentos para desplazados.

Dada la magnitud de la destrucción en Mosul, especialmente en el oeste de la ciudad, las necesidades humanitarias seguirán siendo altas. ACNUR continuará apoyando a las familias vulnerables que regresan a Mosul, al tiempo que mantendrán su asistencia y ayuda en materia de albergue a miles de familias en los campamentos durante los próximos meses.