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ACNUR ve señales esperanzadoras entre las ruinas de Alepo

El representante del ACNUR en Siria, Sajjad Malik, informó de que 261.000 residentes ya han recibido ayuda para el invierno, aunque permanezcan las necesidades, ya que muchas personas se han refugiado en edificios abandonados y campamentos informales.

ALEPO, Siria, 4 de enero de 2017 (ACNUR) - Las agencias de la ONU que trabajan contra reloj para brindar ayuda urgente a los civiles de Alepo están encontrando alentadoras señales de optimismo para el futuro, según informó Sajjad Malik, representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados en Siria.

Malik ha visitado la ciudad para evaluar las necesidades de la población civil y organizar la ayuda, luego de que terminara el sitio a las zonas orientales de Alepo el mes pasado.

“El alma de Alepo sigue ahí y hay optimismo y esperanza”, dijo Malik, quien además está desempañando las funciones de Coordinador Residente y Humanitario de la ONU en Siria. Malik estaba hablando desde la segunda de ciudad Siria, donde el pasado miércoles participó en una conferencia de prensa organizada por la ONU.

“Necesitamos ayudar a la gente de la zona este de Alepo por lo menos a empezar a reconstruir sus vidas y medios de sustento”, agregó.

“Necesitamos ayudar a la gente de la zona este de Alepo por lo menos a empezar a reconstruir sus vidas y medios de sustento”.

La brutal batalla de Alepo, que duró más de cuatro años, terminó el mes pasado, cuando fuerzas apoyadas por el gobierno retomaron el control de la ciudad antigua y se ordenó la evacuación de los civiles. Hay actualmente parciales esperanzas de que las partes en conflicto entablen diálogos de paz para llegar al fin de la guerra civil en su totalidad.

De los 1,5 millones de personas que se encuentran en la actualidad en Alepo, las agencias de la ONU han tenido acceso a unas 400.000, el mismo número de personas de las que se estima se encuentren desplazadas en la ciudad. Algunas familias se están quedando con amigos o parientes, sin embargo, otros miles se están refugiando en edificios abandonados o asentamientos informales.

El ACNUR, otras agencias de la ONU y las agencias socias se están concentrando en la asistencia inmediata. Las prioridades para asistir a esta población golpeada por años de conflicto son el alojamiento, la comida, el combustible, la ropa invernal, el agua y saneamiento, la atención médica y la protección de  los civiles.

En Alepo, la ONU cuenta actualmente con apenas 100 funcionarios, que trabajan con socios como el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja Árabe Siria, así como algunas ONG sirias y las autoridades locales.

Un padre desplazado y sus hijos tratando de calentarse alrededor de una hoguera en el albergue colectivo de Jibreen, en Alepo. © ACNUR/ Hameed Maarouf

Una pequeña parte de Alepo todavía no tiene acceso a la ayuda, principalmente debido a la presencia de municiones sin explotar, y se necesita asistencia urgente para ayudar a remover de manera segura estos artefactos.

Malik ha comentado que los niños están empezando a repoblar las calles y los residentes ya están hablando de cómo poder reconstruir sus medios de vida. “Necesitamos invertir en este optimismo y esperanza de los sirios - esta gente tan resiliente que está ahí - necesitamos darle una posibilidad a la paz”, añadió. “Los últimos cuatro, cinco días, ya han hecho una gran diferencia”.

Desde el mes pasado, se ha restablecido el acceso al agua potable para 1,1 millones de personas, gracias a la instalación de tanques de almacenamiento y a la reparación de la red hídrica.  

Dadas las duras condiciones invernales, otra preocupación ha sido mantener a la gente abrigada. Más de 261.000 personas han recibido ayuda a través de la distribución de cobijas, colchones, ropa invernal, material aislante, carpas familiares, colchonetas, sacos de dormir y bidones. Sin embargo, se necesita mucha más ayuda para enfrentar el rigor del invierno, advirtió Malik.

Siete clínicas móviles y 12 equipos móviles están proporcionando servicios médicos y 70 toneladas de suministros médicos preubicados están disponibles para el tratamiento de 300.000 casos en zonas escasamente atendidas. Además, 10.500 niños han sido vacunados contra la polio y 1.381 residentes de la zona este de Alepo gravemente enfermos o heridos han sido trasladados a los hospitales públicos. Decenas de miles de personas han recibido kits de higiene.

Raciones de comida se han distribuido con carácter de urgencia, suficientes para 119.500 personas durante un mes. Se han instalado cocinas comunitarias para proporcionar comidas calientes para 20.700 personas en albergues colectivos. La ONU está distribuyendo pan fresco todos los días para 40.000 personas.

“Necesitamos invertir en este optimismo y esperanza… necesitamos darle una posibilidad a la paz”

La ONU ha identificado casos de niños no acompañados y separados, a los que se está dando el seguimiento adecuado. También se están instalando salones de clases prefabricados para los niños desplazados, y se están trayendo útiles escolares. El objetivo del ACNUR y sus socios es ayudar a restablecer plenamente todas las estructuras educativas que han quedado destruidas en Alepo.

“Hay mucho más por hacer, todavía”, dijo Malik. “Necesitamos seguir trabajando en esto”.

La ONU está trabajando con las municipalidades para remover los escombros de varios vecindarios y estaciones de bombeo; 115 personas desplazadas han atendido los talleres de la ONU sobre la rehabilitación básica de infraestructuras, y este modelo se usará en otros distritos.

Adicionalmente, se necesitará un enfoque integral sobre la reconstrucción. En esta área, la planeación todavía se tiene que definir, ya que el conflicto en el país no ha cesado. Se necesitarán maquinarias pesadas e ingenieros. La ONU está evaluando las necesidades de reconstrucción y pronto presentará sus conclusiones y los requerimientos financieros correspondientes a los donantes.

“En los últimos días, en que he ido y venido de la zona este de Alepo, con los equipos hemos visto la diferencia que este proyecto está haciendo en despejar las carreteras principales”, dijo Malik. “La gente está volviendo y empieza a preguntarse ‘¿Cómo reconstruimos nuestras vidas?’”

Malik subrayó que a pesar de que la batalla de Alepo haya terminado, permanecen enormes necesidades humanitarias en todo el país. El conflicto ha obligado a 4,86 millones de sirios a huir hacia los países vecinos, mientras que otros 13,5 millones dentro del país dependen de la ayuda humanitaria, de los cuales 6,3 millones de desplazados internos. Las agencias de la ONU y sus ONG socias han hecho un llamamiento por más de 4,69 millones de dólares (USD) para un plan de ayuda regional en 2017.

En una declaración el mes pasado, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados Filippo Grandi dijo que todavía existe un “grave riesgo” de que el desplazamiento y el sufrimiento no terminarán en Alepo, y se repetirán en otras guerras. “Para garantizar la protección de los civiles por doquier, el conflicto en Siria debe cesar, ahora, y sin atraso”, dijo.

Por Matthew Saltmarsh.