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ACNUR y la OIT firman un memorando para ayudar a los refugiados a encontrar trabajo

La Agencia de la ONU para los Refugiados y la Organización Internacional del Trabajo firman un memorando subrayando la importancia de los derechos laborales para las personas forzosamente desplazadas a nivel mundial.

GINEBRA, Suiza, 1 de julio de 2016 (ACNUR) - Ante el creciente número de desplazamientos forzados debidos al conflictos y la persecuciones, así como la crisis de financiamiento humanitario, ACNUR, Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados y la Organización Internacional del Trabajo firmaron hoy un nuevo acuerdo con el objetivo de promover las posibilidades de empleo para los refugiados, las personas internamente desplazadas (IDP), apátridas y otras personas de interés para ACNUR.

A finales de 2015 había 21,3 millones de refugiados en todo el mundo, muchos de ellos o bien sin trabajo y, por lo tanto, sin poder contribuir económicamente, o bien excluidos del sector formal y obligados a ganarse la vida desempeñando trabajos mal pagados, serviles y a veces peligrosos.

El nuevo Memorando de Entendimiento (MdE) entre el ACNUR y la OIT se centra en desarrollar una mejor orientación para ayudar a los gobiernos a encontrar un trabajo seguro y honrado para los refugiados y las personas desplazadas dentro de su propio país. También expone las medidas necesarias encaminadas a asegurar la inclusión de los refugiados en el mercado laboral y en iniciativas de desarrollo.

“Permitir a los refugiados que trabajen les ayuda a valerse por sí mismos, restaura su confianza y reconstruye su vida”. -ACNUR

“Permitir a los refugiados que trabajen les ayuda a valerse por sí mismos, restaura su confianza y reconstruye su vida y además, y esto es igualmente importante, les permite contribuir económicamente a las comunidades de las que forman parte”, dice Volker Türk, Alto Comisionado Adjunto del ACNUR para la Protección.

“Los altos niveles de desplazamientos forzados en la actualidad no se pueden gestionar con mesuras provisionales. Este MdE hará posible que nuestras dos agencias aúnen fuerzas y promuevan soluciones integrales y duraderas que posibilitarán que los refugiados y otras personas forzosamente desplazadas obtengan trabajos dignos, mientras se protegen sus derechos y se apoya a los países y comunidades que los acogen”, dice Deborah Greenfield, Directora General Adjunta de Políticas de la OIT.

El ACNUR y la OIT ya habían firmado anteriormente otro MdE en 1983. El acuerdo firmado hoy lo actualiza, y se basa en él, abriendo así la puerta para una mayor cooperación.

Este acuerdo llega en un momento en que las personas desplazadas están enfrentando retos similares en todo el mundo. Entre estas personas y el trabajo se alzan varios obstáculos de carácter legal, administrativo y social. Si finalmente encuentran un trabajo, este se halla frecuentemente en el sector informal, donde no se les paga casi nada, son hostigados o forzados a trabajar, mediante el uso del miedo, en condiciones peligrosas.

“Los altos niveles de desplazamientos forzados en la actualidad no se pueden gestionar con mesuras provisionales”.-OIT

A pesar de que en los medios de comunicación son cada vez más frecuentes las noticias de xenofobia en todo el mundo, varios países han empezado a darse cuenta del potencial que tienen los refugiados y las personas desplazadas internas para contribuir a sus comunidades y a las economías de los lugares que los acogen.

A finales de marzo, el ministro de inmigración de Canadá prometió que trabajaría estrechamente con el sector privado del país para mejorar la integración económica de los refugiados mediante su formación técnica u oportunidades de aprendizaje.

El mes siguiente, Turquía extendió el derecho al trabajo a todos los refugiados. Mientras tanto, Jordania ha tomado una serie de medidas para mejorar el acceso al trabajo de los refugiados sirios, incluida una suspensión temporal de las tasas que se pagaban por los permisos de trabajo, una medida que impactó de manera inmediata en la vida de refugiados como Khaled, de 22 años.

Khaled, que es la única persona que cobra un sueldo en su familia de ocho miembros, él solicitó y obtuvo inmediatamente un permiso de trabajo válido por un año. Apoyado por su empleador, este permiso le permitió salir de las sombras y trabajar legalmente.

“Es estupendo”, dice. “Ahora puedo ir a todas partes y trabajar tranquilamente sin tener miedo a que me detengan. Siento que mi esfuerzo vale la pena.”

El ACNUR aplaude estos esfuerzos y está trabajando con socios de todo el mundo para avanzar en ellos.

Por: Jackie Keegan

 Gracias a la Voluntaria en Línea Esperanza Escalona Reyes por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.