ACNUR y sus socios piden US$ 207 millones para la emergencia en Burundi

El día de hoy la Agencia de la ONU para los Refugiados y 17 socios lanzaron un Plan Regional de Respuesta para proteger y ayudar hasta 200.000 refugiados burundeses en los países vecinos.

Alrededor de 100.000 burundeses han huido, desde comienzos del mes de abril, de la inestabilidad política, la violencia y la intimidación y han buscado seguridad en las vecinas Ruanda, Tanzania y República Democrática del Congo. Dado que la situación en Burundi sigue siendo tensa y la violencia continúa, las agencias de ayuda temen que, en los próximos seis meses, se duplique el número de refugiados.

"Burundi no necesita otra crisis", afirmó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, en referencia a la guerra civil de Burundi que duró desde 1993 hasta 2005 y provocó el exilio de cientos de miles de burundeses. "Es desgarrador que la gente deba huir de su país otra vez después de los avances que se habían realizado bajo los acuerdos de paz de Arusha".

Guterres agradeció a los países vecinos el haber mantenido abiertas sus fronteras y ha pedido a los donantes de la comunidad internacional apoyar el Plan Regional de Respuesta para los Refugiados de Burundi. "Las autoridades y las comunidades de acogida han sido muy generosas en recibir a los refugiados y permitirles compartir los recursos locales. Espero que la comunidad internacional iguale esta generosidad".

En el marco del Plan, las agencias participantes solicitan 207 millones de dólares para llevar a cabo actividades básicas de protección y de asistencia hasta el mes de septiembre de 2015, cuando el Plan será revisado. Los refugiados que lleguen serán registrados y documentados, se someterán a exámenes de salud y recibirán asistencia alimentaria y artículos de primera necesidad tales como mantas, mosquiteros, jabón y lonas de plástico. En Tanzania y Ruanda, serán trasladados a campamentos de refugiados donde recibirán materiales de cobijo, artículos domésticos y tendrán acceso a los servicios básicos de salud y saneamiento. Por su parte, en Kivu Sur, en la República Democrática del Congo, muchos de los recién llegados se están quedando con refugiados burundeses que ya vivían en el país, tras huir de la guerra civil. Los refugiados recién llegados también se podrán trasladar a un asentamiento. El ACNUR y sus socios planean reforzar los servicios y las instalaciones locales para beneficiar tanto a los refugiados, como a la comunidad de acogida. Las principales prioridades del Plan Regional de Respuesta para los Refugiados de Burundi son proporcionar agua potable, saneamiento y servicios de salud.

Gracias a la Voluntaria en Línea Adriana Laura Alemandi por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.