Afluencia de refugiados de la República Centroafricana al este de Chad

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Más de 4.500 refugiados de la República Centroafricana (RCA) han llegado recientemente al sureste de Chad huyendo de los ataques por parte de grupos rebeldes y anticipándose a nuevas luchas entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes en el norte del país.

El miércoles, una misión humanitaria conjunta de Naciones Unidas, apoyada por las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU, MINURCAT y EUFOR, visitó la localidad chadiana de Daha, situada cerca de la frontera con la RCA.

La mayor parte de los nuevos refugiados son mujeres y niños. Llegaron a Daha en dos oleadas: un primer grupo formado por unos 200 trabajadores del gobierno local que huyeron por miedo después de que los rebeldes invadieran su pueblo en la región de Ngarba, en el mes de diciembre. El segundo grupo, formado por más de 4.000 personas, huyó de sus pueblos el 16 y 17 de enero anticipándose a los inminentes choques entre fuerzas gubernamentales de la RCA y los rebeldes. Los refugiados creen que el grupo rebelde aún controla la región, haciendo inseguro su retorno.

Los recién llegados son sobretodo granjeros originarios de unas 20 localidades al norte de la RCA, cerca de la frontera chadiana. Todos parecen estar en buenas condiciones de salud. Doce bebés refugiados han nacido en las últimas dos semanas en Daha. Los refugiados, que llegaron sin nada, necesitan urgentemente comida y otros tipos de asistencia. Se han agotado todas las reservas en el centro de salud local y no queda comida en los supermercados. Los vecinos de Daha, que cuenta ya con 4.000 residentes, han compartido parte de su comida y agua. Los refugiados se resguardan bajo los árboles, durmiendo a la intemperie.

ACNUR ofrecerá a los refugiados ayuda de emergencia y les proporcionará lonas plásticas y otros útiles de asistencia básica lo antes posible. El principal reto es poder acceder a un área tan remota. El pasado miércoles, tardamos 3 horas en llegar con un helicóptero de MINURCAT desde la base principal de ACNUR en Abeche, en el este de Chad. Con el inicio en mayo de la temporada de lluvias, las carreteras se volverán intransitables y será imposible acceder a los refugiados.

Otro tema preocupante es la situación de la seguridad en Abeche se ha deteriorado seriamente en las últimas dos semanas. ACNUR y otras agencias de la ONU establecidas allí han sufrido múltiples ataques por parte de pequeños grupos de bandidos armados. Se han producido tres ataques a casas de trabajadores de ACNUR y otros tres al recinto del ACNUR. Los ataques no han dejado heridos. Ninguna persona ha sido arrestada.

En el este de Chad, proporcionamos asistencia a 250.000 refugiados sudaneses de Darfur, en 12 campos de refugiados. En el sur, hay 5 campos del ACNUR que albergan a 56.000 refugiados de la RCA.