Tamaño del texto A A A

Alto Comisionado elogia a Níger por su ayuda a los refugiados

Filippo Grandi afirma que Níger está dando un firme ejemplo con su hospitalidad con las personas que huyen de los conflictos en Malí y Nigeria.

DIFFA, Níger, 13 de diciembre de 2016 (ACNUR) – A pesar de enfrentar altos niveles de pobreza y otros desafíos de desarrollo, Níger juega un papel clave al albergar a los refugiados que huyen de los conflictos en la región, dijo el Alto Comisionado durante una visita esta semana.

El país del oeste africano les ha brindado asilo y seguridad a más de 165.000 refugiados que huyen del conflicto y la persecución en los vecinos países de Malí y Nigeria.

“Es muy raro encontrar a un país y un pueblo que enfrentan tantos desafíos de seguridad, economía y clima, y está rodeado de vecinos inestables, y sin embargo continúa brindando seguridad y manteniendo sus valores humanitarios, a pesar de todo”, dijo Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, durante su primera visita al país.

“Yo no tenía esperanza alguna cuando hui de Nigeria, pero ahora me siento como en casa”.

La región de Diffa, al sureste de Níger, es un perfecto ejemplo de solidaridad, tal y como lo expresó Grandi durante su visita a la región para resaltar la crisis de desplazamiento en Nigeria. Desde febrero de 2015, Diffa ha estado bajo constante amenaza por parte de Boko Haram.

La cifra de personas desplazadas en la región ha aumentado de forma dramática en el pasado año, alcanzando más de 250.000 el mes anterior. Este total incluye refugiados, ciudadanos nigerinos retornados y personas desplazadas dentro del país. Lo que es excepcional en el caso de Diffa es el hecho de que únicamente 7.500 de los desplazados viven en un campamento de refugiados. La mayoría vive con la población local, que también enfrenta grandes desafíos.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, brinda asistencia y protección a las personas en necesidad, con base en su vulnerabilidad, y no solamente en su condición de refugiado. En esta dinámica y contexto tan volátil, ACNUR se ha visto obligado a repensar su forma de operar, e idear soluciones innovadoras para todos.

En su proyecto de urbanización, ACNUR trabaja mano a mano con las autoridades locales y comunitarias para brindar acceso legal a la tierra para las familias desplazadas, mientras contribuyen con el mejoramiento de la economía local.

Durante una visita a Maine Soroa, en la región de Diffa, Grandi conoció a Amina, una refugiada nigeriana de 28 años, que recibió una parcela y una casa bajo el proyecto. “Yo no tenía esperanza alguna cuando hui de Nigeria, pero ahora me siento como en casa. Ahora matriculé a mi hija en la escuela y quiero que mi familia pueda tener una vida aquí”.

Hasta la fecha, más de 2.000 familias se han beneficiado de las parcelas de tierra, mientras que la construcción de casas sociales sostenibles de larga duración inició en 2016.

El programa Gas para Energía Doméstica es otro proyecto de este tipo, el cual no solo ayuda a refugiados, sino que también a la población local. Durante el 2016, más de 200.000 de las personas más vulnerables en toda la región de Diffa recibieron envases de gas para uso doméstico. Para asegurar la sostenibilidad de este proyecto, ACNUR logró una asociación con una empresa privada de gas.

“Si no invertimos en el futuro de los niños y las personas jóvenes, entonces arriesgamos volver a la inseguridad”.

El uso de gas no solo protege el medio ambiente, lo que es esencial en la Cuenca del Lago Chad, sino que también trae muchos otros beneficios. “El gas ha cambiado muchas cosas en nuestras vidas”, le contó Bintu, una mujer local que hospeda refugiados en su casa, a Grandi.

El costo de rellenar un tanque de gas está muy por debajo del costo de la madera, lo que significa que las personas tienen más dinero para invertir en otras áreas. Las mujeres y las niñas ya no tienen que recoger leña lejos de sus hogares, donde eran vulnerables a agresiones. Este cambio también les permite a las niñas pasar más tiempo en la escuela, y no realizando labores domésticas.

 El Alto Comisionado, recalcando que Diffa solía ser una de las regiones más prósperas en Níger, destacó que: “Si no invertimos en el futuro de los niños y las personas jóvenes, entonces arriesgamos volver a la inseguridad. No podemos dejar que suceda. Las personas no pueden dejar que suceda. Las autoridades no pueden dejar que suceda”.

El domingo, durante una reunión con el Primer Ministro de Níger, Brigi Rafini, Grandi reiteró que: “Níger es un ejemplo seguramente seguiré usando en todo el mundo”.