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Ante las primeras nevadas del iniverno, ACNUR reubica a 1.100 personas fuera de las tiendas

La Agencia ha preparado 19.500 espacios en apartamentos, hoteles y con familias de acogida en Grecia para candidatos de reubicación y solicitantes de asilo vulnerables.

ATENAS, Grecia, 08 de diciembre de 2016 (ACNUR) – Kheri Sliman, un refugiado iraquí, aliviado de dejar la congelada tienda en el campamento en la ladera de la montaña, se veía contento por la nueva locación que se le dio a él y a su familia en un apartamento temporal en Bolbe, al norte de Grecia.

“Es un lugar muy lindo y agradable, no como el frío campamento en el Monte Olimpo”, dijo con una sonrisa el hombre de 34 años, proveniente de la región montañosa de Sinjar, en el norte de Irak.

Él es parte de los más de 1.100 solicitantes de asilo que el ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, mudó la semana pasada, del campamento Petra Olympou a edificios en toda Grecia.

Desde la primavera, han vivido en tiendas en Petra Olympou, en una ladera a más de 500 metros sobre nivel del mar al pie del Monte Olimpo. A finales de noviembre, las temperaturas cayeron por debajo de los cero grados. El último autobús salió del sitio administrado por el Gobierno mientras la primera nevada caía sobre las tiendas.

“Mi hija de cuatro años ya no podía soportarlo más”, dijo Kheri, cuya familia había huido de la violencia en Irak. Su hija es parte del 54 por ciento de la población del campamento que son niños.

ACNUR encontró pequeños apartamentos y hoteles temporales con precios especiales para los solicitantes de asilo en Bolbe, Katerini y Chalkidona. Algunas de las personas que están prontas a ser reubicadas en otros países de Europa han sido ubicadas en Atenas para que la preparación sea más fácil.

“Mi hija de cuatro años ya no podía soportarlo más”.

ACNUR, con fondos de la Unión Europea, ha preparado 19.500 espacios en apartamentos, hoteles y con familias de acogida en todo el territorio de Grecia para reubicar a los candidatos y solicitantes de asilo vulnerables.

Petra Olympou no es el único campamento que el ACNUR está ayudándole a las autoridades de Grecia a cerrar durante la temporada de invierno. Kipselochori, en el centro de Grecia, también fue considerado inapropiado para las condiciones de invierno y sus antiguos residentes fueron trasladados a una ubicación más apropiada. Cherso, un sitio oficial para refugiados en el norte del país, ha sido evacuado parcialmente bajo la dirección del Gobierno. 

Familias Yazidíes empacando todas sus pertenencias mientras el ACNUR las traslada de un sitio de tiendas de campaña a apartamentos. © ACNUR / Christos Tolis

Cerca de 2.600 refugiados y migrantes viven en casas prefabricadas provistas por el ACNUR en por lo menos ocho de los más de 40 campamentos administrados por el gobierno. La organización socia del ACNUR, Samaritan´s Purse, ha estado distribuyendo ropa de invierno, tales como chaquetas y botas en los sitios administrados por el Gobierno, entregando cerca de 200.000 artículos en total.

Kheri ha estado conociendo su nuevo entorno en Bolbe. Su natal región de Sinjar, ahora destruida por la guerra, se encuentra cerca de la frontera de Siria. Y es ahora un recuerdo lejano del paisaje y lago tranquilos en los que ahora vive. Kheri es parte de la comunidad religiosa Yazidí, la cual es perseguida por su creencia.

 “Ahora estamos bien aquí. Ya no tenemos miedo”.

La vida diaria nunca fue fácil para su familia. Él se ganaba la vida con un trabajo manual muy fuerte. Inclusive cuando visitaba la cercana ciudad de Mosul, el centro urbano más importante en el área, él no se sentía a salvo.

En agosto de 2014, se acabó el tiempo para Kheri y los demás Yazidíes en la zona. Con ISIS azotando en la región, ellos huyeron de casa, dejando atrás todo menos su ropa. Él huyo a Siria con su familia. De ahí cruzaron a Turquía y realizaron el viaje a la Isla Griega de Lesbos.

Familias Yazidíes esperan su turno para abordar un autobús que los transfiera desde el sitio de tiendas de campaña a los apartamentos. © ACNUR / Christos Tolis

“Para entonces, habíamos viajado por cerca de 14 meses”, dijo. En julio llegaron a Petra Olympou, donde sufrieron por el clima frío. Ya con un techo para su familia en Bolbe, él encara una incertidumbre menos sobre su futuro.

Para algunos, fue una despedida agridulce en la montaña. Por un lado, estaban felices de poder mudarse a un lugar con mejores condiciones de vida, pero por el otro, era difícil separarse de las personas con las que habían compartido una vida durante tantos meses.

Como Kheri, muchas personas habían pasado varios meses desplazándose. Con la ayuda de las autoridades de Grecia, fueron persuadidos de mudarse a varias locaciones, en lugar de esperar un único lugar lo suficientemente grande para todo el grupo. “ACNUR nos ayudó mucho”, dijo Kheri, y recalcó que el Gobierno de Grecia los había tratado a él y a su familia muy bien.

“Ahora estamos bien aquí”, agregó. “Ya no tenemos miedo”.