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Aumenta el número de desplazados sirios mientras la violencia no cesa

A medida que aumenta la violencia en las principales ciudades sirias, miles de civiles atemorizados buscan refugio en escuelas, mezquitas y edificios públicos.

GINEBRA, Suiza, 31 de Julio (ACNUR) – A medida que aumenta la violencia en las principales ciudades sirias, miles de civiles atemorizados buscan refugio en escuelas, mezquitas y edificios públicos. La Media Luna Roja Siria (SARC por sus siglas en inglés) y otras asociaciones nacionales están registrando cada día a unas 300 familias desplazadas que necesitan asistencia urgente. Entre 250 y 350 personas se hacinan dentro de las 32 escuelas identificadas y unas 7.000 están refugiadas en residencias universitarias.

La actividad de la oficina de ACNUR en Alepo se ha visto gravemente restringida por la inseguridad pero aun así sigue trabajando junto a SARC y otras organizaciones para identificar las necesidades de los más afectados. La oficina en Damasco está enviando utensilios para el hogar para su distribución en Alepo. Estos utensilios incluyen esteras, mantas, utensilios de cocina, pañales, lonas de plástico y bidones para miles de familias.

El Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja Siria estiman que unas 200.000 personas han abandonado Alepo y las zonas de alrededor durante el fin de semana. 

La oficina de ACNUR en Damasco está operando al 50% de su capacidad debido a las restricciones impuestas por el clima de inseguridad. El personal de ACNUR está llevando a cabo visitas limitadas a las zonas afectadas dentro y en los alrededores de Damasco. Están operando nueve líneas telefónicas dedicadas a atender a la población refugiada, que siguen siendo una herramienta clave para recopilar y difundir información en términos de preocupaciones sobre protección y acceso a los servicios. Muchas personas llaman informando de la falta de seguridad, el temor a los constantes bombardeos y la falta de acceso a alimentos, agua y saneamiento, sobre todo en zonas como Sayyeda Zainab. También han informado de que muchas familias no han podido abandonar las zonas en conflicto y necesitan ayuda para trasladarse. Además, los extranjeros no iraquíes sin documentos afirman por teléfono que no pueden reubicarse y temen por su seguridad física y convertirse en objetivo. La oficina de ACNUR en Hassakeh está completamente operativa. Otras oficinas en Siria, en Al Hassakeh y Damasco, están operando con más de 250 trabajadores.

TURQUÍA

El creciente número de refugiados procedentes de Alepo, más de 2.000 personas en los últimos cuatro días según la información recibida, están huyendo por la frontera de Hatay hacia Turquía. Muchos mencionan las dificultades que han encontrado en su ruta, entre ellas los francotiradores y los cortes de carreteras, que pueden estar dificultando la salida de más personas.

Más de 70.000 personas han buscado protección en Turquía desde que estalló la crisis. A fecha de 26 de julio, 44.188 personas estaban siendo asistidas por el gobierno de Turquía, que está gestionando ocho campos de refugiados en cuatro provincias: Kilis, Gaziantep, Urfa y Hatay. Dado el constante flujo de nuevas llegadas, el gobierno turco está planeando abrir otros dos campos más en las próximas tres semanas, cada uno con capacidad para 10.000 personas. También se están identificando nuevos espacios y, según lo anunciado por las autoridades, la decisión de Turquía de cerrar los pasos fronterizos al tráfico comercial, no afectará a su política de fronteras abiertas para aquellas personas que abandonen Siria en busca de protección.

JORDANIA

Mientras tanto el gobierno jordano estima que unos 150.000 refugiados sirios han entrado en el país desde marzo del año pasado. 38.883 de ellos están recibiendo protección y asistencia, mientras el resto no están registrados.
Dado que el flujo de salidas continúa, la vecina Jordania abrió el domingo un nuevo campo en tiempo récord para aliviar la presión sobre los asentamientos fronterizos que están alojando a miles de refugiados. El campo está ubicado en Zaatari, una zona en el desierto azotada por el viento y cercana a Mafraq, en el norte de Jordania. Más de 750 refugiados han sido trasladados hasta ahora desde dos centros de tránsito hasta el nuevo campo. Muchos de los traslados están teniendo lugar entre las 9 de la noche y las 5 de la mañana para evitar las horas más fuertes de calor del día. El campo, con capacidad actualmente para alojar a 10.000 refugiados, podrá acomodar hasta 113.000 personas si fuera necesario.

Hasta el pasado fin de semana, unos 10.000 refugiados sirios estaban viviendo en cuatro centros de tránsito saturados cercanos a la frontera entre Siria y Jordania. Otras 1.500 personas están llegando además cada noche por puntos fronterizos no oficiales, la mayoría procedentes de Deraa, en el sur de Siria. Se ha informado de que los refugiados han sido tiroteados cuando intentaban escapar. El número de refugiados procedentes de Damasco también ha aumentado tras los acontecimientos de la semana pasada.

Muchos de los refugiados han sido alojados y apoyados por la comunidad local jordana. Pero con el elevado número de llegadas, los limitados recursos de las comunidades y las frágiles infraestructuras, se ha puesto al límite de su capacidad.

Teniendo en cuenta la presión sobre las instalaciones habilitadas en la zona frontera y las familias de acogida, las autoridades jordanas y las organizaciones locales pidieron al ACNUR y sus socios que levantara un nuevo campo, el primero desde que la crisis de refugiados iraquíes empezara en Jordania. Los trabajos comenzaron el primer día del sagrado mes de Ramadán, el 20 de julio. El gobierno de Jordania, la Organización de Caridad Hachemita de Jordania, la Sociedad Jordana de Asistencia Sanitaria, ACNUR, UNICEF, el PMA y otros socios han trabajado a contrarreloj para acelerar la apertura del campo. Con temperaturas que rozan los 45º, los equipos han trabajado día y noche para levantar las tiendas, poner a punto las instalaciones de agua y saneamiento y montar almacenes.

LÍBANO

Mientras, en Líbano, 34.096 desplazados sirios están recibiendo protección y asistencia gracias a los esfuerzos del gobierno, las Naciones Unidas y las ONG socias. De todos ellos, 31.596 están registrados. Las estimaciones del total de sirios en Líbano como consecuencia de los disturbios en Siria son mucho mayores.

Aunque la mayoría de los registrados con ACNUR son originarios de Homs, también ha habido oleadas en las últimas llegadas de personas procedentes de Damasco, Deraa y Souwaieak. De un máximo de más de 11.000 personas en menos de dos días, los flujos de llegadas se han reducido en cierto modo en la última semana con la llegada de unos centenares al día. Muchos de los recién llegados todavía no han sido registrados por ACNUR. Algunos de los entrevistados han alquilado apartamentos o habitaciones de hotel en Beirut o Monte Líbano. Muchos esperan encontrar trabajo en Trípoli o el sur de Líbano mientras otros están preocupados por encontrar un alojamiento. En todos los casos, el interés de todos es regresar a Siria en las próximas semanas.

La mayoría de las familias están viviendo en pequeñas furgonetas con mucho equipaje y los que regresan a Siria suelen ser hombres solteros que dicen que vuelven para comprobar sus propiedades o por motivos personales.

ACNUR sigue trabajando con las autoridades libanesas y sus socios para finalizar un plan de contingencia en caso de que haya más personas que huyan de Siria en las próximas semanas y meses. Los servicios médicos y el cobijo son las áreas más críticas que necesitan financiación.

IRAK

En Irak el número de refugiados sirios, principalmente kurdos, sigue aumentando. Actualmente hay 12.073 refugiados registrados. La semana pasada sólo un pequeño número de sirios logró cruzar la frontera, pero esta situación parece haber acabado, ya que las cifras han vuelto a aumentar. ACNUR agradece las garantías del gobierno iraquí de que las fronteras permanecerán abiertas para los sirios que huyen de la violencia. 

Las cifras de iraquíes que desean regresar a su país siguen aumentando. En los últimos diez días, más de 20.000 han regresado a Irak. En respuesta a estos retornos inesperados, así como a las altas cifras de sirios que cruzan la frontera, ACNUR está estableciendo centros de tránsito en las fronteras con Siria para asegurar que tanto retornados como refugiados sirios reciben la asistencia que necesitan.

ARGELIA

Cada vez más los sirios están buscando refugio en Argelia. Según distintas informaciones, hay entre 10.000 y 25.000 sirios en este país. Sin embargo, sólo 70 sirios se han acercado por ahora a la oficina de ACNUR en el país. Se ha observado que muchos sirios están viviendo en lugares públicos como escuelas y que pueden necesitar asistencia. Además, hay unos 1.305 refugiados sirios registrados por la oficina de ACNUR en Egipto a fecha del mes de julio y otros 400 por la oficina de ACNUR en Marruecos.

Con más de 129.240 refugiados sirios registrados hasta ahora, la mayoría dependientes totalmente de la ayuda humanitaria, ACNUR y sus socios advierten de que si continúa la escasez de financiación, esto tendrá un impacto en su capacidad para seguir respondiendo a las necesidades de los refugiados.