Australia debe asegurar soluciones para los refugiados abandonados en Isla Manus

El 'centro de tramitación regional' en Manus, Papúa Nueva Guinea.  © ACNUR/Vlad Sokhin

A la luz de la situación que continúa siendo peligrosa para los refugiados y solicitantes de asilo abandonados por Australia en La Isla Manus, ACNUR ha hecho un nuevo llamado al Gobierno de Australia para que cumpla con sus responsabilidades y encuentre soluciones humanas y apropiadas para estas personas.

Desde el cierre del centro de procesamiento extraterritorial, aproximadamente 800 refugiados y solicitantes de asilo continúan en una situación precaria. Cerca de 700 de ellos ahora están alojados en tres instalaciones: Centro de Tránsito para Refugiados East Lorengau, West Lorengau Haus y Hillside Haus. En las últimas cuatro semanas se han reportado por lo menos cinco incidentes de seguridad por parte de los refugiados y solicitantes de asilo, personal de seguridad, policía local y miembros de la comunidad local.

El incidente más serio ocurrió la noche del 10 de diciembre, cuando tres personas armadas con machetes y un hacha ingresaron a West Lorengau Haus, donde se encuentran alojados 150 refugiados y solicitantes de asilo. Finalmente fueron detenidos por miembros de seguridad. El mismo grupo caminó hasta la cercana Hillside Haus, donde dos de ellos, armados con una porra y un cuchillo, entraron sin impedimentos por el personal de seguridad, y gritaron que los refugiados y los solicitantes de asilo debían irse. La policía en la isla Manus está investigando estos incidentes.

La expulsión forzosa de refugiados y solicitantes de asilo el 22 de noviembre de la instalación australiana, que ahora está clausurada, ha causado más traumas a personas que ya han sufrido mucha violencia y persecución en su propio país, seguidas de cuatro años de detención en la Isla Manus.

El cese de los servicios críticos, incluido el apoyo a las víctimas de tortura y trauma, se ha sumado a la difícil situación. Tal apoyo es vital para aquellos con necesidades graves.

Un informe médico reciente encargado por el ACNUR también mostró que el efecto acumulativo de la incertidumbre sobre el futuro, la falta de perspectivas de soluciones, el cese de servicios, las condiciones de vida e higiene deficientes y la atención médica inadecuada representan un riesgo creciente de deterioro de la salud física y mental, violencia y autolesiones entre refugiados y solicitantes de asilo en Manus. El informe también señaló la evidente tensión que se está ejerciendo sobre la comunidad anfitriona y los recursos locales, especialmente en el sistema de salud y el hospital.

El ACNUR reiteró su llamamiento esta semana a las autoridades australianas para garantizar soluciones a largo plazo para todos los refugiados y solicitantes de asilo a quienes Australia ha trasladado por la fuerza a Papúa Nueva Guinea y Nauru, y establecer permanentemente a los refugiados que ya han sido transferidos a Australia por motivos médicos u otros motivos.

Para mayor información sobre el tema, contacte:

  • En Australia, Catherine Stubberfield, stubberf@unhcr.org, +61 424 545 569
  • En Ginebra, Duniya Aslam Khan, khand@unhcr.org, +41 79 453 25 08
  • En Ginebra, Andrej Mahecic, mahecic@unhcr.org, +41 79 642 9709