Bangladesh-Myanmar: ACNUR destaca que los retornos deben cumplir los estándares internacionales

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Mohamad Kashim (40) y su hija Purmin (2) se encuentran entre los miles de recién llegados tras cruzar la frontera de Myanmar con Bangladesh cerca de la localidad de Anjuman Para.  © ACNUR/Roger Arnold

La Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, toma nota de la reunión de ayer (15 de enero) del Grupo de Trabajo sobre retornos entre los Gobiernos de Bangladesh y Myanmar, en Naypiydaw, Myanmar.

Un aspecto discutido durante la reunión fue la implementación de su acuerdo bilateral firmado el 23 de noviembre de 2017 sobre el regreso de los refugiados llegados desde el estado de Rakhine, en Myanmar, a Bangladesh desde el 25 de agosto. ACNUR subraya la importancia del diálogo entre ambos Estados, en el que el derecho de los refugiados a regresar voluntariamente a sus hogares debe ser un elemento clave. Para garantizar que se escuche a los refugiados y se garantice su protección en Bangladesh y su retorno a Myanmar, ACNUR está a disposición para formar parte de estas discusiones.

ACNUR entiende que en las discusiones de ayer, Bangladesh y Myanmar se centraron en las modalidades para el retorno de los refugiados a Myanmar. En cualquier situación de refugiados, ACNUR espera que los refugiados puedan regresar a sus hogares cuando ellos mismos decidan hacerlo. Antes de tomar en consideración el regreso a Myanmar, algunos refugiados rohingya en Bangladesh han informado al personal de ACNUR que necesitarían ver avances en relación con su situación legal y ciudadanía, así como con la situación de seguridad en el estado de Rakhine y su capacidad para disfrutar de los derechos básicos en el país.

Aún es necesario superar importantes desafíos. Entre otros aspectos, es necesario garantizar que los refugiados estén informados sobre la situación en sus lugares de origen y de posible retorno y que se les consulte sobre sus deseos; que su seguridad esté garantizada en todo momento – a la salida, durante el tránsito y a su regreso-; y que el ambiente en las áreas de retorno sea propicio para un regreso seguro y sostenible.

En este contexto, hemos observado que el Gobierno de Myanmar ha respaldado las recomendaciones de la Comisión Asesora de Rakhine (RAC por sus siglas en inglés) liderada por Kofi Annan y ha reiterado su compromiso en el Acuerdo bilateral con el Gobierno de Bangladesh. Para garantizar un retorno sostenible, resulta esencial una implementación íntegra de las recomendaciones de la Comisión Asesora de Rakhine que hacen hincapié en la importancia de garantizar la paz y la seguridad para todas las comunidades en el estado de Rakhine, reducir las divisiones entre comunidades y lograr soluciones para la situación legal y de nacionalidad de las comunidades musulmanas. ACNUR también espera que Myanmar aplique estas recomendaciones con urgencia.

En Myanmar, ACNUR y sus socios necesitan acceso urgente y sin restricciones al estado de Rakhine, a fin de evaluar la situación, brindar asistencia a quienes la necesitan y que aún se encuentran en Rakhine, y apoyar los esfuerzos de reconstrucción. Si bien algunas agencias tienen acceso a la zona norte del estado de Rakhine, el personal de ACNUR actualmente no está autorizado a viajar fuera de la ciudad de Maungdaw.

Mientras tanto, los esfuerzos humanitarios continúan en Bangladesh. Durante el fin de semana, ACNUR y sus socios comenzaron a trasladar al campamento de refugiados de Kutupalong a más de 9.400 refugiados que habían estado viviendo en lugares aislados cerca de la frontera de Bangladesh.

En un primer momento, estos refugiados habían decidido permanecer cerca de la frontera para estar cerca de sus hogares, pero al encontrarse en una ubicación aislada, apenas podrían recibir asistencia y no tenían acceso a educación informal o instalaciones médicas. El hospital más cercano para casos de emergencia estaba a más de una hora de distancia.

Los refugiados aceptaron ser trasladados al asentamiento de Kutupalong donde podrían acceder más fácilmente a asistencia y servicios básicos. En los últimos dos días, más de 400 refugiados han sido trasladados en autobuses al campamento de Kutupalong, donde se han realizado los controles médicos y han recibido comida caliente, artículos de primera necesidad y kits para la construcción de albergues. Muchos contaron al personal de ACNUR que estaban muy contentos de estar en el campamento junto a otros miembros de su comunidad, ya que así podían recibir ayuda y dormir tranquilos. Los traslados continuarán en las próximas semanas.

Para mayor información sobre el tema, contacte:

  • En Cox's Bazar, Caroline Gluck, gluck@unhcr.org, +880 187 269 9849
  • En Bangkok, Vivian Tan, tanv@unhcr.org, +66 818 270 280
  • En Ginebra, Andrej Mahecic, mahecic@unhcr.org, +41 79 642 97 09