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De acuerdo con informe del ACNUR, refugiados y migrantes enfrentan grandes riesgos mientras intentan llegar a Europa

Después del “cierre” de la ruta de los Balcanes Occidentales y del Acuerdo de la UE y Turquía, el número de personas que han llegado a Grecia por la ruta del Mediterráneo Oriental disminuyó drásticamente.

GINEBRA, Suiza, 27 de febrero de 2017 (ACNUR) – En un nuevo reporte, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, detalla el impacto de las crecientes restricciones fronterizas introducidas en 2016 para regular los movimientos de refugiados y migrantes hacia Europa y dentro del continente. Este informe demuestra que las personas continúan los movimientos, pero que ahora llevan a cabo viajes diferentes y más peligrosos, a menudo dependiendo de los traficantes, debido a la falta de vías legales para entrar a Europa.

Después del “cierre” de la ruta de los Balcanes Occidentales y del Acuerdo de la UE y Turquía en marzo de 2016, el número de personas que han llegado a Grecia por la ruta del Mediterráneo Oriental disminuyó drásticamente. La ruta del Mediterráneo Central desde el Norte de África a Italia se ha convertido en el principal punto de entrada a Europa. Sin embargo, la tendencia de llegadas a Italia muestra que las principales nacionalidades que cruzan hacia Grecia no han cambiado de forma significativa en comparación con las de la ruta del Mediterráneo Central.

En total, cerca de 181.436 personas llegaron a Italia por mar en 2016, de las cuales 90 por ciento viajó en bote desde Libia. Quienes llegaron a Italia en 2016 incluyen a personas con necesidad de protección internacional, así como víctimas de trata y migrantes que buscan una mejor vida. Las dos principales nacionalidades que llegaron a Italia eran nigerianos (21%) y eritreos (11%). Una característica sobresaliente es el aumento en la cantidad de niños no acompañados o separados que realizan el viaje, que superó los 25.000 niños en 2016. Ellos representan el 14% de los recién llegados a Italia y su cifra se ha duplicado en comparación con el año anterior.

El viaje a Italia es particularmente peligroso, y hubo más muertes registradas en el Mar Mediterráneo en 2016 que en cualquier otro momento. De los 5.096 refugiados y migrantes que fueron reportados muertos o perdidos en el mar el año anterior, el 90% viajó por la ruta en mar a Italia, sumando una muerte por cada 40 personas que cruzaron.

El informe también muestra que, en la última parte de 2016, más personas llegaron a Europa a través de la ruta del Mediterráneo Occidental, ya fuera cruzando el mar hacia España desde Marruecos y Argelia, o entrando por los enclaves españoles de Melilla y Ceuta.

Las personas continuaron saliendo de Turquía por la ruta del Mediterráneo Oriental desde abril, pero en cantidades menores. La mayoría cruzó el mar hacia Grecia, pero algunos también cruzaron por las fronteras terrestres a Grecia y Bulgaria o cruzaron el mar hacia Chipre. El uso de esta ruta incluye un gran número de personas en necesidad de protección. En 2016, 87 por ciento de quienes llegaron por mar a Grecia, lo hicieron desde los 10  principales  países productores de refugiados.

Este también es el caso de quienes han continuado moviéndose por los Balcanes Occidentales. Por ejemplo, en Serbia 82% de quienes han llegado son de Afganistán, Irak y Siria y casi la mitad son niños, 20% de ellos no acompañados. Sin embargo, estas cifras han disminuido desde abril de 2016. Como resultado de más restricciones fronterizas, muchas personas recurren a los traficantes, tomando mayores riesgos que resultaron en varias muertes en 2016, dice el informe.

Según el estudio del ACNUR, decenas de miles de personas han sido presuntamente rechazadas por las autoridades fronterizas de Europa, entre ellas Bulgaria, Croacia, Grecia, Hungría, Serbia, España y la ex República Yugoslava de Macedonia, con muchos casos de presunta violencia y abusos en un aparente intento de disuadir nuevos intentos de entrada.

Además, el ACNUR ha recibido informes muy preocupantes sobre refugiados y migrantes secuestrados, detenidos durante varios días contra su voluntad, abusados físicamente y sexualmente, torturados o extorsionados por contrabandistas y pandillas criminales en varios puntos a lo largo de rutas clave.

“Este informe muestra claramente que la falta de vías accesibles y seguras provoca que los refugiados y migrantes asuman riesgos enormes para intentar llegar a Europa, incluyendo a aquellas personas que simplemente tratan de reunirse con los miembros de su familia”, dijo Vincent Cochetel, Director de la Oficina de ACNUR para Europa.

 

Para obtener más información, póngase en contacto:

En Ginebra, Cécile Pouilly, pouilly@unhcr.org, + 41 79 108 26 25

En Croacia, Jan Kapic, kapic@unhcr.org, +385 911 150 115

En Grecia, Roland Schoenbauer, schoenb@unhcr.org, +30 69 48 088 544

En Hungría, Erno Simon, simoner@unhcr.org, +36 30 657 03 23

En Italia, Carlotta Sami, sami@unhcr.org, +39 335 679 4746

En Serbia, Mirjana Ivanovic-Milenkovski, ivanovim@unhcr.org, + 381 63 275 154

En España, María Jesús Vega, vegam@unhcr.org, + 34 670661263

En la ex República Yugoslava de Macedonia, Ljubinka Brashnarska, brashnar@unhcr.org, +389 722 693 46