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Declaración conjunta sobre búsqueda y rescate en el mar, desembarco y protección de los derechos humanos de refugiados y migrantes

Declaración Conjunta de ACNUR, OACNUDH, OIM y Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Migración Internacional y el Desarrollo: Búsqueda y rescate en el mar, desembarco y protección de los derechos humanos de refugiados y migrantes son ahora imperativos para salvar vidas en la Bahía de Bengala y el Mar de Andamán.

Declaración Conjunta de ACNUR, OACNUDH, OIM y Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Migración Internacional y el Desarrollo: Búsqueda y rescate en el mar, desembarco y protección de los derechos humanos de refugiados y migrantes son ahora imperativos para salvar vidas en la Bahía de Bengala y el Mar de Andamán.

Nosotros, los abajo firmantes*, instamos firmemente a los líderes de Indonesia, Malasia y Tailandia a que protejan a los migrantes y refugiados varados en embarcaciones en la Bahía de Bengala y el Mar de Andamán, a que faciliten su desembarco seguro y a que den prioridad al salvamento de vidas, a la protección de los derechos y al respeto de la dignidad humana.

Los graves sucesos que han tenido lugar en los últimos días en la Bahía de Bengala y el Mar de Andamán, y en los que se han visto implicados durante los últimos días tanto migrantes como refugiados -rohingya y otros- procedentes de Bangladesh y Myanmar confirman que las personas vulnerables de todo el mundo se están desplazando en busca de seguridad y dignidad, huyendo de la persecución, la pobreza extrema, la miseria, la discriminación y los abusos. Este tipo de travesías tan peligrosas, tanto por tierra, como por mar o por aire, se han convertido en un fenómeno mundial.

En el Sudeste asiático, desde 2014, más de 88.000 personas han realizado la peligrosa travesía por mar, incluidos los 25.000 que han llegado sólo durante el primer trimestre de este año. Se cree que casi 1.000 han perdido la vida en el mar debido a las condiciones precarias del viaje y un número equivalente han perecido por el maltrato y las privaciones sufridas a mano de las redes de trata de personas y por los abusos de los traficantes. En la Bahía de Bengala, los migrantes y refugiados sólo reciben arroz blanco como alimento y son víctimas de violencia, e incluso de agresiones sexuales. Las mujeres son violadas. Los niños son separados de sus familias y objeto de abusos. Los hombres sufren palizas y son arrojados por la borda.

ACNUR manifiesta su profunda preocupación por las informaciones que dan cuenta de barcos llenos de mujeres, hombres y niños vulnerables que no pueden llegar a tierra y se encuentran varados en el mar sin acceso a comida, agua y asistencia médica, tan urgentemente necesarios. Instamos a los Estados de la región a que protejan las vidas de todas las personas que se encuentran a bordo, permitiendo que los pasajeros de estos barcos abarrotados puedan desembarcar de forma segura.

Con el apoyo de la ASEAN, hacemos un llamamiento urgente a los líderes para que:

 

  • 1. Den máxima prioridad al salvamento de vidas mediante un refuerzo importante inter alia de las operaciones de búsqueda y rescate en el mar (SAR, por su sigla en inglés).
  • 2. Pongan fin las devoluciones de barcos y a las medidas para “ayudar” a los barcos a abandonar las aguas territoriales y, al mismo tiempo, aseguren que todas las medidas adoptadas respetan rigurosamente el principio de no devolución (non-refoulement) y otras normas fundamentales de los derechos humanos.
  • 3. Permitan los desembarcos de manera previsible y efectiva, en lugares seguros y con condiciones de recepción adecuadas y humanas.
  • 4. Eviten el uso de centros de detención de migrantes y cualquier otra medida punitiva, aseguren la protección de los derechos humanos de todos los migrantes y refugiados, y garanticen el interés superior del niño en todas  las acciones que afecten a menores de edad.
  • 5. Establezcan procedimientos de identificación con personal conjunto del gobierno y de las organizaciones internacionales apropiadas para examinar las circunstancias individuales de los recién llegados, incluyendo a) los individuos que necesitan protección como refugiados, solicitantes de asilo o personas apátridas; b) las víctimas de trata o las personas en riesgo de sufrir tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes en caso de repatriación a su país de origen; c) migrantes cuyo estado de salud requiere asistencia médica de emergencia y primeros auxilios; y d) migrantes y otras personas que expresen interés en el retorno voluntario a su país.
  • 6. Amplíen las vías para la migración legal y segura, incluyendo aquellas para la migración por motivos laborales para trabajadores de distinta cualificación.
  • 7. Aumenten los esfuerzos para llevar ante los tribunales a las redes de trata y tráfico de personas por sus crímenes, en plena conformidad con los estándares internacionales de derechos humanos y, al mismo tiempo, respetando absolutamente los derechos de las víctimas.
  • 8. Redoblen los esfuerzos, a nivel nacional y a través del refuerzo de la cooperación internacional, para abordar los factores que favorecen los flujos mixtos de refugiados e migrantes, así como las causas de fondo, incluyendo la discriminación, las privaciones, la persecución y las violaciones de derechos humanos.
  • 9. Establezcan medidas específicas para combatir la xenofobia y la discriminación de cualquier grupo por motivos de raza, sexo, idioma, religión, etnia, nacionalidad u origen nacional, o cualquier otra condición.

 

*António Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados; Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; William L. Swing, Director General de la Organización Internacional para las Migraciones; y Peter Sutherland, Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Migración Internacional y el Desarrollo.