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Declaración del Alto Comisionado sobre flujo de personas en el Mediterráneo este fin de semana

Comentario de prensa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, sobre el flujo de personas en el Mediterráneo este fin de semana.

GINEBRA, Suiza, 07 de mayo de 2017 (ACNUR).- Desde el viernes hemos sido testigos de la llegada a Italia de unas 6.000 personas que han cruzado el Mediterráneo, elevando la cifra total de llegadas de este año a 43.000. Estas llegadas masivas y el hecho de que más de 1.150 personas hayan desaparecido o perdido la vida mientras intentaban alcanzar Europa en lo que va de año, ponen de manifiesto que el rescate en el mar es más importante que nunca.

La ruta del Mediterráneo central desde el norte de África a Italia es la que los solicitantes de asilo y migrantes emplean más frecuentemente para alcanzar Europa, y ha demostrado ser particularmente mortífera. Desde principios de año, una de cada 35 personas ha fallecido en el trayecto marítimo desde Libia a Italia. Solamente en los últimos cuatro días, 75 personas han perdido la vida en ella.

Salvar vidas debe ser la prioridad principal para todos y, a la luz del reciente incremento de llegadas, insto a realizar esfuerzos adicionales de rescate en esta peligrosa ruta. Se trata de una cuestión de vida o muerte que apela a nuestro sentido más básico de humanidad y que no debería ponerse en tela de juicio.

Los incansables esfuerzos de la Guardia Costera italiana, en coordinación con Frontex, la Agencia Europea de Fronteras y Guardacostas, y con las ONG, son verdaderamente notables. Conjuntamente, han salvado decenas de miles de vidas. En 2016, las ONG rescataron a más de 46.000 personas en el Mediterráneo central, lo que representa el 26% de todas las operaciones de rescate. Esta tendencia continúa, habiendo alcanzando el 33% en lo que va de año.

Estoy profundamente impactado por la violencia que utilizan los traficantes, incluyendo el asesinato sin piedad de un joven hace unos días, referido por algunos supervivientes a mi equipo.

El cada vez mayor número de pasajeros en las embarcaciones utilizadas por los traficantes, una media de entre 100 a 150 personas, resulta también alarmante y es la principal causa de los naufragios. El riesgo se ve incrementado por el empeoramiento de la calidad de las embarcaciones y el aumento de las de goma, en detrimento de las de madera.

Vemos que, de forma cada vez más frecuente, estas embarcaciones no disponen de teléfonos por satélite, lo que hace aún más complicados los esfuerzos de rescate, ya que migrantes y solicitantes de asilo no pueden comunicarse para pedir ayuda y es más difícil que sean localizados.

Esto no puede continuar. Es urgente tratar el origen del problema que obliga a las personas a huir, así como ofrecer alternativas creíbles a estas peligrosas travesías a quienes necesitan protección internacional, incluyendo formas accesibles y seguras de alcanzar Europa como la reunificación familiar, la reubicación y el reasentamiento.

Es necesario tomar acción antes de que las personas se vean expuesta a horrendos abusos por parte de traficantes en Libia u otros países de tránsito, y de que aborden barcos inseguros para cruzar el Mediterráneo. Esto también significa redoblar los esfuerzos para solucionar los conflictos, especialmente en África; utilizar los recursos destinados al desarrollo de forma más estratégica para reducir la pobreza, mitigar los efectos del cambio climático y apoyar a los países que albergan a un gran número de refugiados, así como a los países de tránsito. Esto requiere de acción y políticas coordinadas por parte de los países europeos y otros países donantes.

 

  • En Roma, Carlotta Sami, sami@unhcr.org, +39 335 679 47 46
  • En Ginebra, Cecile Pouilly, pouilly@unhcr.org, + 41 79 108 26 25