Tamaño del texto A A A

Se teme que 20 personas murieron después de que una embarcación abarrotada se inundara en el Mediterráneo

Los rescatistas salvaron a 500 hombres, mujeres y niños después de que cuatro embarcaciones de hule se hundieran en las turbulentas aguas entre Libia e Italia.

TRAPANI, Italia, 16 de mayo de 2017 (ACNUR) – Cuando un bote de hule abarrotado con hombres, mujeres y niños se hundió en el picado mar cerca de las costas de Sicilia, algunos se tiraron al agua en un desesperado intento de salvarse.

“Podíamos ver a las personas en el agua que lentamente se alejaban, era terrible”, dijo uno joven sobreviviente de Mali. “En un punto, solo veíamos chalecos salvavidas, sin personas”, dijo otro joven de Mali.

Ellos son parte de las 500 personas que fueron recogidas en el Mar Mediterráneo por rescatistas la semana anterior, salvados de una ruta que es cada vez más letal, y la cual es usada por los traficantes que se aprovechan de la desesperación de los refugiados y migrantes.

Los reportes generados de los esfuerzos de rescate realizados por Italia y Libia, sugieren que cerca de 20 hombres, mujeres y niños continúan desaparecidos, y se temen que hayan muerto.

La información obtenida en Italia por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, indica que los supervivientes fueron rescatados de botes de goma el domingo por la ONG SeaEye y por un mercante llamado Ohio, en el Mediterráneo Central.

“Salvar vidas debe ser la máxima prioridad”.

Entre las 20 personas a quienes se presume muertas se apunta a que algunas murieron por aplastamiento en los botes, y otras se ahogaron. Las víctimas incluyen a un niño, varias mujeres y hombres, en su mayoría de Nigeria, Costa de Marfil y Bangladesh. Se han recuperado siete cuerpos, que fueron trasladados a Trapani junto a los supervivientes.

Tras este último incidente, se estima que al menos 1.364 personas han desaparecido o fallecido en el Mediterráneo. Sólo en las pasadas semanas, más de 95 personas perdieron la vida.

ACNUR reitera su llamamiento en pro de alternativas factibles a las peligrosas travesías que emprenden aquellos con necesidad de protección internacional, incluyendo vías de entrada accesibles y seguras a Europa, como la reunificación familiar, el reasentamiento o programas de patrocinio privado.

“Salvar vidas debe ser la máxima prioridad”, dijo el portavoz del ACNUR, William Spindler, a los reporteros en una rueda de prensa en Ginebra el martes (16 de mayo).

“Ante los continuos y espantosos informes de abusos por parte de traficantes, es necesario tomar acciones antes de que las personas sean capturadas y expuestas a los mismos, y antes de que aborden embarcaciones inseguras para cruzar el Mediterráneo”.

De acuerdo con Spindler, la respuesta también implica redoblar esfuerzos para resolver conflictos, especialmente en África, así como hacer un mejor uso de los recursos para el desarrollo.