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Ecuador, Honduras y Portugal se adhieren a las convenciones sobre apatridia

El Alto Comisionado elogió a Ecuador, Honduras y Portugal por sumarse al creciente número de países que han tomado medidas concretas para responder al problema de la apatridia.

GINEBRA, 2 de octubre (ACNUR) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, elogió hoy a Ecuador, Honduras y Portugal por sumarse al creciente número de países que han tomado medidas concretas para responder al problema de la apatridia en el mundo.

Ecuador se adhirió a la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961, Honduras a la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954 y Portugal se adhirió a ambas convenciones.

“La acción [tomada] por estos tres Estados es prueba de una creciente concienciación sobre la apatridia y, aún más importante, de una voluntad política para responderle”, dijo Guterres observando que la apatridia afecta a cerca de 12 millones de personas en todo el mundo, quienes en su mayoría no cuentan con una residencia estable en los países donde viven, no tienen derecho al trabajo y tienen un acceso limitado a la educación y la atención médica.

“Estamos en un punto de inflexión. Quince Estados se han convertido en partes de las convenciones en los últimos 18 meses y sabemos que muchos más se están preparando para hacer lo mismo en las Américas, África, Asia, Europa y Oriente Medio”, dijo el Alto Comisionado. “Esto no tiene precedentes”.

Guterres hizo referencia a la histórica conferencia ministerial que se llevó a cabo en Ginebra el pasado mes de diciembre, donde más de 60 gobiernos se comprometieron a tomar medidas para prevenir y reducir la apatridia y proteger los derechos de las personas apátridas.

Doce países se comprometieron a reformar sus leyes de nacionalidad, incluyendo aquellos que discriminan a las mujeres prohibiéndoles transferir su nacionalidad a los hijos. Más de 30 gobiernos asumieron el compromiso de adherirse a una o ambas convenciones sobre la apatridia.

La Convención de 1954 indica los derechos fundamentales de las personas apátridas, mientras la Convención de 1961 establece salvaguardas para prevenir los casos de apatridia y, con el paso del tiempo, reducir la difusión del problema.

Guterres también hizo un llamado a los países para que, dentro de la próxima década, pongan fin a la apatridia y la privación de derechos humanos que conlleva, resaltando que “la apatridia es un anacronismo en el siglo 21”. El Alto Comisionado dijo que el ACNUR está dispuesto a asistir a los gobiernos en la búsqueda de soluciones y recordó que la adhesión a las convenciones sobre la apatridia es apenas uno de los pasos.

En 2011 el ACNUR empezó una campaña para poner fin a la apatridia. Desde entonces la agencia de la ONU para los refugiados ha registrado 22 adhesiones por parte de 15 países a una o ambas las convenciones, tanto la de 1954 como la de 1961. Con las últimas adhesiones los Estados partes de la Convención de 1954 pasaron de los 65 que eran a principios de 2011 a 76, mientras los Estados partes de la Convención de 1961 de 37 a 48.