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Ejecutivos y el Secretario General de Naciones Unidas se unen al jefe de ACNUR en un campo de refugiados en Davos

DAVOS, Suiza, 30 de enero de 2009 (ACNUR) - Hay un dicho entre los refugiados africanos que señala que no puedes entender a un hombre a menos que andes una milla en sus zapatos. Esta semana, algunos de los más importantes líderes del mundo de los negocios se unieron al Secretario de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, y al Jefe de la Agencia de la ONU para los Refugiados, Antònio Guterres, para probar esta teoría.

Puede que no hayan andado una milla, pero directivos de empresas como el presidente del grupo Virgin, sir Richard Branson; el presidente del grupo Gucci, Robert Polet; y el CEO de Nike, Mike Parkers; se tomaron un descanso de sus frenéticas agendas en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos y, por un momento, se pusieron en los zapatos de un refugiado.

Durante una hora experimentaron una pequeña parte de lo que es la vida de millones de personas desarraigadas a la fuerza de sus hogares debido a persecuciones, guerras o desastres naturales. Los VIP's pudieron compartir este sufrimiento gracias a una exposición, "Refugee run", organizada por el ACNUR en colaboración con algunos de sus socios y organizaciones humanitarias, y con los mismos refugiados.

Entre los escenarios se incluye la huida de un ataque rebelde, el paso por un campo de minas, la negociación con guardias de fronteras corruptos, la lucha con el idioma, la supervivencia en el mercado negro y la vida en un campo de refugiados. El objetivo último es sensibilizar a algunas de las personas más influyentes del mundo sobre la difícil situación de los refugiados y desplazados internos e intentar conseguir contribuciones para las operaciones de ACNUR en todo el mundo.

Tras participar en el "Refugee Run" el pasado jueves, segunda jornada de la cumbre de cuatro días que ha reunido a líderes políticos y empresarios, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, lo describió como "una profunda experiencia que nos recuerda la apremiante situación de millones de personas que se han visto obligadas a desplazarse". Branson dijo simplemente, "maravillosamente hecho".

La exposición contó con la aprobación de un auténtico refugiado, Raphael Mwandu de la República Democrática del Congo. "Lo que se ve en esta simulación es lo mismo que hay en los campos", dijo, añadiendo que sería bueno que la gente "sepa lo que pasa en nuestro mundo para que puedan reunirse y encontrar soluciones".

Refugee Run también es un aviso de que en el actual clima económico, las personas necesitadas en el mundo no deben ser olvidadas. El ACNUR depende de las aportaciones de los gobiernos y del sector privado para su presupuesto anual - el objetivo para este año es ligeramente inferior a dos mil millones de dólares.

"La comunidad internacional debe salvar vidas con la misma determinación con la que está rescatando a los bancos", declaró el Alto Comisionado, que participó activamente en Refugee Run con su jefe, el Secretario General Ban Ki Moon.

El ACNUR organizó el Refugee Run con Global Risk Forum Davos y con la Fundación Crossroads, una organización no gubernamental establecida en Hong Kong que une el mundo de los negocios con las agencias de ayuda humanitaria para afrontar los retos globales. La Agencia para los Refugiados de la ONU también recibió apoyo económico por parte de KPGM y de su Consejo de Líderes de Negocios, que reúne a Manpower, Microsoft, Nike, PriceWaterhouseCoopers y WPP.