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El ACNUR insta a abrir las fronteras y a reforzar la solidaridad internacional

António Guterres clausuró el viernes la reunión anual del órgano rector de la organización con un nuevo llamamiento a la solidaridad y a la ayuda internacional.

GINEBRA, 5 de octubre (ACNUR) – António Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, clausuró el viernes la reunión anual del órgano rector de la organización con un nuevo llamamiento a la solidaridad y a la ayuda internacional en un momento en el que el ACNUR debe hacer frente a una proliferación de nuevas situaciones de emergencia.

El Alto Comisionado recordó a los representantes de los 87 Estados miembros del Comité Ejecutivo del ACNUR los complicados dilemas a los que se enfrenta la organización, que tiene que buscar un equilibrio entre la necesidad de ayudar a los que hoy huyen de sus hogares en países como Malí, el Sudán, Siria y la República Democrática del Congo y su obligación de prestar asistencia básica a los millones de refugiados que se encuentran en esta situación desde hace al menos cinco años.

“No se trata de elegir entre unos y otros, sino de buscar el equilibrio adecuado”, afirmó Guterres. “Tenemos que reconocer que es inevitable que este equilibrio se vea afectado por el hecho de que la situación de los refugiados de larga duración puede esperar, [pero] no se puede demorar la respuesta de emergencia a las crisis que surgen cuando las personas que cruzan las fronteras necesitan asistencia inmediata”.

Para ayudar al ACNUR a encontrar el equilibrio óptimo, Guterres instó a las naciones donantes a aportar fondos que no estén asignados a operaciones específicas sobre el terreno y puedan utilizarse allí donde sean más necesarios. También subrayó la necesidad de que los agentes del desarrollo participen en las soluciones para los refugiados.

“Hablemos con claridad; solo con los fondos humanitarios no podremos responder nunca a todos los problemas de desarrollo relacionados con la sostenibilidad y eficacia de las soluciones que intentamos poner en marcha”, dijo Guterres.

También señaló que en las situaciones de emergencia, cuando los recursos son limitados, el ACNUR no puede elegir entre prestar asistencia para la supervivencia y realizar actividades de protección básicas. “Tenemos que hacer ambas cosas. La asistencia para la supervivencia es un instrumento de protección y la protección salva vidas. A la hora de utilizar los recursos tenemos que buscar la combinación óptima de ambas soluciones”.

El Alto Comisionado se refirió a la necesidad de que la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados actúe de conformidad con sus principios fundamentales: centrar sus actividades en las personas de las que se ocupa, reforzar las asociaciones, adoptar un criterio basado en principios y fundamentado en un conocimiento y un análisis sólidos y rendir cuentas a los refugiados, los donantes y otros asociados.

Guterres explicó después a los periodistas que 2012 ha sido un año especialmente difícil para el ACNUR, dado que la organización ha tenido que responder a cuatro crisis simultáneas y graves en Siria, Malí, el Sudán/Sudán del Sur y la región oriental de la República Democrática del Congo. Afirmó que estas crisis vinieron a sumarse a los efectos persistentes de las crisis de desplazamientos surgidas el pasado año en Somalia, el Yemen, Libia y Côte d’Ivoire y las situaciones de emergencia prolongadas en países como el Afganistán, el Iraq y Colombia.

El Alto Comisionado señaló que el ACNUR estaba trabajando al límite e hizo un llamamiento a los países de acogida para que mantuvieran su generosidad a la hora de acoger a los refugiados, aunque reconoció las graves repercusiones de dicha acogida sobre sus economías, además de las implicaciones para la seguridad de la proximidad de los conflictos. “Insto a estos países a mantener abiertas las fronteras, y también a otros países del mundo donde buscan protección los refugiados de estas crisis”, dijo.

Asimismo insistió en la necesidad de un fuerte apoyo económico para financiar las operaciones del ACNUR en todo el mundo. “En este momento nuestras reservas están a cero. Si bien hasta el momento hemos podido responder a todas las situaciones de emergencia, esta gravísima combinación de crisis nuevas y crisis crónicas e interminables, ejerce una enorme presión sobre nuestros recursos y apelamos urgentemente a la solidaridad internacional”.

El Comité Ejecutivo se reúne todos los años en Ginebra para examinar y aprobar los programas y el presupuesto de la organización, asesorar sobre asuntos relativos a la protección internacional y debatir sobre otras cuestiones con el ACNUR y sus socios intergubernamentales y las organizaciones no gubernamentales.

La reunión de este año ha estado presidida por Suecia, que el viernes cedió la presidencia a Colombia, tras una reunión de cinco días. El Comité Ejecutivo examinó numerosas cuestiones entre las que cabe señalar la evolución de las necesidades de protección de los refugiados y desplazados internos y la situación de los millones de apátridas que existen en el mundo.

Gracias a la voluntaria de UNV Online Luisa Merchán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.