El ACNUR llama a la calma y pide acceso a los desplazados en Myanmar

With the new influx, overcrowded IDP camps are being stretched beyond capacity in terms of space, shelter and basics, including food and water. [for translation]

Desde que el 21 de octubre estallara de nuevo la violencia entre las comunidades en algunas zonas del estado de Rakhine, en Myanmar, miles de personas han huido en barcas hacia Sittwe, la capital del estado.  © ACNUR

YANGON, Myanmar, 30 de octubre (ACNUR) – El pasado martes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados expresó su alarma por el nuevo brote de violencia que estalló la pasada semana en el estado de Rakhine, al oeste de Myanmar, el cual, según fuentes estatales, ha dado lugar al desplazamiento de más de 28.000 personas. "Obviamente, es urgente que se restablezca la ley y el orden para evitar nuevos brotes de violencia y que se abra el acceso para llevar la ayuda a los que la necesitan", dijo Adrian Edwards, portavoz del ACNUR, a los periodistas en Ginebra.

Según las estimaciones de las autoridades del estado de Rakhine, desde que el 21 de octubre estallara una nueva oleada de disturbios entre comunidades, decenas de personas han resultado muertas y más de 4.600 hogares han sido incendiados en los municipios de Minbya, Myebon, Mrauk-U, Pauk Taw, Rathedaung, Kyauk Phyu, Ramree y Kyauk Taw.

El pasado fin de semana, el ACNUR participó en una visita realizada conjuntamente con varios organismos a algunas de las zonas afectadas. "La destrucción y los desplazamientos son generalizados. Nuestro personal observó que muchos de los desplazados internos se encuentran en zonas de muy difícil acceso", explicó Edwards.

Más de 3.000 personas han huido en barcas a Sittwe, la capital del estado, para pedir ayuda en los actuales campamentos de refugiados internos. Los campamentos sitos en Sittwe y sus alrededores ya acogen a más de 75.000 personas desplazadas que huyeron de la oleada de violencia que estalló en el estado de Rakhine en el mes de junio de este año.

Con este nuevo flujo de desplazados, estos campamentos, que ya estaban superpoblados, están llegando al límite de su capacidad en cuanto a espacio, alojamiento y suministros básicos, como alimentos y agua. Los precios de los alimentos en la zona se han duplicado y no hay suficientes médicos para ocuparse de los enfermos y heridos.

Muchas personas desplazadas también han encontrado refugio en las comunidades próximas a los campamentos de desplazados internos de Sittwe y en los propios campamentos, mientras que un número desconocido de personas ha huido a las colinas en lugares como Pauk Taw y Myebon. Según las estimaciones, a lo largo de la costa occidental de Myanmar hay otras 6.000 personas varadas en barcas o en islotes que intentan llegar a algún lugar en el que puedan recibir ayuda.

Algunas personas afectadas permanecen en sus aldeas y viven en condiciones deplorables con la esperanza de poder reconstruir sus hogares. Se ha informado de que se está amenazando a las personas con incendiar sus hogares, por lo que algunas se han visto obligadas a huir atemorizadas.

Edwards explicó en Ginebra que, en el marco de la respuesta general de las Naciones Unidas y como medida inmediata para hacer frente a las urgentes necesidades humanitarias, el ACNUR estaba enviando lonas de plástico para que sirvan de cobijo a 2.000 personas en las aldeas del municipio de Minbya.

Se han enviado a Sittwe más lonas de plástico, mantas y mosquiteras, además de suministros de socorro y asistencia básica para unas 54.000 personas refugiadas en emplazamientos de desplazados internos, que nuestros equipos han distribuido durante los últimos meses.

Mientras tanto, el ACNUR está haciendo un llamamiento a los países vecinos para que mantengan sus fronteras abiertas a las personas que buscan seguridad y huyen de los disturbios del estado Rakhine. "Estamos preparados para ayudar a los gobiernos a hacer frente a esta urgencia humanitaria", señaló Edwards.

Gracias a la voluntaria de UNV Online Luisa Merchán por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.