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El campamento Za’atari se vuelve ecológico gracias a una nueva planta solar

Es el proyecto más grande de este tipo en un campamento de refugiados, y brindará energía adicional a los residentes, al tiempo que disminuirá las emisiones de carbono y los costos de la energía.

CAMPAMENTO DE REFUGIADOS ZA’ATARI, Jordania, 14 de noviembre de 2017 (ACNUR) – La planta solar más grande jamás construida en un campamento de refugiados fue activada el lunes, proveyendo energía limpia adicional, y muy necesaria, a 80.000 refugiados sirios que viven en el campamento Za’atari, en Jordania.

Esta planta reducirá las emisiones de dióxido de carbono provenientes del campamento en 13.000 toneladas métricas por año, lo que equivale a 30.000 barriles de petróleo. Así mismo, esta iniciativa también significará un ahorro de alrededor de 5,5 millones de dólares, lo que el ACNUR podrá reinvertir en asistencia humanitaria vital.

La planta solar fotovoltaica, que tiene un máximo de 12,9 megavatios, fue financiada por el Gobierno de Alemania por medio del Banco de Desarrollo KfW y tuvo un costo total de 15 millones de Euros (17,5 millones de dólares).

La electricidad representa una línea de vida esencial para los residentes del campamento, ayudándoles con la iluminación de los albergues, la preservación de la comida y el mantenimiento de la higiene. Anteriormente, el alto costo de proveer electricidad para el campamento significaba que su uso en los albergues estaba limitado de seis a ocho horas diarias después de la puesta del sol.

La nueva planta solar brindará a las familias entre 12 y 14 horas de electricidad cada día. Los residentes dicen que la energía extra les mejorará la vida, permitiéndoles completar sus tareas diarias más temprano y evitando que los niños jueguen afuera en las polvorientas calles en la oscuridad.

Ilham, de 41 años, es una madre de tres proveniente de Daraa, al sur de Siria. Ella dijo que las horas extra de electricidad mantendrán a sus hijos sanos y salvos. “Ahora podré lavar la ropa por la mañana y no por la noche, ya que antes no se secaba bien, y nos enfermábamos por usar ropa mojada”.

“También es más seguro para mis hijos, porque ahora podrán quedarse en casa haciendo sus tareas o viendo televisión, en lugar de jugar afuera en las calles después de la caída de la noche”, añadió.

Su hijo Mohammed, de 10 años, dijo que la nueva planta le ayudará con sus trabajos escolares. “Mi familia y yo usábamos la electricidad para lavar la ropa y ver televisión, pero si tenemos más horas de electricidad, definitivamente estudiaré más”.

La planta solar fue construida a las afueras del campamento, y consiste en 40.000 paneles fotovoltaicos, ordenados en líneas de cien metros que cubren un espacio con el mismo tamaño de casi 33 campos de fútbol. El proyecto emplea a trabajadores de la comunidad local de Jordania, así como a 75 refugiados sirios que viven en el campamento bajo un esquema existente de dinero-por-trabajo.

Gasem, un sirio de 31 años que ha vivido en el campamento desde 2012, se unió al proyecto desde que este inició en abril. Así como benefició al campamento en general, él dijo que la construcción de la nueva planta le ayudó a obtener nuevas habilidades y experiencias que le ayudarán en el futuro.

“Los otros refugiados sirios y yo que trabajamos en este proyecto nos hemos beneficiado de la experiencia. Hemos desarrollado nuestro conocimiento y nuestras capacidades técnicas, también me ha permitido encontrar un trabajo en otro proyecto solar fuera del campamento”, dijo él.

Toda la electricidad generada por la nueva planta será usada para dar energía a los albergues de refugiados, asegurando que los residentes sean los principales beneficiarios. La planta solar está conectada a la red nacional de Jordania, lo que significa que cualquier excedente de electricidad alimentará la red para apoyar las necesidades energéticas de la comunidad local, y ayudará al país a cumplir sus metas en relación con la energía renovable.

El Representante del ACNUR en Jordania, Stefano Severe dijo que la planta solar ayudará a mantener la asistencia para alrededor de 650.000 refugiados sirios registrados en el país.

“La planta traerá un gran ahorro para el ACNUR en cuentas eléctricas. Ese monto se reinvertirá en otros tipos de asistencia, que resulta tan necesaria. Con la crisis de los refugiados sirios en su séptimo año, la fatiga de los donantes es evidente, lo que hace que estos ahorros sean esenciales para que el ACNUR continúe prestando asistencia a los refugiados en el campamento de Za’atari y más allá”, dijo Severe.

 

Por Marwa Hashem