Tamaño del texto A A A

El número de desplazados en Libia se ha duplicado desde septiembre - ACNUR

El número de personas desplazadas en Libia casi se ha duplicado, superando las 434.000 personas de las 230.000 estimadas en el pasado mes de septiembre.

GINEBRA, 30 de junio de 2015 (ACNUR) - Según informó este martes la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, el número de personas desplazadas en Libia casi se ha duplicado, superando las 434.000 personas de las 230.000 estimadas en el pasado mes de septiembre, todo ello debido al incremento de los enfrentamientos en el país desde comienzos de año.

El ACNUR informó de que el número podría ser incluso mayor debido a que la agencia tiene un acceso limitado al país y ha de gestionar la operación a distancia.

“Dependemos especialmente de socios locales, quienes a su vez no pueden acceder a todas las zonas afectadas debido a la volatilidad de la situación. Este hecho, además, reduce la capacidad de comunicación y control, por lo que los datos no son más que estimaciones”, dijo la portavoz del ACNUR, Melissa Fleming, en una rueda de prensa en Ginebra.

Según los datos actuales, la población de desplazados internos se compone de 83.697 familias. Estos datos se han calculado a partir de la información que han recabado el ACNUR y sus socios de los comités locales de crisis, autoridades locales y organizaciones no gubernamentales (ONG), que participan directamente en el suministro de ayuda a los desplazados internos, tales como el reparto de alimentos y de otro tipo de ayudas.

Los enfrentamientos esporádicos en el sur de Libia y la reanudación de las tensiones tribales entre las comunidades tubu y tuareg ponen en peligro a la población desplazada, cuya situación puede prolongarse y entre la que se encuentran numerosas personas que no podrán regresar a su hogar o que lo harán en condiciones insostenibles, tal como ocurre en la frontera de la provincia de Ubari.

El acceso al sur del país y la entrega de artículos de primera necesidad constituyen todavía un desafío a causa de los conflictos y la interrupción de las cadenas de abastecimiento. “La situación de los desplazados internos continúa siendo bastante cambiante en la mayor parte de las zonas afectadas, particularmente en torno a las ciudades de Trípoli y Warshefana, en las que la destrucción de viviendas resulta crítica e impide el regreso de los desplazados”, comentó Fleming.

El grupo más numeroso de afectados, cerca de una cuarta parte de la población desplazada (alrededor de 105.000 personas), se encuentra asentado en la ciudad de Bengasi, situada al este de Libia. En esta zona, el ACNUR ha estado trabajando, entre los meses de marzo y junio, con las autoridades locales y ONG nacionales e internacionales para repartir artículos varios -colchones, mantas y utensilios de cocina- a cerca de 6.000 desplazados internos en situación de mayor vulnerabilidad.

“Los aspectos más preocupantes en Bengasi son el colapso de los servicios de salud, el cierre de más de 60 escuelas y universidades, el aumento del índice de criminalidad debido a la ausencia del estado de derecho, mientras se informa de muchas bajas entre la población civil debido a los enfrentamientos en la zona costera de la ciudad”, añadió Fleming. Asimismo, la portavoz destacó que las minas y los artefactos explosivos sin detonar constituyen un riesgo adicional.

EL conflicto en Libia ha socavado, además, la seguridad de los civiles e impedido el regreso seguro de los desplazados internos en Misrata, Trípoli, Warshefana y las montañas de Nafusa, localidades situadas al oeste, y de Ubari, situada al sur. Es más, los desplazados internos y las comunidades de acogida de estas zonas se han visto igualmente afectadas al disminuir el  acceso a educación, asistencia sanitaria asequible, electricidad y otros servicios esenciales.

Las condiciones de vida de los desplazados varían considerablemente de una zona a otra, si bien siguen siendo duras para la mayoría, especialmente para aquellos localizados en el sur del país. Los desplazados viven en distintos refugios que van desde alojamientos alquilados a escuelas, fábricas y edificios vacíos. En la ciudad fronteriza de Ghat, situada en una zona desértica, algunas familias desplazadas viven en tanques de agua vacíos.  

“Pese a los crecientes desafíos, con la ayuda de nuestros socios en la zona, hemos podido repartir desde el mes de mayo artículos no alimentarios a más de 10.000 desplazados en Misrata. En principio, esta ayuda estaba destinada a las poblaciones que se han desplazado recientemente y a los grupos en situación de vulnerabilidad, lo que representa más de la mitad de la población desplazada de Misrata, de unas 17.000 personas”, subrayó Fleming.

El ACNUR señaló que otros socios continúan suministrando comida y artículos de primera necesidad a los desplazados en las zonas de Zintan y de las montañas de Nafusa (70.000), Warshefana (30.000), Zawiya (20.000) y varias localidades cercanas a Trípoli (más de 30.000).

En Libia, el ACNUR ofrece, además, asistencia médica a los refugiados y a los solicitantes de asilo que viven en las zonas urbanas, así como ayuda económica a las personas en situación de vulnerabilidad en Trípoli y Bengasi, ciudades en las que viven casi 28.000 refugiados registrados y cerca de 8.900 solicitantes de asilo. La agencia presta también asistencia a las personas de interés que permanecen en centros de detención.

Gracias a la Voluntaria en Línea Ruth Zenaida Yuste Alonso por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.