El Plan de Salvaguarda Awá en Colombia: Una tarea pendiente

Don Alberto, médico tradicional awá, dice que está muy preocupado por su pueblo, pues las enfermedades del cuerpo y del alma lo están afectando cada vez más.

Líderes y lideresas de las asociaciones y resguardos Awá trabajan en la revisión de los lineamientos políticos del Plan de Salvaguarda Étnica.

Líderes y lideresas de las asociaciones y resguardos Awá trabajan en la revisión de los lineamientos políticos del Plan de Salvaguarda Étnica.  © ACNUR/C.Román

RICAURTE, Colombia, 19 de diciembre (ACNUR) – Don Alberto Paí, médico tradicional de la comunidad indígena Awá, en el sur de Colombia, dice que está muy preocupado por su pueblo, pues las enfermedades del cuerpo y del alma lo están afectando cada vez más.

Debido a ello, este abuelo hablante awapit, la lengua del pueblo Awá, en palabras suaves y calmadas, asegura que trabaja cada vez más duro por la protección física y espiritual de sus "hermanos", de su gente: los 26.385 indígenas Awá de Nariño y Putumayo.

"Todos los días limpiamos cuerpos, limpiamos sitios donde hay problema. Las dolencias que más se producen son el sarampión, la tosferina, la gripa . . . . Y yo las asocio al dolor de la guerra, a las consecuencias que ella deja. Por ejemplo, por tanto bombardeo a los oleoductos el agua se contamina y nos enfermamos de diarrea, de infecciones . . . ", explica.

Don Alberto también expresa con tristeza que, debido a esos atentados y a las fumigaciones, sus plantas medicinales se han contaminado. "Ya no las puedo usar . . . ni yo ni las comunidades negras y campesinas, que también son muy expertos en la medicina casera. Por eso muchas veces nos ha tocado recurrir a las pastillas de los médicos regulares", reconoce.

Este hombre, junto con otros líderes y miembros de las asociaciones indígenas Awá UNIPA, CAMAWARI y ACIPAP, participa en las reuniones de concertación del Plan de Salvaguarda Étnica Awá, ordenado por el Auto 004 de 2009 de la Corte Constitucional de Colombia, con las instituciones del Gobierno nacional.

En los encuentros programados entre noviembre y diciembre de 2011 se pretendía analizar y negociar los nuevos lineamientos políticos del Plan: minería, cosmoambiente, tratado de libre comercio (TLC) y mujer, así como el componente de territorio. La comunidad también elaboró una nueva revisión de los lineamientos, los cuales se tradujeron en una matriz con indicadores y resultados concretos.

En el orden ambiental, por ejemplo, el Pueblo Awá reafirmó que la erradicación de cultivos ilícitos en sus territorios debe hacerse de forma manual, en consulta previa con las comunidades. Esto enmarcado en el respeto al territorio que implica un entendimiento particular del mundo como un "cosmoambiente". "Nosotros vemos el ambiente como un mundo espiritual y físico. Por eso abogamos por la perpetuación de la vida, por el derecho a la tierra y a los territorios ancestrales, y la conservación y uso armónico de la naturaleza", explica uno de los líderes Awá que también participó en la reunión. Esa visión particular también permea su lucha por el derecho fundamental a la participación cuando se realicen, por ejemplo, proyectos de minería en su territorio.

Gracias a este proceso, y a un recorrido previo de las autoridades Awá en la consolidación de los intereses comunes, este pueblo indígena ha logrado resultados importantes en el ámbito comunitario.

De hecho, como asegura Margarita Osejo, defensora comunitaria, a la comunidad le ha ido muy bien en su proceso organizativo. "Sin embargo, cuando se trata de encontrar soluciones a su continua victimización, las posibilidades han sido muy bajas hasta ahora. En la práctica, los autos 004 y 174 nos muestran que es necesario un cambio en la dinámica social del país, pues hay que generar políticas públicas duraderas y consistentes. Si esto no se hace y se continúan dando responsabilidades separadas a cada institución, poco va a pasar", explica la funcionaria.

Los Awá se han visto afectados por difíciles problemáticas como el reclutamiento forzado, la violencia sexual y de género y las minas antipersona. De hecho, el 21 de noviembre en el resguardo Maguí un hombre cayó víctima de una mina, mientras caminaba por un pastizal de la zona sin saber que este estaba sembrado de minas. Además, en el mes de septiembre se produjo el reclutamiento forzado de tres niñas por parte de actores armados, de acuerdo con las autoridades Awá.

Por ello, la Misión Humanitaria Permanente al Territorio del Pueblo Indígena Awá (MHPTPIA) continúa trabajando en iniciativas interagenciales de protección a los habitantes de los resguardos de estas comunidades en Nariño y Putumayo. Además, la MHPTPIA, de la cual hace parte ACNUR, ha asesorado a las autoridades Awá en el proceso de concertación del Plan de Salvaguarda ordenado por el Auto 004 de 2009, y en su interlocución con organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

"Nuestros hermanos viven adentro del territorio, trabajando en los recursos naturales y los ríos, cuidándolos. Pero ahora ni siquiera así logramos que se respeten los sitios sagrados. Los actores armados están allá y desplazan a mis hermanos, a mis vecinos, a todos, hijos de un solo padre", dice don Alberto.

Él, a pesar de todo el "dolor que ha pasado por sus ojos", no pierde la esperanza de ver su territorio en paz. Pues ahora, como dice uno de los líderes Awá, "en nuestros territorios nos toca caminar mirando al piso, para no caer en una mina".

Por Catalina Román en Ricaurte, Nariño