Entrevista: Experto en barcos ayuda a ACNUR a llegar a los necesitados en Myanmar

UNHCR keeps its work in Rakhine state afloat by running a fleet of 16 boats, 12 operators and six helpers. [for translation]

El experto en barcos Bo Colomby trabaja con el ACNUR como consultor en el norte del estado de Rakhine, Myanmar, zona que recientemente ha registrado altos índices de desplazamiento.  © ACNUR/V.Tan

MAUNGDAW, Myanmar, 14 de enero (ACNUR) – Enclavado en el remoto oeste de Myanmar, el estado de Rakhine saltó a la atención pública cuando la violencia intercomunitaria estalló hace seis meses. La agencia de la ONU para los refugiados ha estado trabajando allí desde 1994, ayudando a los musulmanes retornados de Bangladesh y a las personas apátridas en el norte del estado de Rakhine. En esta región fluvial con pocas carreteras pavimentadas, el personal de ACNUR ha dependido de lanchas rápidas para llegar a las comunidades. El consultor experto en barcos de la agencia, Bo Colomby, dice que la distancia que recorre anualmente en barco podría ser equivalente a dar la vuelta al mundo tres a cuatro veces. Y está preparado para que aumente, ya que ACNUR trabaja para ayudar a miles de personas desplazadas por la violencia el año pasado en los islotes más al sur. La encargada regional de información pública de ACNUR en Bangkok, Vivian Tan, habló con Colomby sobre las operaciones de barco de la agencia. Extractos de la entrevista:

¿Cómo empezó a trabajar con los barcos y ACNUR?

Soy periodista / realizador de cine por formación, pero me metí en los barcos cuando vivía en una isla en la costa oeste de Canadá en los 70. Debido a las fuertes nevadas y lluvias, los caminos eran sólo utilizables en verano, así que dependía en gran medida de los barcos para desplazarme. Me involucré en construcción, reparación, y después me convertí en propietario de barcos. También tuve formación reglada en diseño y construcción de barcos en aquel momento. A principios de los 90, antes de que las sanciones internacionales comenzaran, llegué a Myanmar y formé una empresa para construir barcos.

Coincidí con ACNUR en 1994, cuando estaba en el estado de Rakhine ayudando con barcos a una ONG en su trabajo de pruebas de malaria. ACNUR estaba trabajando en Maungdaw y tenía algunos problemas con los barcos. Trabajé con ACNUR en montar un Sistema de Transporte Marítimo para la operación en el norte del estado de Rakhine. Esto incluyó la capacitación del personal en gestión, mantenimiento y operaciones. Ayudé a reclutar y entrenar patrones de embarcaciones con licencia de Myanmar utilizando como base un temario profesional de lancha motora.

¿Por qué ACNUR necesita lanchas motoras en el estado de Rakhine?

En un principio, la mayor parte de operaciones en el terreno de ACNUR eran por agua. Sin la operación de barco, no habría ninguna operación sobre el terreno. Todo el norte de Maungdaw y el norte y sur de Buthidaung sólo eran accesibles por barco. Los barcos locales no eran seguros o eficaces. En los últimos años se han construido más carreteras en el norte del estado de Rakhine, así que el uso de barcos ha disminuido un poco. Incluso ahora las carreteras son arrastradas a veces por las lluvias monzónicas. Esta es una zona ribereña, una cultura marítima, por lo que siempre vamos a necesitar barcos.

¿Existen problemas específicos para funcionar con barcos en esta área?

Estas son aguas difíciles para navegar, con fuertes flujos y corrientes de marea en la desembocadura de los distintos ríos. El agua es profunda en algunas partes, pero mucho menos profunda cuando te aproximas a la costa, por lo que se necesitan pequeñas embarcaciones para navegar en esas áreas.

Durante la temporada del monzón, desde mediados de mayo a octubre, enormes volúmenes de agua fluyen de los arroyos y ríos y pueden crear remolinos. Todavía se puede viajar, pero se necesitan barcos más grandes para aguas más turbulentas. El viaje sólo debe hacerse en las estoas de marea, sobre todo al salir y llegar al río Kaladan inferior [cerca de Sittwe, la capital del estado de Rakhine].

Noviembre a mayo es temporada de ciclones. Tenemos que estar pendientes de las señales de advertencia desde Bangladesh. Siempre es mejor pecar de prudente cuando llega una predicción de tormenta ciclónica. Vigilar diariamente la situación meteorológica. No planear ningún viaje en barco si no hay suficiente información disponible para hacer un pronóstico acertado.

¿Qué es exactamente lo que hace como asesor de barcos?

Siempre le pido al jefe de la oficina de ACNUR el plan de trabajo del siguiente año. Basándome en esto, hago las previsiones sobre los viajes de barco esperados, después creo una tabla matriz de lo que se necesita. Varias veces al año compruebo la vida de los motores fuera borda, asegurándome de que hay piezas de recambio y accesorios, y asegurándome de que los procedimientos de mantenimiento necesarios y la puesta a punto de los motores se han hecho en el momento preciso. También realizo cursos de actualización en materia de seguridad y responsabilidad para los patrones de embarcaciones, y para usuarios de barcos sobre como utilizar el barco con seguridad. Además soluciono problemas de todos los aspectos del sistema, incluyendo la administración, gestión, operación y mantenimiento.

¿Cuáles son los consejos clave de seguridad que da a los usuarios de barcos?

No deje la orilla sin el equipo de telecomunicaciones completamente cargado. Asegúrese de que haya un chaleco salvavidas a su lado en el barco. El patrón de la embarcación le dirá dónde sentarse para garantizar un equilibrio adecuado. No cambie de posición sin informarle.

Tómese tiempo para aprender sobre la zona que está recorriendo – el tamaño del río, los arroyos pequeños, las condiciones de la marea. Recuerde consultar el parte meteorológico antes de salir. Si ya ha salido y nota que llega mal tiempo, no trate de dejarlo atrás. Diríjase a la orilla, llame a una estación base, indique su posición y espere hasta que pase. No se puede luchar contra la naturaleza. Si por alguna razón nota que el viaje no es seguro, ¡no vaya!

Por último, esta zona cuenta con algunos de los paisajes más bellos del país, por lo que siéntese y disfrute de la vista.

En sus 17 años de consultoría para ACNUR, ¿cuál fue el momento en que se sintió más orgulloso?

Me sentí muy orgulloso cuando los patrones de los barcos de ACNUR rescataron a más de 730 personas durante la inundación de Buthidaung de junio de 2010. Ellos tomaron la iniciativa y trabajaron con las autoridades e informaron al jefe de la oficina de ACNUR. Salvaron un impresionante número de vidas.

Trabajas desde hace años con estos chicos y tratas de inculcarles un sentido de seguridad en los usuarios. Crees que lo estás haciendo bien, pero nunca lo sabes. Si lo haces bien, nadie muere. Y entonces tienes una de estas catástrofes, y estos chicos reaccionan profesionalmente y desinteresadamente. Y tomas una copa más tarde con ellos y dicen: "Es gracias a su formación y su confianza en nosotros que nos dio la voluntad para hacer esto". No hay nada mejor.

¿La situación en el estado de Rakhine ha cambiado a lo largo de los años?

Desde 1996 he visto pasar a muchas personas de ACNUR. Ha sido un privilegio trabajar con tantas personas de diferentes nacionalidades. He visto toda esta dedicación. Ellos han ayudado a hacer mejor la vida de las personas. Vi este lugar cuando llegué por primera vez aquí, lo pobre que era y como no había infraestructura. Ahora todo el mundo tiene algo. Vi Maungdaw y Buthidaung expandirse. He podido ver la vida de las personas mejorar un poco. Y esto fue en gran parte porque ACNUR y sus socios estaban aquí.

Gracias al Voluntario en Línea José Carlos López por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.