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Grandi preocupado por informes sobre cierre de fronteras en los Balcanes

Europa enfrentaría una crisis de refugiados aún mayor al endurecer las restricciones para cientos de miles que han huido de los conflictos en Siria, Afganistán, Irak y otros países.

LESBOS, Grecia, 24 de febrero de 2014 (ACNUR) – Europa enfrentaría una crisis de refugiados aún mayor al endurecer las restricciones fronterizas para los cientos de miles de personas que han huido de la guerra y del conflicto en Siria, Afganistán, Irak y otros países.

Ese fue el mensaje del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, en su primera visita oficial a la isla de Lesbos, el martes (23 de febrero).

“Estoy muy preocupado por las noticias que estamos recibiendo sobre el aumento de los cierres de las fronteras europeas a lo largo de la ruta de los Balcanes”, dijo Grandi. “Porque esto creará más caos y confusión, además de aumentar la carga sobre Grecia, que ya ha asumido una gran responsabilidad al acoger a estas personas.

“Nos preocupa que se estén produciendo estos cierres y que no exista una correspondiente apertura hacia la reubicación y reasentamiento”.

Grandi, que el 1 de enero de 2016 asumió el cargo de Alto Comisionado de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, visitó el puerto y los centros de registro para  refugiados y migrantes en un día en el que al menos 1800 personas realizaron el peligroso cruce en bote inflable desde Turquía.

Dijo que estaba impresionado por la dedicación y la eficacia de la guardia costera griega en el rescate de los refugiados. También dijo que estaba satisfecho con los avances en el procesamiento del flujo de refugiados y migrantes que llegan a Lesbos.

Sin embargo, subrayó la necesidad de promover aún más la posibilidad de reubicarse. Hizo notar que si bien está vigente un sistema para la distribución, los países de la UE están ofreciendo muy pocos cupos –1200– y muy pocos refugiados están de acuerdo en participar en el programa. El programa reduciría significativamente la cantidad de personas que se trasladan a Austria, Alemania y Suecia y mitigaría la presión sobre Grecia.

El año pasado más de 500.000 refugiados tocaron territorio europeo por primera vez en Lesbos. Y en lo que va del año, más de 50.000 personas han llegado a la isla. Grandi señaló que “Europa no ha mostrado mucha solidaridad, pero aquí vemos la mejor cara de Europa” con los significativos esfuerzos realizados por la comunidad local, las autoridades locales, los voluntarios y las ONG socias.

También denunció lo que llamó “la tendencia a clasificar por la nacionalidad a las personas que siguen esta ruta. Algunos son aceptables y puede cruzar”, como los sirios e iraquíes, mientras que a otros se les impide el paso, como a los afganos, somalíes y palestinos.

Grandi explicó que las ambiciones de la conferencia del ACNUR, que tendrá lugar el 30 de marzo de 2016, son promover las vías legales para que los refugiados sirios reduzcan su dependencia a las redes delincuenciales de traficantes y regularizar el flujo. Dijo que Europa y el mundo entero deben comprometerse a acoger a muchos más sirios, para aliviar la carga de los principales países de acogida de refugiados –Turquía, Líbano y Jordania.

“Pero no les vamos a decir que acepten a unos pocos cientos o unos pocos miles como sucede ahora. Vamos a decirles que acepten a cientos de miles de personas. De hecho, nuestra esperanza sería que sea el 10 por ciento de toda la población de refugiados de Siria, es decir casi medio millón de personas”.

© ACNUR / A.ZavallisGrandi escuchó los relatos de varios refugiados que estaban en el puerto y en el centro de recepción. Hallal le contó que huyó de su casa en Hamaa cuando fue bombardeada hace un año y medio, y que estuvo trabajando 18 meses, con su esposa y su hijo de 11 años, recogiendo algodón para ganar los USD 4000 necesarios para realizar el peligroso cruce hacia Lesbos.

El objetivo de Hallal es brindar seguridad y una educación a sus siete hijos, aún a costa de abandonar su país.

“Este es su destino”, dijo. “Espero que, si Dios quiere, termine la guerra en Siria y podamos volver. Mi país es bueno, mi país es precioso para mí. Pero temía por mis hijos y tuve que salir de mi país”.

Al final de la tarde el Alto Comisionado rindió un homenaje a los refugiados que nunca se fueron de Lesbos. Grandi subió a lo alto del cementerio de San Pantelaimonas donde están enterrados más de 150 refugiados.

La mayoría de ellos se ahogó, muchos eran niños, sus cortas vidas marcadas con juguetes de peluche y palabras sencillas –“pequeño desconocido”. Un momento tranquilo en un rincón tranquilo dan testimonio de la tragedia que puede producir el exilio.

Don Murray, Lesbos, Grecia.