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Exposición de flores en el Palacio de Hampton Court resalta la situación de los refugiados

El jardín “Control de Fronteras” del ACNUR utiliza la horticultura para llamar la atención sobre los riesgos que enfrentan los refugiados en los peligrosos viajes que realizan para alcanzar la seguridad, lejos de la guerra y la persecución.

LONDRES, Reino Unido, 8 de julio de 2016 (ACNUR) – Visitantes de la exhibición floral más grande en el Palacio de Hampton Court recibieron una sorpresa a inicios de julio. Entre las rosas y los rododendros en la exhibición de la Real Sociedad de Horticultura se encontraba una instalación dedicada a los refugiados, rodeada por navajos y escombros.

El jardín de “Control de Fronteras” del ACNUR, creado por los diseñadores de jardines Tom Massey y John Ward, usó la horticultura para atraer la atención sobre los riesgos que enfrentan los refugiados en los peligrosos viajes que realizan para alcanzar albergue, y cuestiona la humanidad de cerrar las fronteras a quienes huyen para salvar sus vidas.

“Control de Fronteras” juega con el celo que tienen los jardineros de separar las plantas nativas de las no nativas, como metáfora de la crisis de refugiados. En su centro se encuentra un quiosco tradicional inglés y un prado de flores silvestres, de especies del género y prímulas, mientras que en el desierto más allá del foso mueren granados, amapolas marchitas y acantos.

“El cómo los refugiados huyen de los brutales conflictos, la violencia y la persecución para encontrar albergue, inspiró el diseño de nuestro jardín”.

Una torre de alambres de púas y un torniquete de puerta maniobrado por un guardia de seguridad creaban un enfoque intimidante. Alrededor del jardín yacían objetos recolectados por el ACNUR en las playas de Lesbos: chaquetas salvavidas, zapatos de niños y juguetes perdidos, evidencia de los peligrosos viajes y las vidas en tránsito.

Los diseñadores, que usan plantas nativas para representar a los residentes, y plantas no nativas para representar a los refugiados. “El cómo los refugiados huyen de los brutales conflictos, la violencia y la persecución para encontrar albergue, inspiró el diseño de nuestro jardín. Es asombroso pensar que más de un millón de personas estaban tan desesperados, que se pusieron a merced de los traficantes para cruzar el Mediterráneo el año pasado. Muchos miles no lo lograron” dijeron.

Seis jóvenes refugiados estuvieron involucrados en el proceso del jardín. El grupo, acción comunitaria para los refugiados y solicitantes de asilo, se reúne regularmente para sesiones de jardinería, las cuales se consideran como una forma divertida y terapéutica de involucrarse en la comunidad. Uno de los jardineros es Josi, estudiante de 18 años, que tenía solamente 15 cuando huyó de Eritrea.

“Pienso que el jardín es hermoso. Tiene un significado especial para mí porque representa algo que he atravesado. Vengo de Eritrea. Crucé la frontera con Etiopía, de ahí a Sudán, Libia, Italia y Francia. El viaje tardó cerca de cinco meses, y me asustó mucho. Tuve suerte de poder lograrlo, pero muchas personas con las que viajé, murieron en el trayecto. Las palabras no son suficiente para las personas. Esperemos que al ver este jardín, las personas entiendan lo difícil que es”.

“La crisis de refugiados es una terrible situación, y la exhibición de la Real Sociedad de Horticultura del Palacio de Hampton Court es una poderosa plataforma para crear conciencia del sufrimiento de tantos”.

Josi y sus amigos no son los primeros jardineros refugiados en el Hampton Court. Uno de los principales arquitectos del palacio fue Daniel Marot, un hugonote que huyó de Francia en 1685 y buscó refugio en Inglaterra. Marot diseñó los jardines de Hampton Court, y gran parte de su mobiliario.

El jardín fue premiado con una medalla de oro por los jueces de la Real Sociedad de Horticultura, y ganó la categoría de mejor jardín conceptual. Dave Green, manager de exposiciones dice: "La crisis de los refugiados es una situación terrible y la exposición del Palacio Hampton Court es una poderosa plataforma para dar a conocer el sufrimiento de tantas personas. Espero que el jardín haga una diferencia en la percepción de la gente y refuerce la idea de que hay personas de todo el mundo que están en necesidad desesperada de ayuda y apoyo”.

Más de 150.000 personas visitan la exhibición del Hampton Court, que este año se dio del 5 al 10 de julio. “Control de Fronteras” concientizará, y recaudará fondos para la campaña global de ACNUR “Nadie quede fuera”, que busca brindar albergue a dos millones de refugiados para el 2018.