Tamaño del texto A A A

Familia refugiada hornea su éxito en Costa Rica

Con su trabajo duro, su determinación y la ayuda del ACNUR, una familia de refugiados colombianos logró el éxito abriendo una panadería en la capital de Costa Rica.

Miriam Velásquez y su esposo Ricardo Ángel huyeron de la violencia en su nativa Colombia, alcanzando la seguridad en Costa Rica y, a pesar de las dificultades, no perdieron su espíritu empresarial. 

SAN JOSÉ, Costa Rica, 24 de noviembre de 2017 (ACNUR) – Gracias a su duro trabajo, su determinación, y la ayuda recibida de las autoridades costarricenses y el ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, lograron empezar exitosamente un negocio familiar de panadería.

“Nosotros vinimos con las ganas y siempre estamos con ese empeño de hacer algo y de trabajar y de salir adelante”, dijo Miriam.

Preparando versiones sin gluten de productos tradicionales colombianos, como las almojábanas, lograron encontrar un nicho de mercado en la capital de Costa Rica, San José.

Costa Rica es un ejemplo en la región para la protección e integración de las personas refugiadas. El sistema de asilo costarricense prevé una instancia de apelación y contempla el derecho al trabajo y a la educación para los solicitantes de la condición de refugiado, mientras se toma una decisión sobre sus casos.

Vea también: Costa Rica ofrece a las personas refugiadas oportunidades para triunfar

Gracias a un programa desarrollado por la Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica y el ACNUR, las personas refugiadas y solicitantes de asilo en el país participan en actividades de capacitación, tienen acceso a ferias de empleo y reciben ayuda a la hora de empezar sus propios negocios.

Gracias a un pequeño capital semilla del ACNUR, Ricardo y su familia han podido invertir en capacitación y equipos, y ahora están ayudando a otros microempresarios refugiados a acceder a los mismos beneficios.

“Y quizás lo que nosotros hemos hecho sea un ejemplo para muchos… que están llegando todavía”, dijo Miriam.