Jóvenes crean materiales para evitar xenofobia en colegios de Costa Rica

SAN JOSÉ, Costa Rica, 7 de enero (ACNUR) – Annye cuenta frente al micrófono cómo cambió su vida de un momento a otro cuando, a sus ocho años de edad, su hermano fue amenazado de muerte por un grupo armado en Colombia.

"Si mi papá no daba equis cantidad de dinero, mataban a mi hermano", explicó Annye. Ahora en Costa Rica ella y su familia están a salvo, aunque eso no evita la nostalgia de haber dejado una vida entera en Colombia. "Yo no sabía que venían solo cuatro personas de mi familia y que el resto se quedarían allá", dice de frente al micrófono con los ojos pegados al suelo.

Junto con Annye, catorce jóvenes costarricenses y refugiados crearon, en los últimos meses del 2009, una serie de radioreportajes sobre el desarraigo como instrumento de sensibilización para estudiantes de colegios.

"Se ha hecho imperativo para el ACNUR crear una herramienta que evite la xenofobia en los colegios, para informar quiénes son los refugiados y por qué necesitan nuestro apoyo para poder integrarse", manifestó Jozef Merkx, representante del ACNUR en Costa Rica.

Los radioreportajes son parte de un módulo educativo que integra, además, una guía metodológica y un juego de mesa que estarán listos para su distribución el próximo mes de abril.

"Este año la idea es distribuirlo en algunos colegios de localidades donde vive una amplia población de refugiados y migrantes, a manera de proyecto piloto", expresó Merkx.

La elaboración de los materiales se ha hecho en conjunto con Radio Nederland Training Centre (RNTC), una organización que promueve el desarrollo a través de la comunicación, y con el apoyo de ACAI, el socio implementador del ACNUR en el país.

Con voz joven

En la primera fase de la producción, costarricenses beneficiarios de los programas de la Casa de Derechos de la Municipalidad de Desamparados y parte del grupo de adolescentes refugiados 'Parceros' recibieron un taller de dos días. En estas jornadas los jóvenes aprendieron las técnicas básicas para crear radioreportajes.

"Echamos una mirada a lo básico de cómo hacer radioreportajes y exploramos los derechos de las personas refugiadas. Al hacer esto con grupos de estudiantes de secundaria, ticos y refugiados, obtuvimos las dos caras de la moneda: percepciones de jóvenes refugiados sobre su vida en Costa Rica y percepciones de jóvenes ticos sobre las historias de vida, los derechos y las vivencias de los refugiados", explicó Arturo Meoño, productor de RNTC.

Los temas de los cinco reportajes radiofónicos fueron muy diversos, según explicó María Andrea Araya, funcionaria del ACAI. "Unos abordan la huída y la violencia, la integración y otros se centran en temas tan cotidianos como los gustos de los jóvenes refugiados que viven en Costa Rica". "¿Qué tipo de música te gusta escuchar?", le preguntaron a Leidy en el estudio de grabación. "A mí me gusta escuchar ballenatos que es lo más típico de allá (Colombia), música de despecho, salsa, merengue y de todo un poquito", respondió ella, entre animada y nerviosa.

Sin embargo, el estudio de grabación sirvió también para expresar algunos sinsabores que han tenido en Costa Rica. "Cuando alguien se enoja con uno, le gritan narco", se quejó Karen. "A mi mamá le ponían muchas trabas en los Ebais (servicio público de salud) por ser extranjera", contó Leidy. Así como para compartir lo bueno que tiene el país que ahora también sienten como suyo. "Al llegar aquí y ver que la educación es gratuita. Y en el lado de la salud también porque allá era como 'oiga, mi'jo no se enferme porque no hay plata para pagar un hospital', en cambio aquí (se) está más tranquilo en ese sentido", dice Alejandro sin dejar de sonreír.

El juego de mesa presenta dos partes de las experiencias que viven los refugiados: la violencia y la huída de su país de origen y la integración al nuevo país.

Según un diagnóstico realizado por la Agencia de la ONU para los refugiados en Costa Rica en el 2008, un 40% de los menores refugiados originarios de Colombia ha sido víctima de alguna actitud de intolerancia de parte de sus compañeros de estudio o, incluso, de sus propios maestros.

Por Andrea Vásquez
En San José, Costa Rica