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La nueva ola de violencia en RDC aumenta el desplazamiento hacia Uganda

La siguiente información es un resumen de las declaraciones del portavoz del ACNUR Cécile Pouilly, a quien se pueden atribuir las citas, durante la rueda de prensa del día 22 de diciembre de 2017 en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

GINEBRA, Suiza, 22 de diciembre de 2017 (ACNUR) - ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está presenciando un aumento en la cantidad de personas provenientes de la República Democrática del Congo que buscan seguridad en Uganda.

Más de 2.650 refugiados han cruzado la frontera esta semana, huyendo de la nueva violencia en la provincia Ituti. Esta cifra está cinco veces por encima de la llegada usual. La mayoría son mujeres y niños.

La mayoría de las personas refugiadas cruzan el Lago Albert en botes pesqueros hacia Sebagoro, una aldea a 270 kilómetros al noroeste de la capital de Uganda, Kampala. Cerca de 650 refugiados llegaron en dos botes esta mañana, trayendo consigo pertenencias valiosas como motocicletas y ganado.

Esta ruta está siendo usada por una gran cantidad de refugiados por primera vez desde el trágico naufragio de 2014, que dejó más de 200 muertos.

Según los informes, los recién llegados a Uganda huyen de la violencia entre comunidades en el territorio de Djugu. Desde el lunes, hubo informes de casas quemadas en la zona y personas atacadas con machetes y armas de fuego.

Más de 20 aldeas fueron abandonadas por temor a represalias. Los servicios se paralizaron y el pánico envolvió a la población.

Los refugiados informan que mucha más gente se está congregando en el lado congolés del Lago Alberto esperando su turno para cruzar, a pesar del alto costo del viaje.

Dentro de Uganda, ACNUR está aumentando su capacidad para satisfacer las necesidades de los refugiados. Estamos apoyando a las autoridades para recibir a los recién llegados y transferirlos al asentamiento de Kyangwali, a unos 50 kilómetros al este. Allí, los refugiados se registran, se someten a exámenes médicos y reciben comidas calientes y artículos básicos de socorro.

ACNUR trabaja en el asentamiento para identificar y ayudar a las personas con necesidades específicas, incluidos los niños no acompañados y separados, los sobrevivientes de violencia sexual y de género, las mujeres embarazadas y las personas con discapacidades.

Sin embargo, dado que la operación del ACNUR en Uganda se financió solo en un 39%, se necesitan con urgencia más recursos para mejorar la capacidad de recepción y ayudar a los recién llegados. Esto es particularmente importante, dado que Uganda ya alberga la mayor cantidad de refugiados en África, unos 1,4 millones en total.

Entre ellos, el número de congoleños llega a 231.500. La mayoría huyó de la violencia en Kivu del Norte, una región plagada de inestabilidad crónica en el este de la República Democrática del Congo.

En total, el número de refugiados congoleños en los países vecinos ha aumentado en casi 100.000 personas en el espacio de un año, llegando a más de 623.000 a finales de noviembre.

En su mayoría, los refugiados congoleños se alojan en Uganda, Ruanda y Tanzania, y durante el año 2017 se produjeron importantes flujos hacia Angola y Zambia. Los refugiados se suman a unos 4,1 millones de congoleños desplazados internamente, lo que convierte a la República Democrática del Congo en el país con el mayor número de desplazados en África.

 

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