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La seguridad y la protección de los refugiados son complementarias, dice el ACNUR

El Alto Comisionado Auxiliar para la Protección, Volker Türk, dice al Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de la ONU que la protección de los refugiados y la seguridad estatal son objetivos compatibles.

NUEVA YORK, Estados Unidos, 05 de abril de 2017 (ACNUR) - A menudo se ve como una elección difícil: proteger a millones de hombres, mujeres y niños que huyen del terrorismo en todo el mundo, o salvaguardar la seguridad nacional.

Sin embargo, en un discurso ante un importante foro de seguridad en Nueva York, el jefe de protección del ACNUR destacó que la protección de los refugiados y la seguridad de los países que los reciben son objetivos que se complementan.

"Las medidas para garantizar el acceso a la seguridad y a la protección de las personas en necesidad de protección, incluidos los que huyen del terrorismo, también pueden ayudar a salvaguardar la seguridad de los países y comunidades de tránsito y de acogida", dijo Volker Türk, Alto Comisionado Auxiliar para la Protección al Comité contra el Terrorismo en Nueva York.

Actualmente hay 21,7 millones de personas refugiadas en todo el mundo, entre ellos más de cinco millones que han huido durante los más de seis años de guerra en Siria, la mayoría de ellos buscando seguridad en los países inmediatamente vecinos de su patria devastada por la guerra.

En respuesta a los flujos de refugiados, algunos países han impuesto controles fronterizos restrictivos o requisitos de visado que, aunque a menudo se justifican en nombre de la seguridad, no hacen mucho para lograr su objetivo.

Lejos de hacer que los países de acogida sean más seguros, tales enfoques podrían agravar los riesgos de seguridad al provocar que los refugiados recurran a los traficantes y tratantes de personas, y se cree una situación que pueda ser explotada por los grupos terroristas, advirtió Türk.

Además, calificar a los refugiados como amenazas a la seguridad "corre el riesgo de abrir la puerta a la retórica xenófoba y racista e incluso puede conducir a ataques físicos dirigidos contra los refugiados", dijo.

El Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, conformado por 15 miembros, fue creado a raíz de los ataques del 11 de septiembre de 2001 para vigilar los esfuerzos para frenar y combatir las actividades terroristas.

En su discurso, Türk señaló que las respuestas mejores y más eficaces están respaldadas por la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados y otros acuerdos y tratados internacionales posteriores.

Garantizan un proceso ordenado para los refugiados, a través del registro biométrico y el monitoreo de antecedentes, lo que mejora la seguridad de los Estados tanto en las fronteras nacionales como en el proceso de reasentamiento. Al mismo tiempo, las medidas garantizan que existen salvaguardias adecuadas para proteger los derechos de los refugiados y de los solicitantes de asilo.

"Cuando los solicitantes de asilo y los refugiados son rápidamente registrados y su condición se determina de una manera justa y eficiente, los Estados pueden estar más seguros de quién está en su territorio", dijo.

Asegurarse de que los refugiados estén incluidos en la vida nacional una vez que hayan llegado, a través del acceso al trabajo, la educación y los servicios sociales, pueden prevenir la exclusión y la marginación que pueden conducir a la falta de empoderamiento, la enajenación y en algunos casos extremos, la radicalización.

El ACNUR continúa trabajando con los Estados para desarrollar e implementar sistemas de manejo de fronteras sensibles a la protección para lograr esto, señaló.