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Los flujos migratorios mixtos del Cuerno de África alcanzan un nuevo récord

Un número sin precedentes de inmigrantes y refugiados africanos ha llegado a Yemen en lo que llevamos de año.

La siguiente información es un resumen de las declaraciones del portavoz del ACNUR Andrej Mahecic, a quien se pueden atribuir las citas, durante la rueda de prensa del día 18 de mayo de 2012 en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza

Un número sin precedentes de inmigrantes y refugiados africanos ha llegado a Yemen en lo que llevamos de año. Más de 43.000 personas llegaron a las costas yemeníes en el Golfo de Adén y el Mar Rojo tan sólo en los cuatro primeros meses de 2012. Durante el mismo periodo el año pasado casi 30.000 personas realizaron este mismo peligroso viaje. En total, más de 103.000 personas procedentes del Cuerno de África llegaron a Yemen en 2011, una cifra récord desde que ACNUR empezó a compilar este tipo de estadísticas en 2006. Si la tendencia actual continúa, 2012 será testigo de un nuevo y triste récord este año.

Este notable aumento en el número de llegadas a Yemen refleja que cada vez más etíopes se están desplazando. Hoy en día, tres de cada cuatro personas que cruzan a Yemen son nacionales de Etiopía. Hace cuatro años, los refugiados somalíes constituían tres cuartas partes de las llegadas a Yemen.

Todos aquellos que deciden cruzar el Golfo de ADénse exponen a riesgos extremos y peligros en cada fase del viaje. Se enfrentan a niveles alarmantes de abuso y violencia por parte de los traficantes, así como a detenciones y arrestos arbitrarios, fronteras cerradas, deportaciones forzosas, redes de trata, falta de acceso a cobijo, agua, comida y asistencia médica. Muchas de estas personas se embarcan en embarcaciones no aptas para la navegación en las playas cercanas a los puertos de ciudades como Obock, en Yibuti, o Bossaso, en Somalia. Aquellos que finalmente logran llegar a Yemen a menudo se encuentran exhaustos, deshidratados, desnutridos y en estado de shock.

Todos los somalíes que llegan son automáticamente reconocidos como refugiados en Yemen y de esta forma tienen acceso a la documentación y una relativa libertad de movimientos. ACNUR mantiene una red estable de centros de tránsito y recepción a lo largo de la costa yemení del Golfo de Adén, pero el acceso a los recién llegados a lo largo de los cientos de kilómetros de la costa del Mar Rojo es cada vez más difícil debido a los problemas de seguridad y al acceso limitado.

La situación es totalmente diferente y más difícil para los nacionales de Etiopía. Pocos etíopes deciden solicitar asilo a su llegada a Yemen. Muchos citan la falta de perspectivas y la difícil situación económica agravada por la sequía como las principales razones que les han llevado a huir de su país. Para no ser detenidos y deportados, intentan evitar el contacto con las autoridades. La inseguridad en Yemen también ha provocado la proliferación de actividades de tráfico y trata. Una vez que llegan a las costas de Yemen, estas personas son recogidas en las playas por grupos criminales vinculados a redes de tráfico y trata en otros estados del Golfo.

Observamos con preocupación las continuas denuncias sobre situaciones de violencia y abuso en las que los inmigrantes etíopes son víctimas de robos, abusos y extorsiones. Para los etíopes que no caen bajo la protección de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, no hay prácticamente ningún espacio de protección. Son personas extremadamente vulnerables y a menudo presa fácil de las redes de tráfico y trata. ACNUR está recibiendo cada vez más informes sobre casos relacionados con trata y abusos a refugiados somalíes y de otras nacionalidades.

A su vez, Yemen está haciendo frente también a un significativo desplazamiento en el interior del país a medida que decenas de miles de civiles huyen de los enfrentamientos tribales en el norte y de los combates entre tropas del gobierno y grupos de militantes en el sur. Actualmente hay 470.000 desplazados internos (IDP por sus siglas en inglés) registrados en Yemen y se estima que otros 95.000 han sido desplazados en lo que va de año en el norte y sur del país.

Este año, ACNUR ha realizado un llamamiento por valor de 60 millones de dólares para hacer frente a las necesidades humanitarias y de protección de unos 220.000 refugiados y casi medio millón de desplazados internos en Yemen. Hasta ahora tan sólo se ha recibido un tercio de los fondos necesarios. ACNUR espera que los gobiernos y los donantes privados respondan a tiempo a este llamamiento para poder atender a las necesidades de refugiados y desplazados internos en Yemen.