Tamaño del texto A A A

Los fondos del Nobel de la Paz llegan a Ecuador para apoyar a niños refugiados

Con el fin de apoyar a aquellos niños y niñas que viven en zonas de conflicto, el Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea lanza en Ecuador la iniciativa Niños de Paz.

QUITO, Ecuador, 15 de abril de 2013 (ACNUR) - Con el fin de apoyar a aquellos niños y niñas que viven en zonas de conflicto, el Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea, ECHO, lanza hoy en Ecuador la iniciativa Children of Peace (‘Niños de Paz’), que será ejecutado por ACNUR, Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. Orientados al beneficio de unos 3.200 niños, niñas y adolescentes, en su mayoría refugiados de origen colombiano, los proyectos esperan favorecer la inclusión educativa, la integración y la participación en proyectos que fomenten la coexistencia pacífica en zonas fronterizas de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, así como en Quito y Guayaquil. ‘Niños de Paz’ es una iniciativa de la Unión Europea, que decidió destinar a los más desfavorecidos los fondos obtenidos por la concesión del Premio Nobel de la Paz 2012. En Colombia, otros 1.500 niños se beneficiarán del programa.

“Desde el momento en que recibió el Premio Nobel, la Unión Europea decidió dedicar sus fondos a quienes representan la esperanza en el futuro, y a la vez son las primeras víctimas de los conflictos, los niños”, dijo el responsable para América Latina y el Caribe de ECHO, Esko Kentrschynskyj, durante el lanzamiento del programa en Quito. “Son los más vulnerables y en un conflicto corren el riesgo no sólo de morir o ser heridos sino de ser reclutados por grupos armados, sufrir explotación sexual o trabajos forzados. También sufren los efectos del desplazamiento forzoso y de las minas antipersonales”, agregó.

“Gracias al apoyo de la Unión Europea, ACNUR espera apoyar a niños, niñas y adolescentes ecuatorianos y refugiados viviendo en las zonas más desfavorecidas del país”, señaló el Representante de ACNUR en Ecuador, John Fredrikson. “En Ecuador,  521 niños que viven en zonas vulnerables contarán con materiales escolares o uniformes nuevos, 468 niños y adolescentes accederán al Ciclo Básico Acelerado, y talleres y actividades sobre coexistencia pacífica serán organizados para más de 1.400 niños ecuatorianos y refugiados dentro del programa ‘Niños de Paz’ que se ejecutará en 2013”, añadió Fredrikson.

De los 55.480 refugiados reconocidos viviendo en Ecuador, el 98% de origen colombiano, 12.800 tienen menos de 18 años. Ellos son especialmente vulnerables a los efectos del conflicto interno que vive su país desde hace décadas. El hecho de haber tenido que huir forzadamente de sus lugares de origen, en muchas ocasiones en medio de extrema violencia, lleva acarreado, además, el abandono de la escuela. Una vez en Ecuador, para muchos de ellos es difícil continuar con su educación. Las limitaciones económicas para comprar materiales y uniformes o la falta de documentos relativos a su educación en Colombia generan dificultades para ello.

Al tiempo, el hecho de que mucha población refugiada se asienta en zonas aisladas y marginales, de la frontera o de entornos urbanos, hace que los limitados servicios educativos existentes o las dificultades de acceso a los mismos reduzcan sus oportunidades de continuar estudiando. En otros casos, es la necesidad de contribuir a la economía familiar o hacerse cargo de sus hermanos menores lo que acrecienta las limitaciones.

La educación es crucial para la protección y el desarrollo de los niños que viven en zonas afectadas por el conflicto. Aparte de contribuir a su desarrollo, las actividades educativas ofrecen a los niños y niñas con un apoyo psicosocial que favorece a crear una sensación de normalidad. Hoy en día, el 90% de las víctimas de conflictos son civiles. La mitad de ellos son niños. Aproximadamente del 75% de los niños en el mundo que no están escolarizados, la mitad viven en zonas de conflicto. A pesar de estas necesidades, la asistencia humanitaria para educación adolece, en general, de falta de fondos ya que durante las emergencias y crisis se tiende a priorizar la provisión de alimento, albergue y medicinas.

El Premio Nobel de la Paz está dotado con ocho millones de coronas suecas, equivalente a 930.000 euros. Al recibirlo el pasado diciembre, la Unión Europea elevó esa suma hasta 2 millones de euros  para financiar el programa ‘Niños de Paz’, que espera beneficiar a 23.000 niños en  el mundo a través de cuatro proyectos a realizar en seis países: además de los 3.200 niños y niñas en Ecuador y los 1.550 en Colombia  esta iniciativa apoyará a 4.000 niños sirios viviendo en el campo de refugiados de Dormiz en Iraq; 11.000 niños desplazados por la violencia en Etiopía y en la República Democrática de Congo;  y unos 3.000 niños afectados por el conflicto en el norte de Pakistán.  

La Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) es el departamento encargado de gestionar la ayuda humanitaria de la Comisión Europea, uno de los mayores donantes de ayuda humanitaria del mundo. La asistencia beneficia a víctimas de conflictos y de desastres dentro y fuera de la Unión Europea. ECHO opera en 70 países, canalizando sus fondos a través de más de 200 entidades socias que ejecutan los proyectos (agencias humanitarias de la ONU, ONG internacionales y el movimiento de la Cruz Roja). En 2012, ECHO dedicó en todo el mundo 1.341 millones de euros en respuesta humanitaria. La ayuda llegó a 122 millones de personas. 

Por Sonia Aguilar, en Quito, Ecuador