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Grecia: De chaleco salvavidas para refugiados a colchón para dormir

En la isla griega de Lesbos un grupo de voluntarios reutilizan los chalecos salvavidas desechados como colchones aislantes para los refugiados.

LESBOS, Grecia, 14 de enero de 2016 (ACNUR) - Enormes montones de chalecos salvavidas que obstruyen las paradisíacas playas de la isla griega de Lesbos son testimonio del viaje, frecuentemente desgarrador, que realizan miles de refugiados y migrantes para llegar a Europa.

Pero ahora, gracias a un esfuerzo por rescatar el uso práctico del creciente esperpento, una pequeña parte de los chalecos salvavidas desechados se están reutilizando como colchones aislantes para los refugiados que ahora enfrentan un gélido invierno en tierra firme.

“Veíamos este enorme problema en la isla con todo este caos, al mismo tiempo veíamos a todos los refugiados que dormían en el suelo”, dijo Mads Damgaard Peterson, una voluntaria de Dinamarca que ha donado su tiempo para ayudar a los refugiados que llegan a la isla después de una travesía marítima desde Turquía.

A Damgaard Peterson se le ocurrió esta solución junto con su compañera voluntaria danesa Anezka Sokol: reutilizar la espuma que está dentro de los chalecos salvavidas para crear colchones aislantes del frío donde dormir en caso de emergencia.

“Estábamos sentados en ellos, porque el suelo estaba frío y pensamos, ‘hagamos un colchón’. Teníamos las correas ya atadas y en cinco minutos obtuvimos un producto”, dice Sokol, recogiendo una docena de chalecos salvavidas desechados en la playa.

“Es un material de celda cerrada, es por eso que se puede utilizar en un chaleco salvavidas. Aísla bastante bien, ya que está lleno de aire.”

El año pasado, más de un millón de refugiados y migrantes llegaron a Europa por mar, mientras que otros 3735 están desaparecidos, presumiblemente se ahogaron en el mar. Casi la mitad de todas las personas llegaron por primera vez a tierra en las playas pedregosas de Lesbos.

La mayoría de los cientos de miles de chalecos salvavidas que fueron desechados terminaron tirados en el basurero municipal en Molevos, hasta que los voluntarios daneses con mentalidad ambientalista tuvieron su gran idea.

Hicieron su primer prototipo encordando entre sí tres chalecos salvavidas en fila. Hicieron 20 y los distribuyeron en el centro de registro de refugiados de Moria donde los refugiados con frecuencia deben esperar varios días.

“Las personas se quedan en tiendas de campaña y no tienen donde acostarse. El día después de Año Nuevo la temperatura era de 6 grados centígrados bajo cero y simplemente no era posible estar en el suelo”, dijo Sokol.

Inicialmente, los refugiados fueron escépticos porque los chalecos salvavidas son un vívido recordatorio de su tortuoso viaje a través del mar, en el cual un promedio de diez personas perecieron cada día durante el año 2015.

La reutilización de tales colchones también era un asunto de higiene. Ahora el equipo está realizando el prototipo de un diseño entrelazado que puede ser puesto bajo la tela impermeable de las tiendas de campaña, creando una superficie para dormir cómoda, aislante e ignífuga que también se puede limpiar.

“En mi interior soy un gran, gran ambientalista y me rompe el corazón ver tantos recursos desperdiciados”, dice Sokol.

Por Hereward Holland, Lesbos, Grecia.