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Nueva ola de violencia en la República Centroafricana causa niveles récord de desplazamiento

A medida que la violencia aumenta en toda la República Centroafricana, miles de personas se ven obligadas a dejarlo todo.

BRIA, República Centroafricana, 15 de septiembre de 2017 (ACNUR) - Pierre está cansado, tanto mental como físicamente. La escalada de la violencia en la República Centroafricana le ha obligado a reunir a su familia y unas pocas pertenencias y correr por su vida una vez más.

“Estamos cansados de huir”, dice este padre de seis hijos de 62 años de edad. “Esta es la tercera vez que me han desplazado con mi familia”.

Pierre huyó por primera vez para salvar su vida en 2013, en pleno apogeo del conflicto. Tres años después, él y su familia buscaron seguridad en un emplazamiento para personas desplazadas en la ciudad de Bria, en el centro de la República Centroafricana. “Cuando el emplazamiento fue atacado el pasado agosto, tuvimos que huir de nuevo”, explica.

Los nuevos enfrentamientos en la República Centroafricana han provocado nuevas olas de destrucción y derramamientos de sangre.

Más al sur, en el pueblo de Zemio, Marie, de 30 años, permanece en otro emplazamiento para desplazados, pero anhela su hogar y su vida anterior. “Nos falta de todo”, dice.

Desde mayo de 2017, los recientes enfrentamientos entre grupos armados en la República Centroafricana han provocado nuevas olas de destrucción, derramamientos de sangre y desplazamientos. Muchos de los desplazados, como Pierre y Marie, hablan de cómo han presenciado asesinatos, robos, saqueos y secuestros.

Unas 600.000 personas se han visto obligadas a huir dentro del país desde 2013. Muchos de los nuevos desplazamientos han tenido lugar en áreas como Zemio que anteriormente no se habían visto afectadas por el conflicto. Otros 500.000 han buscado refugio en países vecinos. Este es el mayor número de refugiados visto desde el inicio de la crisis en 2013.

A finales de agosto, la República Democrática del Congo acogía a más de 167.000 refugiados centroafricanos, de los cuales casi el 40 por ciento había huido de los recientes enfrentamientos. Camerún acoge a otros 236.000 refugiados y Chad ha recibido a más de 74.000 refugiados de la República Centroafricana, la mayoría mujeres y niños. La República del Congo acoge a otros 31.499 refugiados.

Yapele Nicolas se considera afortunado por haber conseguido cruzar la frontera con Chad junto a sus dos esposas y sus siete hijos. “Hemos huido de la guerra en la República Centroafricana y gracias a la protección de ACNUR, ahora vivimos seguros aquí”, dice.

La familia vive en un campo de refugiados cerca del pueblo de Diba, en el sur de Chad. “Tenemos una buena relación con los chadianos de los pueblos vecinos”, dice Yapele. “Nos dejan utilizar la tierra para cultivar y conseguir algo de comida como suplemento a la ayuda humanitaria”.

La inseguridad está obstaculizando los esfuerzos para entregar la ayuda humanitaria que se necesita con urgencia.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha advertido de que si el aumento de la violencia continua fuera de control, se revertirán los anteriores avances hacia la paz y la estabilidad. La inseguridad actual también está obstaculizando los esfuerzos para repartir la ayuda humanitaria que se necesita con urgencia. Algunas entregas humanitarias por vía aérea que estaban planificadas se han visto retrasadas o bloqueadas debido a la presencia de grupos armados.

Además, las organizaciones humanitarias, incluyendo a ACNUR, se encuentran, cada vez más, entre los objetivos de los grupos armados y en algunos casos se han visto obligadas a retirar temporalmente a su personal.

A pesar de estos desafíos, ACNUR ha seguido trabajando junto con las agencias socias y los ministerios competentes para prestar ayuda y, en los casos en los que es posible, para ayudar a las personas a retornar a sus hogares.

“Nuestra preocupación en este momento es la protección de los civiles que son desplazados internos”, dice Buti Kale, Representante de ACNUR en la República Centroafricana. Agregó que aproximadamente 54.000 personas desplazadas han retornado a sus hogares en la capital, Bangui.

“Seguiremos trabajando con otras agencias de la ONU para apoyar los retornos voluntarios y seguros a Bangui y esperamos hacer lo mismo en otras provincias”.

Sin embargo, esto sólo puede ocurrir si se respalda totalmente la transición hacia la paz y la estabilidad. ACNUR ha solicitado 209 millones de dólares estadounidenses en 2017 para ayudar a los desplazados internos en la República Centroafricana y para satisfacer las necesidades de los refugiados centroafricanos en la región. Pero, hasta el momento, sólo se ha recibido un 9 por ciento de esa cifra, lo que convierte a la situación en la República Centroafricana en una de las emergencias humanitarias con mayor déficit de financiación del mundo.

Por Catherine Wachiaya en Nairobi, Kenia. Información adicional de Aikaterini Kitidi, en Ginebra.

Gracias a la Voluntaria en Línea Soraya Cuesta Chicano por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.