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Panamá otorga residencia permanente a refugiados del Darién

El ACNUR felicita al Estado panameño por otorgar la residencia permanente a los refugiados del Darién con una ley aprobada el 27 de octubre.

CIUDAD DE PANAMÁ, 28 de octubre (ACNUR) - Jaqué, El Real, Puerto Obaldía, Boca de Cupe, Yape, Yaviza y la Palma son algunas de las poblaciones que albergan alrededor de 863 personas que ingresaron a finales de 1996 al Darién panameño huyendo la violencia del conflicto en Colombia. Si bien con el tiempo las autoridades de Panamá y Colombia intentaron llevar adelante mecanismos para la repatriación voluntaria, un grupo numeroso de colombianos permanecieron en el país de acogida alegando temor por sus vidas si retornaban.

Para su protección en Panamá, fue concedido por el Estado un estatuto particular llamado el “Estatuto Humanitario Provisional de Protección” que les proporcionaba el derecho de vivir en el país de manera temporal y la seguridad de la no devolución. No obstante, esta protección circunscribía su circulación a las comunidades de acogida, permitiendo su movilización con un sistema de permisos autorizados que ha limitado por años su libertad de tránsito en una provincia de difícil acceso, donde la vida de sus pobladores se impacta por las pocas oportunidades económicas y la falta de servicios públicos. Para la población refugiada esta situación es doblemente crítica, pues el estatuto temporal no incluye el derecho al trabajo. En este sentido, ha sido apremiante para el ACNUR encontrar soluciones para el desarrollo de su vida.

A largo de los años el ACNUR ha enfatizado de manera constante la petición para que el Estado adoptara un marco de protección más amplio de acuerdo a los estándares internacionales para los refugiados.

Mientras, se ha manifestado con intervenciones directas junto a sus organizaciones socias para brindar asistencia humanitaria y asesoría técnica a sus casos, destacando el apoyo a la Oficina Nacional para la Atención a los Refugiados y al Vicariato del Darién para el trabajo en la zona.

Luego de varios esfuerzos para la búsqueda de mecanismos de protección para esta población, en la XI Reunión de la Comisión de Vecindad Panameña-Colombiana el Estado panameño se comprometió a otorgar el estatus migratorio de residentes a los colombianos beneficiados bajo la protección temporal humanitaria, acuerdo que se concreta en septiembre de 2009 con una propuesta de ley.

El largo camino hacia una solución duradera se concretó en la Asamblea de Diputados de Panamá los 26 y 27 de octubre de 2011 con la aprobación de la ley que establece el cambio de la categoría migratoria para la población temporalmente protegida, abriendo las puertas para que opten por su residencia permanente y, finalmente, su integración plena en Panamá donde muchos ya tienen vínculos familiares.

Este cambio representa también el inicio de una etapa que requerirá impulsar iniciativas que amplíen el marco de posibilidades y beneficios para su vida, con oportunidades educativas, laborales, para facilitar créditos y la actividad agropecuaria a la que se dedicaba la mayoría de los refugiados en su país de origen. Aún con este estatuto más favorable, las 863 personas que se benefician directamente con esta ley continúan siendo personas de interés para la protección.

Es por ello que el ACNUR felicita la decisión del Estado panameño, a la vez que reconoce que es el resultado de un proceso iniciado para ampliar el marco de protección de la población refugiada en Darién y representa la suma de acciones continuadas con el conjunto de actores locales. El siguiente paso para el proceso de implementación, también requerirá un activo esfuerzo que brinde la apertura para la integración, constituyendo un nuevo reto para el futuro de esta población.