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Perú renueva su compromiso con la erradicación de la apatridia

Perú se convirtió en el primer país en adherirse a la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961 desde el lanzamiento de una campaña global del ACNUR para erradicar la apatridia.

BUENOS AIRES, Argentina, 22 de diciembre de 2014 (ACNUR) – La adhesión de los Estados a las convenciones internacionales sobre protección  de personas apátridas y reducción de la apatridia constituye un eje central de la campaña lanzada el pasado 4 de noviembre por el ACNUR para erradicar la apatridia del mundo durante la próxima década [1].  Asimismo, la adhesión a la convenciones también es planteada como una acción central del programa para erradicar la apatridia en las Américas en el marco de la Declaración y Plan de Acción de Brasil adoptados durante las conmemoraciones por el 30°Aniversario de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados [2].

El pasado 18 de diciembre, Perú ha dado una muestra de su compromiso con la erradicación de la apatridia al depositar ante las Naciones Unidas el instrumento de adhesión a la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961. La Convención de 1961 es un instrumento fundamental para prevenir y reducir la apatridia. La Convención busca impedir que nuevas personas se conviertan en apátridas mediante el establecimiento de diversas salvaguardas en materia de adquisición, renuncia, pérdida y privación de la nacionalidad. La Convención resulta un instrumento fundamental para asegurar el ejercicio del derecho humano a una nacionalidad, contemplado en el Declaración Universal de Derechos Humanos (1948).

A comienzos del presente año, Perú ya había dado muestras de su compromiso con la erradicación de la apatridia al adherirse a la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954. La  Convención de 1954 define como un “apátrida” toda persona que no es considerada como nacional suyo por ningún Estado, conforme a su legislación y establece disposiciones para la protección  de las personas apátridas. Se estima que en el mundo, más de 10 millones de personas viven en situación  de apátridas viendo severamente limitado el ejercicio de sus derechos fundamentales y sus posibilidades de tener una vida digna. La falta de una nacionalidad impacta negativamente en la vida de las personas afectadas, limitando sus posibilidades de desarrollo. Asimismo, la presencia de personas apátridas también puede devenir en un factor de tensión social que derive en situaciones de conflicto y desplazamiento forzado.

La decisión del Gobierno de Perú de adherir a las Convenciones internacionales sobre apatridia constituye una muestra concreta del compromiso del Estado con la protección de los derechos humanos y la protección de las personas en situación de vulnerabilidad. A fin de asegurar el cumplimiento de las disposiciones de ambas convenciones, las autoridades de Perú analizan el establecimiento de mecanismos de reconocimiento y protección a las personas apátridas, así como la revisión de las normas y procedimientos en materia de adquisición de la nacionalidad.

El ACNUR está convencido de que el ejemplo de Perú servirá como motivación para que otros Estados de la región y del mundo avancen en la adhesión a las convenciones internacionales sobre protección de personas apátridas y reducción de la apatridia. Hasta el momento, la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas (1954) cuenta con 83 Estados parte en todo el mundo, mientras que la Convención para Reducir los Caso de Apatridia (1961) cuenta con la adhesión de 63 Estados.

El ACNUR trabaja junto a los Estados promoviendo la adhesión a las convenciones internacionales sobre apatridia y brindando su asesoramiento técnico en materia de estándares legales, legislación y mecanismos sobre protección de personas apátridas y normativa sobre adquisición, pérdida, renuncia y privación de la nacionalidad.

Oficina Regional del ACNUR para el Sur de América Latina, Buenos Aires, Argentina.

[1] Para más información véase: ACNUR, #IBELONG: Campaña para acabar con la apatridia.

[2] Declaración y Plan de Acción de Brasil: “Un Marco de Cooperación y Solidaridad Regional para Fortalecer la Protección Internacional de las Personas Refugiadas, Desplazadas y Apátridas en América Latina y el Caribe”, 3 de diciembre de 2014.