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Preguntas y respuestas: los yemeníes enfrentan una “lucha por la sobrevivencia”

El Representante del ACNUR en Yemen, Ayman Gharaibeh, advierte que la guerra está desgarrando a Yemen, al tiempo que crea una catástrofe humanitaria.

AMMAN, Jordania, 20 de diciembre de 2016 (ACNUR) - Desde que estalló la guerra en Yemen en marzo de 2015, la estructura del país se ha desintegrado y la población de 27,4 millones de habitantes sufre penurias y miserias incalculables. La situación se ha descrito como una “catástrofe humanitaria” y sin ayuda,  muchas más personas, especialmente niños, morirán por la violencia, la falta de comida y agua, o por la enfermedad. Ayman Gharaibeh, Representante del ACNUR en Yemen, dirige las operaciones y la respuesta humanitaria de la Agencia de la ONU para los Refugiados en todo el país. El experimentado trabajador humanitario sirvió anteriormente en Yemen con el ACNUR de 1992 a 1994. Gharaibeh habló con la Oficial de Información Pública Shabia Mantoo sobre la desesperada situación allí.

¿Podría por favor describir la situación en Yemen en este momento?

En pocas palabras, esto no es más que una catástrofe humanitaria. Las hostilidades actuales se están produciendo en un país sumido en años de conflictos sucesivos, inseguridad generalizada y subdesarrollo, por lo que ahora vemos una mezcla devastadora de víctimas civiles, desplazamiento masivo, empeoramiento de la pobreza, declive económico, deterioro de las condiciones, debilitamiento de las instituciones públicas y limitado acceso a los servicios. Después de casi dos años de conflicto, estamos tratando de responder a una catástrofe en la que casi 19 millones de personas en todo Yemen necesitan ayuda urgente; y las personas están sufriendo en condiciones realmente deplorables.

¿Cuáles son las necesidades más urgentes de los desplazados por el conflicto?

La situación a la que se enfrentan muchos yemeníes desplazados es esencialmente una lucha por la supervivencia: la comida, el agua y el albergue son necesidades prioritarias para aquellos que se han visto obligados a huir a otros lugares en Yemen por razones de seguridad. Muchos están sufriendo condiciones miserables e inadecuadas, viviendo en albergues sobrepoblados o improvisados durante meses y sin suficiente protección. Más de la mitad de la población carece de alimentos y atención sanitaria adecuados y esto sólo empeorará. El deterioro de las condiciones también está facilitando la propagación de enfermedades contagiosas prevenibles, como el cólera, que han surgido como consecuencia del conflicto.

¿Dónde está trabajando el ACNUR en Yemen y cómo está usted respondiendo a la crisis?

El ACNUR ha estado presente en Yemen desde los años ochenta. Es triste para mí, personalmente, que cada vez que regreso a Yemen es debido a otra guerra. A principios de los 90 se produjo la guerra de unificación y ahora, más de dos décadas después, volvemos a otro conflicto.

En el contexto actual, nuestra respuesta está orientada a atender las necesidades de los yemeníes desplazados, así como de los refugiados y solicitantes de asilo en Yemen. Bajo el sistema de coordinación humanitaria que se activa en Yemen, lideramos la respuesta de albergue, elementos no alimentarios y protección durante todas las fases de desplazamiento. Hasta la fecha, nuestra asistencia prioritaria ha llegado a los más de 660.000 yemeníes más necesitados, dentro de los 2,2 millones que han sido desplazados. Nuestra asistencia de invierno también se está prestando para llegar a 210.000 personas. Para ayudar a proteger los derechos de los desplazados forzosos, ofrecemos asistencia legal y financiera y servicios de apoyo psicosocial además de otros programas e intervenciones.

¿Es difícil prestar ayuda en Yemen? ¿Cuáles son los mayores desafíos para el ACNUR?

El acceso humanitario sigue siendo un tema importante a la luz de la seguridad y los obstáculos burocráticos; así mismo, tenemos que tener en cuenta que una serie de organizaciones proscritas operan en Yemen, así que el acceso también se ve obstaculizado por ese lado. Sin embargo, otras razones pueden ser tan inocuas como el hecho de que los flujos de información para las autorizaciones pueden no funcionar de manera sistemática, por lo que los retrasos pueden resultar en que no se reciban autorizaciones a tiempo del centro al terreno. No obstante, seguimos abogando con las partes del conflicto por el acceso y mantenemos una presencia a través de oficinas sobre el terreno en Yemen. A pesar de estas limitaciones, hemos llegado a 20 de las 21 gobernaciones de Yemen.

¿Es suficiente la asistencia humanitaria?

La magnitud de la crisis en Yemen es tal que no puede ser atendida únicamente por la asistencia humanitaria y la comunidad humanitaria. Estamos lidiando con los impactos económicos y sociales de los múltiples niveles de la guerra que están afectando literalmente a cada hogar en Yemen, ya sea por el empeoramiento de la pobreza y los efectos de la caída de la moneda o la falta de servicios esenciales y el debilitamiento de las instituciones públicas. Si la situación continúa veremos que el sector público se debilitará hasta el punto del colapso, la infraestructura básica comenzará a desentrañar y eso estará un paso más cerca del caos. Debe haber una reparación significativa en paralelo con una resolución política y pacífica del conflicto para detener esta espiral descendente. Hay discusiones en curso entre la ONU y el Banco Mundial sobre cómo preservar las instituciones estatales del colapso, pero que está plagado de desafíos, ya que el colapso económico es de hecho el objetivo en este conflicto.

A menudo se habla de Yemen como una crisis descuidada. ¿Por qué esto es así?

Definitivamente es una crisis desatendida cuando se compara con otras crisis regionales. Si miramos la magnitud y la escala de las necesidades en Yemen, la atención que recibe es desproporcionada. Esto se debe a una serie de factores y, por desastroso que sea, el conflicto no ha generado grandes salidas de refugiados yemeníes. Por lo tanto, en ausencia de movimientos desde Yemen y hacia Europa, no hay reflectores sobre esta catástrofe. Además, también existe la percepción equivocada de que se trata sólo de una crisis regional o de un problema de vecindad y, como resultado, muchos donantes tradicionales no ven la necesidad de extender tanto apoyo.

¿Por qué Yemen es importante y por qué debería preocuparse el mundo?

Ver a Yemen como sólo una crisis regional es de muy poca visión, esta es  una crisis mundial con implicaciones de largo alcance. Esta es una de las peores crisis humanitarias del mundo. ¿Cuáles son las implicaciones de un país al borde? Si continúa prevaleciendo la inestabilidad en algunas partes del país, las organizaciones proscritas presentes en Yemen se beneficiarán, y eso representa una amenaza para la seguridad mundial. El mundo no puede permitirse que Yemen caiga en el abismo. Yemen debe ser apoyado y debemos seguir promoviendo y movilizando el apoyo en todas las formas posibles.