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Presidenta de Chile se compromete con la crisis actual de los refugiados

La Presidenta de la República de Chile, Michelle Bachelet, entregó las primeras 45 cartas de naturalización a niños, niñas y jóvenes palestinos que fueron reasentados con sus familias en 2008.

SANTIAGO, Chile, 1 de julio de 2016 (ACNUR) - Con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Refugiado, la Presidenta chilena Michelle Bachelet, entregó las primeras 45 cartas de naturalización a niños, niñas y jóvenes palestinos que fueron reasentados junto con sus respectivas familias en el país durante el 2008 y que ya son chilenos. "Sin nacionalidad uno se siente vacío y ahora que la tengo me siento orgulloso de mi mismo y me hace sentir que soy un ciudadano más, igual que otros niños aquí que les gusta comer sopaipillas (alimento a base de harina de trigo frita en aceite y jugar futbol”, describió Marwan, uno de los jóvenes beneficiados con la medida, en su discurso de agradecimiento ante la Presidenta.

La Mandataria destacó la labor de los parlamentarios chilenos que, recientemente, colaboraron para sacar adelante dos nuevas leyes que brindan mayor protección a las personas refugiadas y fomentan su integración en el país. Una de ellas establece, en la legislación nacional, los días 20 de junio como el Día Mundial de los Refugiados y 18 de diciembre de cada año como el Día Internacional del Migrante.

Por otra parte, la Presidenta Chilena felicitó la promulgación de otra Ley que permite a los niños refugiados, independientemente de su edad o cantidad de años de residencia en el país, adquirir la nacionalidad chilena cuando lo hagan su padre o su madre, debido a que anteriormente tenían que esperar a ser mayores de edad. Esta fue la medida que impulsó la entrega de las cartas de naturalización a Marwan y otros niños palestinos.

“Ser una nación integrada al mundo es mucho más que profundizar relaciones económicas mediante tratados de libre comercio. […] Es también hacer nuestros los dolores y los problemas de los seres humanos, allí donde se encuentren. Es asumir como propios los valores permanentes del respeto, la tolerancia, la inclusión, la cooperación y la protección de los derechos de las personas. Y por eso, abrir nuestras fronteras no consiste solamente en permitir el libre tráfico de bienes y servicios: es abrir nuestras casas, nuestras calles, nuestras culturas y nuestra vida a todos, señaló la mandataria.

Por su parte, la jefa de la Oficina Nacional del ACNUR en Chile, Magda Medina, señaló que: “El ACNUR destaca ambas iniciativas del Estado de Chile que facilitan la integración local de las personas refugiadas y demuestran un firme compromiso por dar solución a una de las problemáticas globales más urgentes”.

Este año, el evento se enmarcó dentro de una de las peores crisis humanitarias desde la Segunda Guerra Mundial, con más de 65.3 millones de personas desplazadas según el recientemente publicado informe “Tendencias Globales 2015”.

“Detrás de estas cifras, están las historias de personas como ustedes o yo que viven situaciones excepcionales. Personas que dejan sus hogares, sus familias y sus comunidades huyendo de la persecución, de las guerras y graves violaciones de derechos humanos, buscando protección en otras partes de su país o buscando asilo cruzando fronteras internacionales”, puntualizó Magda Medina, durante su discurso en el Centro Cultural Estación Mapocho.

El encuentro, al cual asistieron aproximadamente 200 personas, incluyendo refugiados palestinos, colombianos, congoleses, sirios y de otras nacionalidades- fue realizado en la Estación Mapocho -Monumento Nacional ubicado en el casco histórico de Santiago- espacio donde, además, se desarrolló la exposición #RefugiArte del ACNUR con ilustraciones de artistas latinoamericanos.