Refugiada siria llevará la antorcha olímpica en Brasilia

Hanan Daqqah es una refugiada siria de 12 años, ella vive en Brasil desde hace un año y es una de las 10 primeras personas que llevarán la Antorcha Olímpica mañana 3 de mayo, en Brasilia.

La refugiada siria Hanan Daqqah en su llegada a Brasilia, donde portará la Antorcha Olímpica.

La refugiada siria Hanan Daqqah en su llegada a Brasilia, donde portará la Antorcha Olímpica.  © ACNUR/M.Pachioni

BRASILIA, Brasil, 2 de mayo de 2016 (ACNUR) – Hanan Daqqah es una refugiada siria de 12 años, ella vive en Brasil desde hace un año y es una de las 10 primeras personas que llevarán la Antorcha Olímpica mañana 3 de mayo, en Brasilia.

Hanan fue designada por el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos Rio 2016 a partir de una sugerencia de La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Brasil y participará del relevo de la Antorcha en su primer día en suelo brasileño. Ella conducirá la Antorcha por la Explanada de los Ministerios, luego de que esta deje el Palácio do Planalto, a las 10 de la mañana.

Que la conducción de la Antorcha Olímpica la haga una niña refugiada es un gesto simbólico de solidaridad hacia todos los refugiados del mundo, en un momento en el que millones de personas huyen por causa de guerras, conflictos y persecuciones. En todo el mundo existen cerca de 20 millones de refugiados: el mayor número desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La Llama Olímpica de los Juegos de Rio 2016 fue encendida el 21 de abril en la ciudad de Olimpia, Grecia, cuna de los juegos olímpicos. El 26 de abril, el refugiado sirio Ibrahim Al-Hussein condujo la Antorcha Olímpica al campamento de Eleonas en Atenas.

En Brasil, el recorrido de la Llama empezará este martes 3 de abril y se llevará a cabo durante aproximadamente 90 días. Su viaje terminará con la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Rio, el 5 de agosto, en el estadio Maracanã, donde el pebetero olímpico será encendido.

Hanan vive con su familia en São Paulo y llegó a Brasil en 2015. Ella vive en un pequeño apartamento en el centro de la ciudad con su padre, madre, hermano mayor, hermana menor, sus tíos y cuatro primos. Integrada ya en su totalidad, ella estudia en una escuela pública cercana a su casa, habla portugués fluido y tiene varios amigos brasileños.

Ella y su familia vivían en la ciudad de Udlib, en el nordeste de Siria. A causa de la Guerra civil de su país, su ciudad se volvió uno de los escenarios del conflicto, en medio de disputas entre fuerzas gubernamentales y grupos rebeldes. Ya que su seguridad no era garantizada en Siria, Hanan y su familia dejaron su país en busca de refugio en Jordania. Allí vivieron durante dos años y medio en el campamento de refugiados de Za'atari, donde para poder tener acceso al agua tenían que hacer largas caminatas y las condiciones eran difíciles.

La familia decidió entonces dejar Jordania y llegó a Brasil gracias al programa de visas especiales del Gobierno Federal, que facilita la entrada al país de personas afectadas por el conflicto en Siria. Cerca de 8 mil de estas visas especiales ya fueron emitidas por las autoridades brasileñas. Hanan y su familia fueron reconocidos como refugiados y ahora reconstruyendo su vida en São Paulo. La madre de Hanan está embarazada, y pronto ella tendrá una hermanita brasileña, quien nacerá a finales de este mes.

La guerra en Siria ha provocado más de 4,8 millones de refugiados, que viven principalmente en los países vecinos colindantes. En Brasil hay cerca de 8.700 refugiados, de estos más de 2.000 son sirios, el mayor grupo dentro de esta población, de acuerdo con el país de origen.