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Refugiados angoleños y liberianos en Brasil recibirán residencia permanente

Cerca de dos mil refugiados angoleños y liberianos que viven en Brasil podrán recibir el permiso de residencia permanente en el país, de acuerdo con la decisión del Ministerio de Justicia.

BRASILIA, Brasil, 29 de octubre de 2012 (ACNUR) – Cerca de dos mil refugiados angoleños y liberianos que viven en Brasil podrán recibir el permiso de residencia permanente en el país, de acuerdo con la decisión del Ministerio de Justicia publicada el pasado viernes día 26 en el Diario Oficial de la Unión (Orden Ministerial nº 2.650). El reconocimiento de la condición de refugiado para estas personas cesará en función de una recomendación emitida a principios de año por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La aplicación de la cláusula de cesación recomendada por el ACNUR tiene un alcance global y entró en vigor el pasado mes de junio. Fue adoptada en reconocimiento de la paz y la estabilidad alcanzadas en Angola y Liberia tras varios años de sangrientas guerras civiles.

La medida del Ministerio de Justicia alterará el perfil del asilo en Brasil, ya que los refugiados angoleños y liberianos suponen casi un 40% de los refugiados reconocidos en total por el Estado brasileño. “Trabajamos con el gobierno de Brasil para garantizar una solución duradera para estos refugiados y la residencia permanente es una solución jurídica que les garantiza la posibilidad de integrarse en el país de manera definitiva”, afirmó Andrés Ramírez, representante del ACNUR en Brasil.

A través de la asesoría de prensa del Ministerio de Justicia, el Presidente del Comité Nacional para Refugiados (CONARE) y Secretario Nacional de Justicia Paulo Abrão informó de que “el CONARE entiende que ya no son de aplicación las causas de asilo (de refugiados angoleños y liberianos) pues los conflictos que dieron origen al reconocimiento del asilo han dejado de existir”.

El Ministerio de Justicia explicó que la decisión de transformar el asilo de estos ciudadanos en un permiso de residencia permanente se ha tomado por el hecho de que “la mayoría de ellos están integrados en el país, participan en la vida social y económica de Brasil y cumplen los requisitos necesarios para la concesión de la residencia”. Con esta medida, todos podrán permanecer de forma regularizada en el país en el que han construido sus vidas en los últimos años.

La decisión de cesar la condición de refugiado fue tomada por el CONARE, organismo presidido por el Ministro de Justicia. La resolución de transformar instantáneamente el estatuto de refugiado en residencia permanente ha sido emitida ya por el Departamento de Extranjeros de la Secretaría Nacional de Justicia del Ministerio. Dado que las condiciones que justificaban el asilo han desaparecido, se adoptó la medida de regularizar a estos extranjeros para que no cayeran en una situación de permanencia irregular en el país y gozaran de protección jurídica inmediata.

Los refugiados afectados por esta medida podrán solicitar a la Policía Federal su permiso de residencia permanente siempre que lleven al menos cuatro años viviendo en el país como refugiados, sean profesionales contratados por una institución brasileña, tengan capacitación reconocida por un organismo del sector o dispongan de un negocio con capital propio.

Quienes no encajen en estos supuestos deberán someterse a un proceso de evaluación individual por parte del Departamento de Extranjeros, en régimen especial de tramitación simplificada. Todos los afectados por la resolución deberán aportar dos fotografías en color de tamaño 3x4, cédula de identidad de extranjero o protocolo de solicitud de asilo, y certificado de antecedentes penales.

Perfil del asilo en Brasil - Las estadísticas del CONARE muestran que en el país viven 4.656 refugiados reconocidos por el gobierno brasileño. La mayoría de estos extranjeros son de origen africano, constituyendo los angoleños el grupo más numeroso. Les siguen los refugiados americanos, cuyo grupo más importante es el formado por colombianos.

A medida que los refugiados angoleños y liberianos vayan obteniendo sus permisos de residencia permanente en Brasil, la población total de refugiados en el país deberá disminuir. Además, los refugiados colombianos y de la República Democrática del Congo pasarán a ser los más numerosos, alterando el perfil del asilo en Brasil.

Los refugiados son extranjeros que buscan protección fuera de su país de origen como consecuencia de persecuciones por motivos de raza, religión, nacionalidad, grupo social u opinión política.

Según datos publicados por el Ministerio de Justicia, el punto por el que el extranjero accede al país no siempre es el lugar en el que solicita asilo. En relación con la puerta de entrada de los extranjeros que solicitan refugio, un análisis muestra que São Paulo (659) ocupa el primer puesto, seguido de Ceará (202) y Río de Janeiro (135). Frente a esto, el análisis del lugar en que se solicita el asilo es diferente: São Paulo (613), Río de Janeiro (238) y Distrito Federal (187), en ese orden.

Como lugar de residencia, la mayoría de los refugiados que vive en Brasil se encuentra en el eje São Paulo – Río de Janeiro, con otras comunidades también importantes en Río Grande del Sur, Distrito Federal y Región Amazónica.

“Brasil es un país formado por inmigrantes y siempre ha acogido muy bien a los extranjeros. Esto no podría ser distinto en el caso de los refugiados, que llegan motivados por violaciones de los derechos humanos”, afirmó Paulo Abrão, presidente del CONARE, a través de la asesoría de prensa del Ministerio de Justicia.

En la actualidad el CONARE contabiliza 1.461 solicitudes de asilo pendientes de estudio. La mayor parte de los solicitantes procede de África (742), seguidos de Sudamérica (342) y Centroamérica (217). Como media llegan aproximadamente 130 nuevas solicitudes cada mes para su evaluación por el comité.

Para ayudar a los refugiados, el CONARE transfiere recursos a organizaciones de la sociedad civil.  Este año 2012, las Cáritas Archidiocesanas de São Paulo y Río de Janeiro y el Instituto de Migraciones y Derechos Humanos han recibido en total 1,2 millones de reales para prestar ayuda en materia de alimentación y alojamiento. Estas organizaciones también reciben recursos de ACNUR.

Por Luiz Fernando Godinho, de Brasilia

Gracias al voluntario de UNV Online Jaime Guitart Vilches por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.