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Según estudio, los refugiados sirios en el Líbano son vulnerables y dependientes de la ayuda

Estudio anual de vulnerabilidad de los refugiados sirios (VASyR por sus siglas en inglés) en conjunto con UNICEF y PMA muestra un aumento en la inseguridad alimentaria, con un 71 por ciento de los hogares por debajo de la línea de pobreza.

06 de enero de 2017 (ACNUR) - Los refugiados sirios en el Líbano siguen siendo altamente vulnerables después de muchos años viviendo en el país, según un estudio comparativo del ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados y otras agencias socias de la ONU.

Las encuestas de hogares realizadas por el ACNUR, el UNICEF y el PMA revelaron que la situación económica de los refugiados sirios en el Líbano es, en el mejor de los casos, tan grave como el año pasado. Bajo algunos criterios, su situación continúa deteriorándose.

El estudio anual demostró que las familias habían agotado sus limitados recursos y se estaban adaptando para sobrevivir con lo mínimo, utilizando mecanismos de supervivencia dañinos o que agotan su patrimonio para poder sobrevivir. Se mostró que más de un tercio de los refugiados están en una situación de inseguridad alimentaria de moderada a severa, un aumento de 12 puntos porcentuales en comparación con el 2015. La proporción de hogares que viven por debajo de la línea de pobreza se mantuvo en un alarmante 71 por ciento.

“Los refugiados sirios en el Líbano apenas pueden sobrevivir”, dijo Amin Awad, Director de la Oficina del ACNUR para Oriente Medio y el Norte de África. “Siguen siendo extremadamente vulnerables y dependientes de la ayuda de la comunidad internacional. Sin apoyo continuo, su situación sería deplorable”.

La encuesta, conocida como Estudio de Vulnerabilidad de los Refugiados Sirios (VASyR), fue la cuarta de su tipo. Los hallazgos se utilizan en una variedad de formas, incluyendo para ayudar a determinar a los beneficiarios de la financiación y de otros tipos de apoyo.

Además, el estudio descubrió que más de la mitad de los hogares de refugiados tenían un gasto total per cápita inferior a la canasta de gastos mínimos de supervivencia (SMEB por sus siglas en inglés), que es una serie de los elementos considerados esenciales para la supervivencia de un hogar. Si bien esta cifra se estabilizó a nivel nacional, la proporción de hogares en la categoría SMEB aumentó más del 50 por ciento en algunos distritos. Se señalaron otros problemas graves en las esferas de la residencia, la educación y la vivienda.

Sin embargo, la inyección de la tan necesaria asistencia fue capaz de detener la fuerte caída hacia la pobreza que se observó entre 2014 y 2015. En noviembre de 2016, se habían recibido 1.000 millones de dólares, sólo el 50 por ciento, de la solicitud interagencial de la ONU para ese país.

En comparación con el año anterior, la situación de los refugiados no se ha deteriorado tan drásticamente en términos de salud, educación, vivienda, agua, higiene, desechos sólidos y energía gracias al apoyo financiero de la comunidad internacional y la cuidadosa programación de las operaciones humanitarias.

El Líbano es el segundo mayor receptor de refugiados sirios, después de Turquía, con más de un millón de personas registradas en el pequeño país. Los refugiados sirios en el Líbano están dispersos en entornos urbanos y rurales, incluyendo aproximadamente 2.125 comunidades.

Los datos del informe se recopilaron en mayo y junio del año pasado. Los equipos encuestadores visitaron 4.500 hogares de refugiados sirios elegidos aleatoriamente de 26 distritos. El informe completo, que está disponible en su versión en inglés, detalla una serie de recomendaciones que servirán de base para la futura programación humanitaria en el Líbano.