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Transcripción editada de la declaración en vídeo del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi

Declaracion del Alto Comisionado en su visita a Siria.

“Hay muy poco que se pueda decir: estas ruinas hablan por sí solas. Cuando ves la ropa de los niños colgada en las ventanas, las cocinas partidas por la mitad por una bomba o un cohete, las vidas reales de las personas interrumpidas por la guerra, creo que pesará mucho en la consciencia del mundo por generaciones”.

Pero además, debemos pensar primero que hay personas aquí, algunas de ellas están volviendo a estas ruinas, y necesitan ayuda de forma inmediata. Ellas tienen frío, están hambrienta, necesitan trabajar para ganar algo de dinero. Ellas necesitan las cosas más básicas para vivir en esta ciudad tan antigua. De repente, empiezan de nuevo; creo que necesitamos acelerar la asistencia humanitaria, necesitamos recursos para ello. Independientemente de toda la política alrededor de esta guerra, esto es absolutamente necesario y urgente para millones de personas en Siria. Lo vimos en Damasco, lo vimos en Homs, lo vemos en Alepo, en muchas zonas asediadas de difícil acceso del país. Así que todo el pueblo sirio necesita ayuda. No podemos abandonarlos porque la crisis no ha terminado.

La paz tiene que venir. Una paz sólida y viable que sea aceptada por todos y que permita la reconstrucción. Esto es muy importante porque el nivel de destrucción es mucho mayor de lo que pensaba. Y he leído y seguido esta guerra. No me imaginaba que sería tan generalizada. Conduces millas y millas y ves casas destruidas, escuelas destruidas, hospitales destruidos. Todo está arruinado. Tiene que haber una inversión masiva aquí. Pero para esto, se necesita estabilidad. Necesitas paz, así que esperamos que el esfuerzo actual sea exitoso, pero rápidamente, ya que las personas aquí no pueden esperar más.

Ese mensaje es muy claro. Mira estas ruinas. Las ruinas de esta guerra. Esto es lo que ha provocado que los refugiados de Siria huyan, personas a quienes ahora se les niega la entrada a los Estados Unidos. Y no es sólo aquí en Alepo, aunque esto es enorme. Refugiados de Somalia, refugiados de Yemen, refugiados de Irak, todos ellos huyen de una destrucción como ésta, de una devastación como ésta. ¿Cómo podemos devolverlos? ¿Cómo podemos considerar no darles protección? Por lo menos, durante el tiempo en que el conflicto continúe, esto es de lo que se están escapando, millones de ellos.

“El mundo tiene que volver a la solidaridad, tiene que volver a pensar en estas personas, no con miedo, no con sospecha, sino con los brazos abiertos, con una mente abierta, con un corazón abierto. Necesitan ayuda, necesitan protección mientras la guerra continúa. Un día volverán aquí y reconstruirán estas ciudades. Pero ahora, en su momento de necesidad, no podemos olvidar su difícil situación, necesitamos ayudarlos”.