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Un récord de 107.500 personas llegan a Yemen en 2012 tras una arriesgada travesía por mar

Alrededor de 107.500 refugiados africanos e inmigrantes hicieron la peligrosa travesía por mar desde el cuerno de África hasta Yemen en 2012, la mayor afluencia desde 2006.

GINEBRA, 15 de enero (ACNUR)- La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados anunció el martes que alrededor de 107.500 refugiados africanos e inmigrantes hicieron la peligrosa travesía por mar desde el cuerno de África hasta Yemen en 2012, la mayor afluencia desde que ACNUR empezara a compilar las estadísticas en 2006.

Alrededor de 84.000 personas, o más del 80 por ciento de los recién llegados a Yemen eran etíopes, mientras que los refugiados somalíes constituyeron el resto. Muchos inmigrantes usan Yemen como una parada de tránsito en su ruta hacia países del Golfo Pérsico.

A pesar de las dificultades económicas y de seguridad del año pasado, Yemen continuó recibiendo y alojando a un número récord de personas que huían del cuerno de África en búsqueda de seguridad, protección y una situación económica más favorable. Todos los somalíes que llegan son automáticamente reconocidos como refugiados por las autoridades yemeníes.

ACNUR lleva a cabo la determinación del Estatuto del Refugiado para etíopes y otras nacionalidades que buscan asilo en Yemen. Un porcentaje muy bajo de las llegadas de Etiopía decide solicitar asilo, debido a una falta de conocimiento y de acceso a los mecanismos o al hecho de que no cumplen los requisitos para ser reconocidos como refugiados. Sin embargo, para la gran mayoría de los emigrantes etíopes prácticamente no existe un espacio de protección y en muchas ocasiones son extremadamente vulnerables.

En Yemen, el equipo de ACNUR y sus socios locales realizan patrullas diarias a lo largo de la costa del Golfo de Adén para dar asistencia a todos los recién llegados que pasan por recepciones ubicadas estratégicamente y centros de tránsito. Sin embargo, existen grandes dificultades a la hora de responder a los diversos riesgos de protección que los recién llegados tienen que afrontar tanto en tránsito como a su llegada a Yemen.

Los barcos que cruzan a Yemen muchas veces están abarrotados y los contrabandistas, para evitar a los guardacostas yemeníes, en ocasiones fuerzan a los pasajeros a tirarse al agua, a menudo lejos de la orilla y con tormenta. ACNUR estima que al menos 100 personas se han ahogado o se han dado por perdidas mientras trataban de cruzar el Golfo de Adén o el Mar Rojo en 2012.

Los recién llegados están bajo riesgo de explotación, violencia y abusos sexuales. La situación es particularmente difícil a lo largo de las costas del Mar Rojo, donde los contrabandistas yemeníes y los tratantes a menudo están esperando para recibir a los recién llegados. Las redes de trata están buscando principalmente a etíopes que quieren seguir viajando hacia los estados del Golfo Pérsico.

El conflicto y la inestabilidad en el norte y el sur del país han frenado la capacidad de las autoridades yemeníes para hacer frente a la trata de personas. En 2012, se dio una proliferación del tráfico y la trata de personas, así como un incremento significativo de los casos registrados de violencia y abuso perpetrados contra los recién llegados. La creciente presencia de bandas armadas de las redes de tráfico y trata constituye un riesgo adicional para los trabajadores humanitarios.

“El crecimiento constante de los movimientos migratorios mixtos desde el cuerno de África es un asunto que afecta más allá de Yemen”, dijo el portavoz de ACNUR Adrian Edwards en Ginebra el martes.

“Acogemos la decisión de las autoridades de Saná (capital de Yemen) de organizar una conferencia regional este año con ACNUR como parte de los esfuerzos para desarrollar una estrategia que gestione el flujo de los inmigrantes y prevenga y reduzca el tráfico y la trata en la región”.

Yemen es un eje de tránsito histórico para los inmigrantes y es conocido en la región por su hospitalidad para con los refugiados. El país acoge en este momento a más de 236.000 refugiados, prácticamente todos ellos de origen somalí. También hay más de 300.000 civiles yemeníes desplazados internos en el norte debido a los conflictos recurrentes desde 2004.

Mientras tanto, en el sur, más de 100.000 desplazados internos han regresado a sus áreas de origen en la gobernación de Abyan a medida que el conflicto ha disminuido y las condiciones han mejorado. ACNUR ha estado negociando con el gobierno y la comunidad internacional para asegurar el mantenimiento de estos retornados.

El 20 de diciembre, la Agencia de la ONU para los Refugiados distribuyó por vía aérea material de ayuda humanitaria en Adén, incluyendo mantas, lonas de plástico y colchonetas para los refugiados. La ayuda y asistencia que llegue de ahora en adelante por mar ayudará a unas 30.000 familias yemeníes en situación vulnerable.