Yemen: las hostilidades provocan un aumento del desplazamiento y de las necesidades humanitarias

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

El personal de ACNUR se reune con líderes comunitarios y autoridades locales en el asentamiento para desplazados de Dharawan, a las afueras de Saná, Yemen.  © ACNUR/Shabia Mantoo

ACNUR ha recibido en los últimos días informes sobre nuevos desplazamientos desde las provincias de Hudaydah y Taizz. La Agencia y sus colaboradores están evaluando aún la situación, pero los primeros datos indican que más de 1.400 personas han tenido que huir desde dichas provincias hasta los distritos de Ash Shamateen, al sur de Taizz, y Al Fayoosh, en Lahj. A la espera de que estas cifras aumenten, ACNUR y sus socios trabajan para ofrecerles ayuda y asistencia.

Hasta la fecha, se ha provisto de ayuda de emergencia a 2.000 familias en Hudaydah, y otros 2.000 packs adicionales y kits de refugio están en camino. Debido a que el puerto de Hudaydah continúa paralizado, se han tenido que desviar al puerto de Adén 43 contenedores cargados con ayuda para más de 20.000 familias, conteniendo artículos como lonas impermeables y mantas.

ACNUR está especialmente preocupado por 1.460 refugiados eritreos y por la población civil en el área de Al Khawkah, 117 kilómetros al sur de la ciudad de Al Hudaydah, dado que el área ha sido declarada zona militar. Se está preparando el envío de ayuda en efectivo a la zona, dadas las dificultades que las hostilidades presentan para que esta comunidad en situación vulnerable acceda a alimentos.

La situación en Saná ha vuelto a una relativa calma tras intensos días de enfrentamientos sobre el terreno y bombardeos aéreos, también en áreas urbanas. Esta semana se han vuelto a abrir las oficinas de ACNUR en la ciudad, y se trabaja junto a los socios para reanudar operaciones humanitarias que llevan paradas desde inicios de mes. ACNUR también está en proceso de restaurar servicios y asistencia a los más vulnerables.

El bloqueo a Yemen, aún activo, ha dado lugar a escasez, con el subsecuente aumento de los precios del combustible, agua y bienes básicos como alimentos y medicinas. La situación ha afectado tanto a población local, como a personas desplazadas y refugiadas.

Las restricciones para el envío a Yemen de artículos comerciales y humanitarios siguen activas, y los nuevos mecanismos para obtener las autorizaciones requeridas han ocasionado retrasos en la descarga de mercancía – inclusive humanitaria – en lugares como el puerto de Adén. Debido a ello, las embarcaciones se enfrentan a retrasos y a la falta de espacio para el atraque en puerto. ACNUR ha pedido a las autoridades que tramiten autorizaciones para que se pueda decargar la mercancía humanitaria, en especial artículos perecederos, como las medicinas.

La asistencia y los servicios a comunidades desplazadas o afectadas por el conflicto también se han visto interrumpidas por todo Yemen. El programa de ayuda financiera de ACNUR, que busca ayudar a 17.000 familias desplazadas con fondos para soportar el invierno, se ha visto pospuesto, por el retraso en la liberación de fondos por parte de proveedores financieros y por la dificultad de las familias en acceder a este tipo de asistencia.

Los refugiados somalíes que esperaban salir de Yemen y volver a su país mediante el programa de‘Retorno Espontaneo Asistido', apoyado por ACNUR y la IOM, también se han visto afectados. En los últimos 15 días se han pospuesto tres salidas desde el puerto de Adén hasta Berbera, en Somalia, a la espera de recibir el visto bueno de las autoridades. Una cuarta embarcación parte del programa ha podido partir con 108 refugiados a bordo.