Deben evitarse los retornos involuntarios de refugiados a Nigeria, dice ACNUR

Tras su regreso de Camerún, ex refugiados nigerianos hacen fila para recibir artículos de emergencia en el estado de Borno, Nigeria.  © ACNUR/Rahima Gambo

GINEBRA, Suiza, 29 de junio de 2017 (ACNUR) – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, se muestra alarmada por un reciente incidente de retornos forzados de refugiados desde Camerún al noreste de Nigeria. Este llega después de incidentes similares a inicios de año, y más recientemente, las repetidas advertencias de que los refugiados están regresando a una situación peligrosa en la cual todavía no existen las condiciones para que los retornos sean seguros y sostenibles.

"Los retornos involuntarios de los refugiados deben evitarse a toda costa", dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi. "Además, los retornos a Nigeria ponen una presión extra sobre los pocos servicios existentes y no son sostenibles en este momento. Se debe evitar una nueva emergencia a toda costa, justo cuando la temporada lluviosa está por empezar".

En este último incidente, del martes 20 de junio, cerca de 887 refugiados nigerianos, la mayoría de los cuales eran niños, fueron repatriados en seis camiones del ejercito nigeriano y la policía de Camerún, desde el punto fronterizo Kolofata. Los refugiados fueron reunidos a las 19:30 hora local y trasladados a la fuerza a Banki en Nigeria en condiciones desesperadas.

ACNUR continua realmente preocupado por los niños. También sabemos sobre docenas de refugiados que, por el temor de ser retornados en contra de su voluntad, escaparon para ocultarse.

El incidente se da después de que el ACNUR planteara sus preocupaciones en marzo por incidentes de retorno forzado desde las zonas fronterizas. Más recientemente, la Agencia advirtió que un gran número de refugiados regresaban del campamento de Minawao a condiciones peligrosamente poco preparadas para recibirles. El último incidente ocurrió después de que Camerún diera a los refugiados siete días de aviso el 19 de junio para regresar.

Dentro de Nigeria, la inseguridad impide que los refugiados regresen a sus lugares de origen. Muchos de ellos terminan en Banki, donde más de 45.000 hombres, mujeres y niños desplazados internamente ya están apenas alojados, muchos sin albergue, en condiciones de hacinamiento y sin servicios básicos como agua potable, saneamiento y centros de salud.

El ACNUR ha reiterado su llamamiento a las autoridades de Camerún para que permita a los refugiados nigerianos recién llegados llegar al campamento de Minawao, en el que unos 58.000 están siendo acogidos, con otros 33.000 viviendo en aldeas cercanas.

El ACNUR renueva su llamamiento a Camerún y Nigeria para que se abstengan de nuevos retornos forzados y pide a ambas partes que tomen medidas urgentes para convocar una reunión de la Comisión Tripartita establecida en virtud de un reciente acuerdo con el ACNUR para garantizar un proceso de retorno voluntario facilitado, con base en normas internacional.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados recuerda la importancia de que todos los Estados garanticen la protección internacional de quienes huyen de la inseguridad y la persecución en el noreste de Nigeria.