ACNUR acoge con satisfacción la medida de Tailandia de otorgar la ciudadanía a los jóvenes y el entrenador rescatados de una cueva

Los 12 niños y su entrenador de fútbol, quienes fueron rescatados de una cueva inundada, llegan a una conferencia de prensa en la provincia norteña de Chiang Rai, Tailandia, el 18 de julio de 2018.  © REUTERS / Soe Zeya Tun

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, acoge con satisfacción la medida adoptada por el Gobierno Real de Tailandia de otorgar la ciudadanía a tres jóvenes y su entrenador de fútbol, quienes fueron recientemente rescatados de una cueva en Chiang Rai en una extraordinaria operación liderada por las autoridades tailandesas.

“Al proporcionar a estos jóvenes y a su entrenador la ciudadanía, Tailandia les ha brindado la oportunidad de soñar con un futuro mejor y alcanzar su máximo potencial”, dijo Carol Batchelor, asesora especial de ACNUR sobre apatridia. “Al otorgarles la ciudadanía, Tailandia les ha proporcionado una identidad formal que les allanará el camino para que puedan alcanzar sus aspiraciones y participar como miembros plenos de la sociedad, donde podrán pertenecer”.

Las personas que no están formalmente reconocidas como nacionales de un Estado se consideran apátridas y pueden encontrarse sin acceso a derechos y servicios básicos. En algunos casos, no pueden viajar, casarse, poseer propiedades, trabajar o contribuir efectivamente a las sociedades en las que viven. Su problema a menudo permanece invisible e inaudito, dejándolos marginados y alienados de su comunidad en general. En todo el mundo, hay varios millones de personas apátridas.

“Las personas apátridas a menudo enfrentan una vida de incertidumbre”, dijo Batchelor. “Este es un brillante ejemplo de cómo la acción positiva de un Estado puede ayudar a las personas y resolver rápidamente su situación de apatridia. Acogemos este esfuerzo de Tailandia e instamos a todos los Estados que acogen poblaciones apátridas a ayudar a erradicar esta infortunio totalmente evitable en la humanidad”. El Ministerio del Interior de Tailandia ha emitido directrices para determinar la ciudadanía de los apátridas, muchos de los cuales forman parte de tribus de las montañas que viven en zonas fronterizas remotas, donde tienen acceso limitado a la información.

A pesar de estos desafíos, Tailandia ha sido un líder regional en la adopción de medidas para acabar con la apatridia. Unas 100.000 personas han obtenido la ciudadanía tailandesa desde 2008 y el Gobierno Real de Tailandia también se ha comprometido a encontrar soluciones de nacionalidad para 480.000 personas apátridas para el 2024.

ACNUR y su socio, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales, continúan apoyando al Gobierno Real de Tailandia y las comunidades apátridas en Tailandia para alcanzar el objetivo del país de erradicar la apatridia. En 2014, ACNUR lanzó su campaña #IBelong, con la intención de acabar con la apatridia en todo el mundo en una década.

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